(43 horas despuês)
Kosmos ludicaba con êl mismo creyêndose que concomitaba a un [heliasta]
integrante del coro de las Avispas, empero en el preciso momento que agarraba
una antorcha para lumbrar su traslado de un punto a otro de palacio; no desdeñô
la imago de que si un sicofante estuviese escondido a la zaga de una columa rau-
do pudiera ser descubierto con la luz de aquêlla, mas como [tan sôlo] fue una de
esas mîmesis que apellîdanse breve, de corta duraciôn, en su entelequia no la en-
gordô con la calorîa de su magîn, razôn por la cual y en un periquete anulado del
todo quedô eso del punto a la raya y que continûe la letra, el trayente [ineludible]
de alguna que otra palabrilla----pudieran aparecer asimismo clasificaciones inve-
teradas, como por ejemplo braquilogîa y macrologîa, pero para no complejizar la
res es mejor no sacarlas a puesto, a colocaciôn------, y que lo mismo serîa clepsi-
dra que la resumidora [con mâs resonancia y un tanto plûmbea] de concursos hî-
picos, gimnâsticos y artîsticos: panegiria. Mas si aquêlla mide el tiempo de hasta
la pudiente verba de Pericles; êsta de una fiesta en cuenta tiene su comercial par-
te (aunque tambiên la profana), asimismo que su aspecto agonîstico, exenta y del
ingrato [têrmino] delatar (de phaîno), y por lo cual ni entra en funciôn ni en rol ni
en escena sin tramoya.
----Kosmos, pero con una antorcha, a quiên buscas especîficamente?
----Didâscalos, hasta ora a Nadie!
----Hasta para despuês es un imposible!
----Câspita, didâscalos, que usted siempre câptame...
----Si fuese un sofista te pedirîa estateras por cada captaciôn.
----De veinte en veinte ya usted fuera rico...
----En el caso de que fuesen âureas, porque de plata me demorarîa mâs en serlo.
----Y risas de Kosmos.
----Esa moneda de la alcheringa puso en pernicio la vida del lictor.
----Êsa es la res, didâscalos, êsa que [fue] no pudo ser otra!
La resonancia de la verba llegô a oîdos de Dido, y en el tempestivo momento
que regresaba a palacio despuês de haber dialogado cuasi dos horas con Pandolfo
Colunnecio en la ergâstula, donde asimismo estaba la tribu germânica.
----Câspita, que buscaba a un hombre y una reina apareciô----dice Kosmos y rîe.
----Acabo de hablar con el jefe de la tribu germânica, el que sostiene con firmeza
que hizo lo que tenîa que hacer, porque si no no fuera êl---dice Dido.
----Ser o no ser, no?----pregunta el didâscalos filosôfico.
----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, que el ser es oscuro si no
llega a la apariencia, y êsta es endeble si no llega al ser----suelta Kosmos.
----Pero como dirîa un inveterado sofista; o mejor dicho, lo que dejô saber como y
propuesta....
----Didâscalos, la supresiôn del verbo ser?
----A êsa me refiero, no a otra!!
----Sabes lo que portaba Pandolfo Colunnecio?--pregunta Dido mirando a Kosmos.
----Amplifica quê, amplifîcalo!!
----Un documneto secreto que le quitô a Kalîas.
----Punto a la raya y que continûe la letra: de cuâl trâtase?
----De uno que revela el certificado de nacimiento de los difuntos Atabân y Flacius....
----Esto sî que es barrunte fresco. Y quiênes son los progenitores?
----Son hijos de Vologeso, de la arcaica majestad de Bedriaco.
----Ingente novedad!!, verdad?
----Como lo acabas de oîr penetrando por tus oîdos! Pero sabes una cosa?, voy a te-
ner que mandar a buscar a Kalîas, porque segûn Pandolfo quemaba unos papeles y
que tambiên eran documentos secretos...
----Age si por lo que sea debes hacerlo. Y quê piensas hacer con Pandolfo y la tribu?
----Aûn no lo sê, aûn no, pero ya encontrarê quê.
----Nada insôlito que lo halles, que des con un posible...
----Bueno, tû me conoces....
----Vaya perogrullada saliente de boca!! Al avîo, al avîo!!
----Hiere mis oîdos el galope de âgiles caballos!!
----Câspita, tu epimone favorito!!
----El mismo, êse!!----afirma Dido y retîrase.
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