Diez minutos despuês, y ya tan sofocada que no podîa dejar para mâs tarde despo-
jarse de sus ropas para sentir en su interior la pudiencia viril de Cratino, Juliette le pre-
gunta Aspasia si podîa por una hora utilizar el cuarto, respondiêndola êsta que sî, ade-
mâs de agregar que si una hora no era suficiente podîa quedarse mâs tiempo, que real-
mente ni ella ni yo acostâbamos tan temprano, y por lo mismo no tendrîa ni que apu-
rarse ni tampoco pensar que nos estarîa causando una molestia. A continuaciôn Julie-
tte le da las gracias, dos besos en el semblante y sin dilaciôn se va al cuarto abrazada
por Cratino.
Por mi testa pasô decirle a Cratino que chocara las cinco por haber dado lo mejor
de sî que acarreô en Juliette un atizamiento febril, mas despuês de detectar una rojez
en su semblante, y debido a la pena que sintiô por escuchar lo que Juliette dîjole a As-
pasia sin tapujos de ningûn tipo, allende de oîrlo nosotros tan claramente -----si por lo
menos hubiera sido dicho de una manera mâs disfrazada tal vez la verecundia no fue-
se posible-----por sensatez no dîjeselo, no saliô de mi boca, quedôse estancado en mi
gaznate.
Aunque Sista diose cuenta de la forma con la que Cratino se manifiesta al ser mi-
rado por los demâs en el instante que saltan las burbujas del amor, no tuvo razôn al de-
cir que su problema no era otro que la timidez. Yo que lo conozco lo bastamente desde
hace una sûmula de años pudiera decir que lo que pâsale a êl es mâs bien algo de îndo-
le moral debido a la educaciôn austera recibida, o la severidad de una enseñanza dada
por sus progenitores (fallecidos) caracterizados por un intolerancia frente a las cosas
que salîanse de un conjunto de normas, de un baremo estricto: habrîa que recordar que
todo lo que responde a un reglamento es escrito por los hombres para el beneficio del
conjunto, de lo general, que no para lo individual, lo ôntico.
---Kosmos, y tû sabes algo de la muerte de sus padres?
---No, Aristarco, jamâs de eso hemos hablado desde que nos encontramos despuês de
treinta años de terminar el pre-universitario.
---Entonces quê tû crees, que si hasta ahora no han tenido una conversa al respecto no
la tendrân nunca?
---Eso tampoco lo sê, aunque no lo doy como imposible.
---No serâ, Kosmos, que como tû no le has contado a êl del fenecimiento de tus padres
(es que) êl no te a contado a ti de...
---Aspasia, este jueguito de tira y corre a la zaga de la pelota no lo desprecio, mas êse
no es el motivo concretamente.
---Ah no, y entonces cuâl es?
---Câspita!!, que simplemente no me lo ha contado, o no lo ha querido. Porque seamos
buenos amigos necesariamente tiene que amplificar sobre eso?
---Bueno, Kosmos, para eso son los amigos, entre otras cosas, no?
---Teôretico, sî, Sista, empero en la realidad pueden suceder otras cosas.
---Quê tiempo hace del encuentro de ustedes despuês de esa cantidad de años?
---Siete meses. Cuâl es el porquê de la pregunta?
---Por nada, porque se me ocurriô la pregunta.
---Yo mâs creo en resonancias que en ocurrencias, mas como no deseo entrar en liza...
---Kosmos, de creer cree en lo que te dê la gana.
---Mondo lirondo que me dispararon a fondo!!
---Kosmos, que tû me conoces. Sî, ya sê, riête, pero te digo que ya tu risa ni me provo-
ca ni me afecta.
---Me parece que Cratino se quedarâ sordo.
---Aristarco, lo dices por los gritos de Juliette?
---Por eso mismo, Aspasia.
---No puêdesele pedir que baje el volumen?
---Quê dices, Kosmos? Dêjala que grite, lo que significa que estâ gozando.
---Verdad, Aspasia, que eso es lo que significa? Vaya perogrullada!
---Ah, hacîa tiempo que no soltabas esta palabrita que sê que te encanta; en tu novelôn
la dices un montôn de veces.
---Êsa es la res!!
---Sin duda que le encanta, Aspasia, que ya ni sê la cantidad de veces que la escuchê
en dos años.
---Sista, pobres oîdos tuyos.
---La costumbre, Aspasia, uno se acostumbra.
---Kosmos, quê me dirîas de la costumbre?
---Aspasia, ya sabes que lo que sâbese no pregûntase.
---Ya lo sê, pero aun asî pregunto.
---Pues no respondo porque sabes lo que dirîa.
---Quê les parece si salimos a dar una vuelta a la plaza de la catedral barroca?
---Ahora mismo, Aspasia?
---Y cuândo, Sista?
---Y Cratino y Juliette quê?
---Escribo una nota que nos fuimos a la plaza.
---Ya, no pensê en eso.
---Voy en busca de mi bolso que estâ en el estudio.
---Entonces, Kosmos, te esperamos en la puerta del edificio.
---Aspasia, allî estarê lo mâs rapidito que pueda.
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