A pesar de no decirse siempre, y debido a una forma de no revelaciôn ceñida a un
plan de laboro bien pensado, las mâs conspicuas ideas, ocurrencias, sûmulas y otras da-
dorîas salîan en la Kosmona a puesto, a colocaciôn en la nocturna, importando no mu-
cho que no estuviesen presentes en la instituciôn todos los contertulios. Clarîsimamen-
te que por impedirlo el techo la luz de la hermana de Febo no llegaba directamente al
colectivo, mas solamente con su imperio era (es) suficiente para tener inspiraciôn.
--Kosmos, pero segûn lo que he leîdo de tu novelôn, esos contertulios como que vivîan
en la Kosmona.
---Cratino, concretamente la representaciôn de ellos mâs tenîa que ver con una presen-
cia constante en la instituciôn que con un subrayamiento de que por lo que podîan pagar
alquilaban casas en Bedriaco, lo que hasta cierto punto rompe con la idea de un vivir con/
para la filosofîa.
---Kosmos, pero romper con una idea en tu novelôn, porque en los tiempos antiguos los
filôsofos tenîan hasta criados/esclavos.
---Câspita Cratino!!, no hablamos de mi novelôn?
---Sî, Kosmos, hablamos de êl, pero en el caso, verbi gratia, de Asonis, Temîganes y Pe
rrasiestes: no vivîan en la casa, cerca del barrio de las Carinas, que perteneciô a uno de
los dos moros que secuestraron a tu hija (la campesina) en el estrecho de España, y pa-
dre de Xabier, el grumete redomado?
---Aquî te refieres a lo de la vivienda que no a lo de tener esclavos/criados. Cratino, no
has leîdo el novelôn completo.
---Eso es cierto, Kosmos.
---Cratino, parêceme que te viene a buscar Juliette.
---Voy hacia ella, asî la distancia que tiene que vencer es mâs corta.
---Aunque sea de pocos metros. Age, Cratino, age!!
Y en lo que Cratino va, vienen Aspasia y Sista.
---Vengo a decirte, Kosmos, que Sista duerme conmigo en mi cuarto, asî que te toca el
sofâ.
---Por el oro de las retamas y la pûrpurade los brezos!! Ni que fuera la primera vez que
duermo en êl. Y quê pâsale a Sista?
---Que te responda ella?
---Kosmos, de pasarme no me pasa nada.
---Sista, deplorale que no te pase nada.
---Kosmos, te entendî, mas no te respondo, que tû sabes que te conozco.
---Y quê, ya se van?
---Ya nos vamos, Kosmos.
---Vâyanse y que pâsenla bien.
---Kosmos, que te conozco tan bien como Sista.
---Tû crees, Aspasia? Adiôs a las dos.
---Espêrenme, que me voy con ustedes.
---Cômo Juliette? Te fajaste con Cratino?
---Nada de fajazôn, Aspasia. Sencillamente hago lo que me da la gana, lo que deseo
hacer.
---Ah, estâ bien. Entonces dormimos las tres juntas.
---Sista, y cuândo se fueron tu madre y ese chofer?
---Juliette, se acaban de ir.
---No me di cuenta, hablaba con Cratino. Nos vamos entonces?
Al quedarme con Cratino dîgole lo siguiente:
---La realidad en este momento, en este instante que es eternidad, es una sola: dejâron-
nos solos.
---Y quê podemos hacer, Kosmos?
---Dar una vuelta por la ciudad en el bus.
---De acuerdo! Dêmosla!
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