Dienstag, 9. Juli 2024

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       Por la razôn de que Forligen grita mi ônoma es que nos detuvimos ciento cincunta

metros antes de llegar a la plaza de la catedral barroca. Allende de traer consigo su gui-

tarra  estaba concomitado  por una  chica un poco mâs grande que êl, delgada y con un

cuerpo tan bien formado que no cansarîame de mirarla. Al darse cuenta Aspasia que ob-

servâbala sin pestañar peñîzcame en el brazo derecho, mas como ya sus pellizcos no me

duelen, porque  me ha pellizcado tanto que ya mi piel estâ acostumbrada, no fue ningu-

na mi reacciôn. Despuês de presentarnos a la chica, y llamada Isabela, barrûntanos For-

ligen  de que desde  hacîa una hora era su novia, pero tambiên que la conociô en el bar

nocturno, agregando que en cuanto la vio tanto que empezô a latir su corazôn vigorosa-

mente  por mâs de siete minutos, motivo por el cual dîjeme a mî mismo: un disparo de

ôrdago  de flecha. Seguido a preguntarnos adônde îbamos o de dônde venîamos, Aspa-

sîa  respôndele que nos dirigîamos a la plaza de la catedral barroca, ademâs que dîcele

que si no tenîa algo que hacer, y si lo deseaba, podîa unirse con su novia al grupo.

---Vaya, quê casualidad, Aspasia, que nosotros tambiên pensamos ir al mismo lugar.

---Perfecto, Forligen, entonces hacia allî. Te acuerdas de Cratino y de Juliette, no?

---Por supuesto. Por quê preguntas?

---Porque posiblemente tambiên vengan. 

---Por lo que crecerâ el grupo y la sûmula de parejas. Ya saben que Esmeralda estâ con

un camarero llamado Caspar?

---Sî sî, ya lo sabemos. Y cômo tû lo sabes, por quiên te enteraste?

---Aspasia, cuântas cosas no saben los faranduleros de esta ciudad amantes de la noche,

de la corrida nocturna, del comentario positivo a raîz de un determinado suceso?

---Del comentario positivo a raîz de un determinado suceso! Una diamantina amplifica-

ciôn, Forligen, y por la misma a-plau-sos.

---Bueno, Kosmos, te agradezco el reconocimiento, que sê que eres un hombre de letras,

pero me parece que no hay que exagerar

--Si le llamas exagerar a una valoraciôn cômo llamarîas a lo contrario, o sea, a la no-va-

loraciôn?

---Kosmos, tû crees que con la cantidad de tragos que he tomado puedo responder esta

pregunta?

---Pues no parece que estâs ebrîo.

---Por fuera no, pero por dentro sî, y por lo mismo no se ve, nota.

---Isabela, y tu eres bastante calladita, no?

---No no, Aspasia, es que me gusta escuchar.

---Muy bien, Isabela, muy bien.

          Al llegar a la plaza de la catedral barroca ya estaban en êsta Cratino y Juliette.

Ambos eyectaban una jovialidad en el semblante, y como resultado, ostensible estâ,

de la fruiciôn cupidosa que tuvieron en nuestro cuarto, del pegarse cuerpo con cuer-

po como dos criaturas enamoradas que con soltura entrêganse al movimiento y al so-

focamiento. En lo que los dos saludan a Forligen, Aspasia acêrcaseme y dîceme que

ni  tan siquiera habîan  estado en el cuarto una hora, por lo que resultâbale difîcil de 

creer que el culmen que alcanzaron sea uno verdaderamente bueno, porque al que y

llegâse tan râpido mâs es debido a un deseo tremendo de...que realmente por un tra-

bajo lento de paulatinamente ocasionar en el cuerpo una erupciôn satisfactoria. Con

esta verba tiene algo de razôn, mas le dije que no olvidara que ni Cratino ni Juliette

cuentan con una basta experiencia en esta materia, y como tal carecen del menester

conocimiento para saber de lo que ella estâ hablando.

---Kosmos, de quê ustedes estân hablando?

---Nada relevante, Cratino, de una res entre nos que no queremos hacer pûblica.

---Ah eso, estâ bien.

---Aspasia, se me quedô la cajita de mûsica en el apartamento, asî que otro dîa paso

a buscarla.

---No hay problema, Juliette, te la cuidarê del polvo como si fuese la mîa.

---La que te regalê?

---Sî!!, la que me regalaste.

 (cinco minutos antes, cuando Cratino y Juliette saludan a Forligen)

----Quê, Forligen, darâs un concierto con tu guitarra?

----Nada de concierto, Cratino, que acabo de tocar en el bar nocturno.

----Y cômo te lleva la vida?

----Nada especial, lo mismo de cuasi siempre: dormir de dîa y tocar de noche.

----Dormir de dîa, bueno, lo mismo que hago.

 ---Ah Forligen, quê sorpresa encontrarte aquî! Y quiên es ella?

----Juliette, mi reciente novia, y se llama Isabela.

---Mucho gusto Isabela, un placer conocerte. Pero tû no vas mucho al bar nocturno, o

es que sî y nunca te he visto?

---Hoy fue la primera vez que entrê en ese bar, del que una amiga me hablô y con la

que me encontrarîa allî, mas me llamô y me dijo que no podîa venir porque sentîase

mal por su periodo.

---Puedo entender, Isabela. Cômo no entender eso? Y quê haces?

---Estudio medicina, estoy en el quinto año.

---Interesante!! 

---Por quê? 

---Porque mucho tiempo pensê en hacerme doctora, pero por cosas de la vida no pude

serlo.

---Quê lâstima! Y a quê te dedicas?

---De momento no hago nada.

---Y tiene pensado hacer algo, porque de algo tienes que vivir, no?

---Mis padres me mantienen. No, no sê quê hacer. 

---Disculpen que las interrumpa, pero Juliette mira hacia allâ.

---Kosmos y Aspasia que nos miran y se hablan al oîdo.

---Pues vamos a indagar quê pasa.

---Y por quê tû crees que pasa algo? 

---Porque lo que hacen no es normal.

---De acuerdo, vamos a averiguar, pero preguntas tû.

        Interesado en saber el porquê de que Isabela preguntârale a Juliette si pasaba al-

go o no, porque de facto era intempestiva una pregunta como êsta, pregûntole a Julie-

tte la razôn por la que se la hizo, siendo Cratino el que responde lo siguiente:

---Kosmos, es que como pensê que pasaba algo al verlos a ustedes hablândose al oîdo

y mirândonos, le dije a Juliette, que conversaba con Isabela, que vendrîamos a indagar.

---Câspita Cratino!! Verdad que lo pensaste? Insôlito!! Tû, precisamente tû, y nadie mâs

que tû, que hâyalo pensado.

---Bueno, indeleble lo que pensê, Kosmos.

---Me parece, Cratino, que estâs paranoico.

---Aspasia, vas a empezar a decirme barbaridades?

---Quê les parece si saco la guitarra y hacemos una descarguita?

---Forligen, que ha ocurrîdosete algo genial.

---Algo genial, Kosmos? 

---Forligen, no le hagas mucho caso a Kosmos, que le encanta provocar. En lo que sa-

cas del estuche la guitarra voy en busca del chelo.

---Doblemente genial!!

---Kosmos, no te voy a hacer caso. Esperen, que vuelvo enseguida.

---Al avîo, Aspasia, al avîo!! Age!!



 




  


















     













  

























 

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