Montag, 15. September 2025

171

      Y vaya sorpresa para Cratino y para mî, que no para Rosamunda por desconocerlos, 

que cuando llegamos al cafê La Ilusiôn estaban Caspar, Esmeralda y Juliette, razôn por

la  cual Emilio nos preguntô si deseâbamos sentarnos en la misma mesa que êstos o en 

la de al lado, empero como las mesas de este cafê no son tan grandes le respondî que ni

una  cosa ni la otra, sino  que mejor serîa unir las dos mesas; en el caso, claro estâ, que

no estuviese vedado, o solamente permitido si una criatura reserva una parte del cafê o

para un cumpleaños o por otro motivo significativo, siendo entonces que dîceme êl:

--No, Kosmos, no, no estâ vedado, asî que te ayudo con el trabajo de quitar de un lugar

la mesa para ponerla en otro.

    Cumplido este trabajo Emilio pregûntanos cômo querîamos el cafê, si sencillo o do-

ble u otra cantidad, mas como Rosamunda tenîa un termo en su mochila preguntôle si

era posible llenarlo , porque asî cada cual se servirîa a su gusto y en su momento.

---Rosamunda, êste es un pedido especial hasta ahora nunca escuchado, pero si es el

que prefieres dame el termo acâ.

---Ah, no se te olvidô mi nombre.

---Cômo olvidarlo, Rosamunda, si para evitar la facilidad que actualmente es posible

en  este mundo digitalizado me aprendo los pedidos  de memoria, y diariamente son 

unos cuantos.

---Verdad, Emilio? Increîble!! Mira, agarra el termo y con cuidado, que me costô ca-

rîsimo.

---De acuerdo! Regreso lo mâs pronto que pueda.

      A continuaciôn, yo presêntole a Rosamunda a Caspar, Esmeralda y Juliette, y se-

guido Cratino pregûntale a Juliette por quê no dejôle saber que vendrîa al cafê, cual

respuesta no fue otra que êsta:

---Cratino, porque  Esmeralda me llamô y me pidiô que la acompañara, pero sin de-

cirme que venîa con Caspar.

---Eso es verdad, Esmeralda?

---Claro que sî, Cratino, asî es.

---Y por quê no le dijiste que venîas con Caspar.

---Cratino, porque le dije a Esmeralda que no estaba seguro de si podîa venir o no, y

por una cuestiôn de trabajo en el restaurante de las langostas, una cuestiôn de turno.

---Asî que le pregunto a Esmeralda y me respondes tû, Caspar?

---Y quê, Cratino, si en realidad la respuesta es la misma? No puede ser otra, porque

no existe.

---Cratino, te encanta la provocaciôn, como a Kosmos.

---Câspita!! Juliette, yo no tengo vela en este entierro, asî que no me llames.

---Kosmos, no te he llamado, sôlo dije tu nombre.

---Juliette, si le sigues la corriente a Kosmos, sî que vas a quedar sepultada.

---Gracias por el aviso, Cratino! 

---Amigos mîos, paz y tranquilidad, que este decir para que te digan y que te digan 

para decir es escandaloso, hace bulla.

---Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos, Caspar!

---Por quê lo dices, Kosmos?

---Porque no pega con un camarero esta verba, porque de facto por su oficio labora 

donde hay muchitanta gente hablando, y esta uniôn de varias lenguas es acaso en-

gendrante de mutismo?

---Sî Kosmos, estâ bien, tienes razôn, pero es otro tipo de hablar, totalmente diferen-

te/distinto/desigual.

---Mira, Rosamunda, aquî estâ el termo, y traje tres tazas.

---Gracias, Emilio, gracias!

---Câspita!! La misma marca de las tazas que tengo yo: Winterling!

---Bueno, kosmos, es la ûnica marca que existe en esta ciudad, que se estâ disponi-

ble, al alcance de los que desean comprarla.

---Êsa es la res, Emilio.

       Despuês de servirnos el cafê, y debido a su embarazo, felicito a Juliette, felici-

taciôn como tal que dejôla frîa de pies a testa, y motivo de que mirârame y dijêrame:

---Kosmos, y desde cuândo te gustan los niños, porque como me ha dicho Cratino ni

tû ni Aspasia quieren ser progenitores?

---Juliette, lo que te dijo acâ, mi buen amigo, no es mentira, pero una cosa es la que

acabas de decir; otra, que no merezca una felicitaciôn quien desea ser o madre o pa-

dre.

---Ah, entonces si es por eso muchas gracias.

     Impactante que la felicitaciôn de Caspar, Esmeralda y Rosamunda haya salido a 

puesto, a colocaciôn como si  hubiêrase contado del uno al tres, o sea, que saliô de 

la  boca de ellos a la  misma vez, o como si  estuvieran preparados para decirla los  

tres juntos, por lo  que yo pensê que este  coincidir tenîa que ser el resultado de un

proceso que en el mutismo desarrôllase sin hacerse notar, o dicho de otra manera,

sin ocasionar algûn tipo de padecer por el cual una criatura sienta algo raro/inusual/

inefable y, por lo mismo, tenga que reaccionar.

---Kosmos, pudiera apostar una cierta y determinada sûmula de peculio a que tû es-

tâs pensando en algo.

---Cratino, no hace falta la apuesta, ya que sî, pensaba, mas por una cuestiôn de sen-

satez no lo revelo, no dêjolo saber.

---Kosmos, cômo por sensatez, si todos nosotros somos tus amigos?

---Yo sê lo que digo, Esmeralda, crêeme.

---Cômo no saber que tus pensamientos son complejos, pero nosotros no te formarîa-

mos problema, que tampoco calificarîamos tu decir de forma peyorativa.

---Quêdame claro que no, mas aun asî câllome la boca.

---Kosmos, que aquî no hay moscas.

---Juliette, muy jocoso de tu parte, y por lo que te aplaudo, te diplomo y pongo co-

rona.

---Ah sî? Me parece que exageras, pero por quê?

---Porque (inconscientemente) estâs participando en un lûdico que conocemos muy

bien Cratino y yo.

---Los dos jugadores incesantes!!

---Lûdico? De cuâl se trata, kosmos?

---Rosamunda, de uno que empezô en mi novelôn y despuês de êste continûa.

---Y cuândo se acaba?

---La respuesta es imposible. Por quê? Porque no la sê. 

---Sabes, y algunas veces, Aristarco me responde lo mismo cuando le hago pregun-

tas respecto a su enfermedad: la tuberculosis.

---Conocemos su enfermedad, Rosamunda. Y dime, cômo estâ êl?, que no lo vemos

desde el dîa en la cola del cine.

---Bueno, en realidad algunas veces es muy amoroso, pero cuando tiene sus moles-

tias se acuesta a dormir, lo que me parece ilôgico.

---Y por quê parêcete asî?

---Porque que pueda dormir con molestias....

---Mas Rosamunda, êl te ha dicho si las molestias son insoportables/inaguantables?

---Nunca lo sê, pero con una enfermedad como êsa no deberîan ser asî?

---No creo que asî sean, porque quiên puede dormir con las susodichas molestias, a

no ser que tome algûn tipo de medicamento.

---No sê si lo toma o no.











 






 










 



 













 






 


 

Keine Kommentare:

Kommentar veröffentlichen

199

         Terencio, el ônoma del cartero que dejaba las correspondencias en cada buzôn de mi edificio, fue el motivo de que acordârame en la ...