Freitag, 10. Oktober 2025

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       Dirimirîase el cordôn que ûnenos de sacar êl a puesto, a colocaciôn una mentira

pincelada, aun tratândose lo anterior de un hipotêtico, mas que como posibilidad fu-

tura adhiêrese a la conciencia que en el presente trabaja con poquitîsimo cesar o que

procesa  todo aquello que le  da pâbulo de no  parar, de mantener activo su mecanis-

mo suntuoso/poderoso. La razôn de lo que he dicho es la siguiente: la revelaciôn de 

mi  buen amigo Cratino  de lo que leyô en el libro: la participaciôn de Juliette en un

mundo donde los pechos (cuasi) incesantemente desparrâmanse y el estimulante que

tienen  êstos no deja de  eyectar su  vigor como el tronco de un ârbol. A pesar de ser

una verba que a todo trance atiza la flama de la fantasîa no es conveniente (ni sensa-

to) concentrarse  en ella ( de faltar) si falta la  criatura fêmina  que escucharîale con 

agrado, y tal vez en un estado que mâs de un vez he apellidado a toda flor, situaciôn/

condiciôn indefectible/fundamental para el desarrollo con soltura o de una pericia o

de un estilo proporcionante de la dominaciôn del sujeto, control y dominio meneste-

res en un momento en que lo imperante no es un lûdico de fichas, de trebejos en un

tablero encima de una mesa. Y ostensiblemente que sabe una cosa Cratino: que esta

Juliette  del libro nada tiene que  ver con su novia; pero êl, y aunque no sea ese tipo

de mâsculo que en pûblico/en colectivo acariciando/besando/tocando deja la prueba

de  un conocimiento  profundo sobre algo que acarrea (la) satisfacciôn, posee/tiene 

una fantasîa  mayûsula, por lo que no es de extrañarme que haya bifurcado el conte-

nido con el fin de esbozar una imago complaciente/deleitosa de su atingencia venu-

siana con Juliette. 

---Kosmos, y aparte de lo que te dije, por quê algunos subrayamientos con un plu-

môn rojo? Es acaso esto nuevo?, porque hasta dônde sê tû jamâs subrayas con este

color?

---Cratino, tales subrayamientos no son mîos sino de Aspasia, razôn por la cual tûve-

le que decir que si volvîa a hacerlo cerrarîa la puerta de mi estudio con llave.

---Y quê te dijo ella?

---Que no hacia falta que la cerrara con llave, porque nunca mâs lo harîa.

---Y dônde estâ ella ahora?

---Fue a tu apartamento con el objetivo de preguntarle a tu novia sobre algo que me

pidiô de favor su progenitora.

---Cômo, que la madre de Juliette te pidiô de favor algo? Y dônde te encontraste con

ella?

---Exactivizo, Crativo, exactivizo! Ella apareciôse aquî no hace muchitanto.

---Me parece que me debes una dilucidaciôn, kosmos.

---Sobre el pucho te la doy. Abre oîdos!

           Cuando terminê con la dilucidaciôn moviô la lengua Cratino con el têlos de

decirme que no creîa que Juliette estuviera de acuerdo en autorizar que diêranle a su

madre su nûmero de telêfono, lo que significaba que Aspasia perderîa su tiempo en

ir al Karakorum solamente para hacer la pregunta correspondiente a su vieja amiga,

queriendo decir con vieja que una amiga que conoce desde hace muchitanto tiempo.

A continuaciôn agrega que el miêrcoles, y despuês de la cena, Juliette quemô todas

las  fotos de su  progenitora  que encontrô en una caja de cartôn que llevaba tiempo

debajo  de la cama, un acto sîmbôlico de destrucciôn que deja mâs que claro que la

relaciôn madre-hija este dîa se rompiô, se transformô en pavesas.

 ---Cratino, y se puede (pudiera) saber el porquê de que precisamente el miêrcoles,

seguido a la cena, y no otro dîa de la semana?

---Kosmos, en esa cena del miêrcoles notê a Juliette si por un lado demasiado exci-

tada por su embarazo; por el otro, extremadamente taciturna por tener un recuerdo

que no me dijo cuâl fue.

---Una combinaciôn (demasiado excitada--extremadamente taciturna) muy especial,

que raramente sucede/tiene lugar, con dos estados oponentes/incompatibles. Cratino,

no te dijo el recuerdo, mas por quê no le preguntaste? 

---Kosmos, tû sabes que cuando Juliette se encierra en sî misma es mejor quedarse

uno callado.

---No tanto asî, Cratino, sino mâs bien quedarse uno pensando la mejor forma de ha-

cer una pregunta, o sea, sin lastimar mâs lo que ya estâ lastimado o por un recuerdo

o  por lo que sea. Amigo mio, que parêcete si vamos a dar una vuelta por el bosque

de los liberales, que hace rato que no la damos por allî?

---Que tal vuelta me parece una buena, porque pudiera acopas traernos dadorîas que

asimismo beneficios por ser una oportuna.

---Aplausos, Cratino, a-plau-sos!! Voy por mi bolsa y nos largamos.

     Una mîmesis rauda engendrôme un vuelo corto: la de Afrodita de Knidos (que no

como una obra artîstica de Praxiletes, sino en persona y de espalda) paseando por es-

te bosque apellidado de los liberales, allende que concomitada por un gallo. Sobre el

pucho, cômo pasar por alto que serîa la ganadora en el concurso de las Haloas?, por-

que siendo un paradigma especioso de Kallipygos el premio no se lo quita nadie. Pe-

ro con el fin de que Cratino tambiên volara dêjoselo saber, agregando êl que esta ima-

go (o figura) es asimismo muy funcional para que un vate se inspire y escriba un ten-

zôn  atiborrado de palabras edulcoradas y con elevada temperatura; sin embargo, y a

pesar  de esta  verba suya, comunîcame lo siguiente: que este tenzôn no lo leerîa por

este  motivo: por el de que tales, las susodichas palabras sî que serîan el aliciente pa-

ra  emprender  un  vuelo infinito. La contradicciôn (algunas veces) de su agente aca-

rrêame espeluznamiento, mas como en lo atinente a ella no muchitanto puedo hacer

que ingiênesela êl para lograr el control relativo de su segundo oculto, en la sombra.     


 







  




    




    








 



 













 





  

   

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