Montag, 26. Juli 2021

La cazuela de Vitelio (860)

 (monôlogo de Sabinsqui)


        Un lazo mâgico armonizando las cosas, menos que uniêndolas para dejar-

las fijas, como que asimismo la lumbrera numeral que saca lo no-claro de su y

tenebroso puestecillo. A esto ûnesele la autêntica divisora y mediadora del in-

finito tiempo, mesopotâmicamente asiento de culturilla ingente. Los que con y

la aurora despiertan entren en fruiciôn con ciertas proyecciones; mejoran los y

fallos escritos en algunas concepciones; dilucidan con basta fluencia de mayes-

tâtica verba, y no dejan sin vestidura lo minûsculo que aparenta insignificancia.

Direcciôn o rumbo: camino señalado, sin estar expuesto a la mofa transitoria de

un polichinela que enciende su cachimba entre hombres que no buscan con ayu-

da de farolas. Desvelamiento, numeral y sensaciones gratas, y hasta una acêmila

dispuesta a embalar su paso, empero sin que fuese menester un halôn de sus ore-

jas. Justa definiciôn de lo magno o lo quiditario? Se intenta a raîz de un cogitatio

sin que el înclito pensante de una ciudad lejana haya dejado influencia, a fanega-

das razones con afanes de por-venir, apremiante un casco para eludir mâs de un

golpe en la cabeza, motivos para la êgida sacar de un baûl o de un escaparate. Y

sine qua non, la armonîa comienza, lo preanimista trompetiza sin agregamiento

a la composiciôn fâctica de rasgos descuidados por la interpretaciôn permanente.

Yo, funciôn y serpentîn en lo jaleoso sobre el pucho salvador.







 

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