Dienstag, 29. August 2023

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       Por mor de la resonancia que dejôle el ûltimo tenzôn escrito por el vate,

allende que por la brillantez del verbo "escuchar" como si fuese la de una es-

trella fija, Kosmos recuerda que  "En el bullicio en el silencio" Sabinsqui an-

tes de comenzar su funciôn como actor trâgico contemplaba con tremendîsi-

ma jovialidad el firmamento, mirar con atenciôn que sustentaba bastamente

su magîn y dâbale pâbulo de cuasi siempre decir: quien sabe escuchar el mu-

tismo puede lumbrar como una estrella. No por gusto los que conocîan a Sa-

binsqui reconocîan que hacer amistad con êl (o intentar hacerla) casi que re-

sultaba difîcil, porque con eso de escuchar el mutismo importâbale un bledo

tener en cuenta el movimiento de la lengua de algûn antropo que acercârase-

le con el telos preciso de presentarse para darse a conocer, una comûn o ha-

bitual forma de empezar con la formaciôn del corpus amistoso; ademâs, ya

que por conocer asimismo es impepinable la captaciôn ôntica de la conduc-

ta en sociedad, considerâbanlo una criatura ermitaña, irascible y un paradig-

ma de continua seducciôn de fêminas, por lo que no es de extrañar que sus

atingencias con chicas fuese una constante indefectible, algo de lo que tan-

to  Scarnia como Dina, y mâs tarde la hija del especialista Cleobulo, Vesta-

lia  de Pêlope, pudieran hablar con ostensible certeza, sin equivocarse, sin

necesidad de falacia alguna, de ambagues confluyentes o de circunloquios

especîficos.

        Teniendo en cuenta el tiempo en que los actores trâgicos existieron y

fueron aplaudidos por espectadores de toda clase, el Venerabilis Inceptor

Macco saca a puesto, a colocaciôn lo que algunos emperadores hacîan se-

guido a terminar las funciones histriônicas y a escondidas, lo que traduce

que  subrepticiamente: comprar las mâscaras con las que eran representa-

dos e invitar a un âgape a los actores que vendiêronselas, mas un banque-

te  que aprovechaban para entrar en confianza con êstos y seguido hacer-

les una sûmula de preguntas con la intenciôn de conocer la forma de pen-

sar de ellos, lo que creîan del sistema mayestâtico.

----En lo atinente a lo que usted acaba de amplificar yo no sê nada, empe-

ro sî le dirîa que yo conocî a un actor trâgico que tirô una mâscara en el

odeôn de la ciudad del ocio; y el aldabate, el que apoderôse de la mâsca-

ra, fue detenido y procesado por los centunviros.

----Kosmos, los ciento ocho jueces que celebraban sus reuniones en un 

lugar que tenîa un asta clavado, pero tû hablas de un tiempo mâs recien-

te, y como tal la austeridad contra tales actores no es la misma.

----Macco, entonces los actores siguen existiendo y no que existieron.

----Concretamente, didâscalos, yo me referîa al comienzo de los actores,

al tiempo en que tenîan que hacer sus representaciones desafiando al im-

perativo de la sede real, de la corte.

----Lo que no se entiende, entonces, es una cosa.

----Cuâl Vercingetôrix, cuâl?

----Macco, que si hacîan sus representaciones desafiando al imperativo

de la sede real, cômo es que los actores atrevîanse a aceptar la invitaciôn

al banquete?

---No estâ de acuerdo usted con eso de que el que no se arriesga no triun-

fa?

----Pero, Macco, triunfar con tal imperativo real? 

----Claro que sî!! Vercingetôrix, no todos los actores que fueron invitados

al âgape fueron detenidos o desaparecidos despuês del anâlisis.

----Es posible que hayan sido comprados o manipulados.

----Dîganos una cosa, Macco: de dônde usted sacô esa informaciôn de lo

que hacîan algunos emperadores, algo que supônese debe ser una comple-

tamente secreta?---indaga el tîo de Kosmos.

----Señor yo tengo mis fuentes, mis relaciones, mis compinches que suel-

tan la lengua.

----Y quê me dice de su edad?

----Quê hay con ella?

----Que del tiempo que usted estâ hablando aûn no existîa usted.

----Y acaso la informaciôn no se transmite de generaciôn en generaciôn?

----Uno que dîcele al otro, el otro que tambiên dîcelo, el prôximo que no

câyase, y en fin...

----Que asî sucesivamente, Kosmos---dice Macco.

----Kosmos, y por quê detuvieron y procesaron al aldabate esos jueces?

--- Bury, porque despuês de apoderarse de la mâscara pûsosela y observô

a escondidas el juicio de Pilaris, el que hacîan los centunviros.

---Y quiên es Pilaris?

----Quiên fue: una prostituta!!


          De no seguir la fluencia verbal retocando aspectos afogarados que

formaron parte de la forma de ser, de la naturaleza de Pilaris, la que mâs

de una vez acarreôle insomnio a los clientes que con fijeza mirâbanle las

telas transparantes de mâs de uno de sus vestidos, fue gracias al vate que

apoderôse de la palabra al darse cuenta del posible cambio o del tempes-

tivo viraje semântico que estaba por suceder a raîz de la pregunta del Bu-

ry de quiên era la susodicha y difunta carrusiana. Previo a dar comienzo

a su desarrollo expositivo referente a su poiesis reciente, lo que vendrîa

siendo como un aclaramiento nada exiguo sobre la caracterîstica interna

de  su tenzôn ûltimo, agradeciôle a Kosmos el sîmil con el que comparô

la brillantez del verbo "escuchar", paralelismo conspicuo que a la postre

y al cabo es calaña de una pericia mayûscula, que si no de una sensibili-

dad que engendra resultados dignos de ser oîdos, y no solamente porque

valgan la pena sino porque asimismo son los que en la nemôsine queda-

rîan con fijeza, inmôviles y florecientes.

----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, que usted cua-

si que me ha hecho sollozar, vate---dice Kosmos.

----Kosmos, espero que êsta no sea una de tus mofas eufemîsticas.

---Câspita, vate!! Cômo usted cree que en este momento sea una de mis

mofas de tal jaez posible? In casu mi actitud es circunspecta, la garante

de sensibilidad.

----Kosmos, de haber tû estudiado retôrica, convencerîas a la masa.

----Mondo lirondo que burlôn no me pongo!! Êsa es la res, êsa, Temîga-

nes de Alejandrîa.

----Intentarê creerte, harê un esfuerzo.

----Crîa reputaciôn y pon testa en la almohada!!

----Quid multa?---pregunta el tîo de Kosmos.

----No esperes mi risa, que ya amplifiquê que in casu mi actitud es cir-

cunspecta.

----Por quê no dejamos que el vate empiece con el desarrollo expositi-

vo de su poiesis?---pregunta el didâscalos filosôfico.

----Age, vate, age!! Empiêcelo!!









 



 
















 





   





 



 

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