El contenido de la correspondencia no era otro que un informe oficial sobre la propie-
dad del apartamento, un tramite que comencê hace ya bastante tiempo, mas como en esta
ciudad cuasi todo funciona con una parsimonia tremenda, quê otra cosas no es menester
que la paciencia? En realidad mis progenitores, y antes de ambos sucumbir, ya eran pro-
pietarios de esta vivienda, la que compraron en un periodo de crisis y, como tal, lo que
pagaron por ella fue una minucia, mas no fue por ellos que yo enterême de que como he-
rencia este apartamento pertenecîame, sino mâs bien fue mi tîo quien dîjomelo no mucho
despuês del trâgico accidente automovilîstico en la autopista A5 y por la que llêgase a la
parte oriental.
Keine Kommentare:
Kommentar veröffentlichen