Dienstag, 18. März 2025

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       A las dos de la tarde encuêntrome con Cratino en el mismo lugar donde nos volvi-

 mos  a ver despuês de  pasar treinta años de terminar el preuniversitario: en el parque

donde  hay un banco protegido por el tronco de un sauce, mas sin que esta vez eyecta-

ra  êste su llanto verdoso, sino que mâs bien una patêtica aridez por ser invierno. Fijê-

me que la madera del banco habîa perdido un poco el color, aunque asimismo que sus

patas  estaban oxidadas, lo  que traduce una sola cosa: el descuido o la indiferencia de

quien  fuese  responsable de mantener su buen estado, lo que de facto ni extrâñame ni 

sorprêndeme  ni resonancia  dêjame: pudiera estar en la inopia como para desconocer

lo que pasa en esta ciudad? Como el objetivo de nuestro encuentro nada tenîa que ver

ni con la querella ni con la crîtica dejê de observar el banco, y sin dilaciôn pregûntele

a  Cratino quê pasaba, porque  al escuchar su voz cuando llamôme convencido quedê 

de la necesidad que êl tenîa de decirme algo.

---Kosmos, te acuerdas de las pastillas de las que hace tiempo te hablê?

---Te refieres a las que no sabîas si eran o no anticonceptivas?

---A esas mismas, Kosmos.

---Por lo que me voy imaginando son las que toma Juliette?

---Asî es, Kosmos, pude saber que eran para eludir el embarazo.

---Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos! Cratino, y que las tome es tan

preocupante como para que tengas la jeta como la tienes?

---Kosmos, y cômo tener otra que no sea la que me pertence? Cômo la tengo?

---Te explico despuês, mâs tarde. Sabes quê, Cratino?

---Quê, Kosmos, quê? Que vas a empezar con tu jueguito?

---Que descubrî una cosa.

---Cuâl?

---La caja vacîa del utensilio que utilizan las fêminas para saber si estân embaraza-

das o no.

---Cômo? Y no te habîa dicho nada Aspasia?

---Ni tan siquiera una alusiôn.

---Y el utensilio quê?

---Que lo busquê por todo el apartamento y no encontrêlo.

---No me queda otra cosa por pensar que Aspasia o lo escondiô o lo lleva consigo.

Pero no entiendo una cosa: por quê Aspasia no te dijo nada?

---Cratino, porque de embarazo ella no quiere saber nada; lo rechaza al cien por cien-

to.

---Puedo entenderlo, pero te pudiera haber dicho que...

---Cratino, sabes quê? Que me da igual.

---Kosmos, eso no es cierto, porque de darte igual no hubieras buscado el utensilio.

---Lo busquê por la razôn siguiente: por la de hacer algo en el tiempo que tenîa.

---Cômo?

---Escucha. Cuando terminê de secar el piso aûn quedaba una hora y media para que

fuesen las dos de la tarde.

---Kosmos, que no te conosco del dîa anterior al de ayer.

---Y por quê no dijiste de anteayer?

---Tû haciêndome esta pregunta? Un erastes del decir desigual al del decir habitual?

---Un erastes del decir [...], aplausos, Cratino, a-plau-sos!! Cratino, dijiste que no en-

tendîas una cosa: el porquê de que Aspasia no dijêrame nada, empero ora pregûntote

a ti: por quê no dîjote Juliette que las pastillas eran contra el embarazo?

---No tengo respuesta, Kosmos. Por quê? Porque no la sê.

---Y si la supieras, me la dirîas?

---Claramente que sî. Por quê no decîrtela?

---Eso solamente lo sabes tû.

---En fin, kosmos, me cuentas un poco sobre la fiesta de cumpleaños de Esmeralda?

---Age, Kosmos, age!! Escucha. Empiezo por decirte que Anabel te manda saludos.

---Interesante!! Bueno, a ver, suelta la lengua.

       Pensê que seguido a contarle los detalles, que de ôrdago pudieran ayudarlo a lle- 

gar  a una conclusiôn que si no a inferir con soltura, Cratino dejarîa calaña de una ri-

queza verbal teniendo en cuenta o aquêlla o êsta posibilidad de escoger una vîa con-

creta de explayamiento, empero confieso que desilusionême al decirme simplemente

que  Juliana llamô a Juliette para pedirle una reconciliaciôn, peticiôn que de facto re-

chazada  fue por caracterizarse êsta por un coralino rescoldo. Pero si algo resultôme

interesante  fue lo siguiente: que Juliana hiciera la llamada unos  pocos minutos des-

puês de haberse ido del jolgorio, lo que posiblemente es vestigio o de su frustraciôn 

o de su desasosiego, dos estados acarreantes de una determinada/especîfica conduc-

ta que de acuerdo al sujeto que têngala es que puêdese adjetivizar.

---Entonces, Kosmos, tû crees que la razôn de que la progenitora de Juliette se haya

ido  de la fiesta es por la de estos estados, que no por la intervenciôn del general pa-

ra evitar una discusiôn o riña entre Matilde Ronco Espinoza y Cristina?

---Cratino, la susodicha intervenciôn pudo desencadenar una ringlera de pensamien-

tos cortos, y con êstos Juliana pudo sentirse afectada o no tan apreciada...

---Y celosa?

---Tambiên, no queda descartada la celosîa, mas sabes quê? El elixir para êsta es râ-

pido un buen trato, aunque asimismo una sûmula de besos con profundidad y dura-

ciôn, algo que pasô por alto el general mâs atento a la fruiciôn, al divertimiento, al

echa en la copa la dadorîa de Baco que a lo dador que a una fêmina acicata. Por es-

ta breve discursiva es que dije que era posiblemente un vestigio de la frustraciôn o

del  desasosiego de Juliana. Es un gran paquete, amigo mîo, y donde cabe una sig-

nificante materia de jaez vigoroso. 

---Pudiera clasificar de endeble el estado de Juliana, de lo que sale que con la inten-

ciôn de buscar un ponderamiento le fue necesario llamar a su hija.

---Êsa es la res, Cratino, que asimismo por lo dêbil/flojo de un estado busca el hom-

bre una salida, una compensaciôn....un solvento; pero eso sî, aunque no se piense o

valôrese  como pernicioso, antes de caer en el vacîo negro del que sî costarîa traba-

jo salir.

        Sorprêndeme Cratino con su decir de que las dos damas que llegaron a la una

de la madrugada al jolgorio êl las vio con sus prismâticos, y desde su apartamento

en el edificio encima del macizo montañoso (karakorum), en el bosque de los libe-

rales, y  con la misma  vestimenta que yo dîjele que tenîan en la fiesta cuando con-

têle los detalles de êsta. Ostensiblemente que pareciôle raro que estuviesen tan pim-

pantes en un lugar donde descolla la pura naturaleza, y como tal ningûn ôculo mâs-

culo podîa contemplarlas, estarîa allî para educir despuês del debido/adecuado/per-

tinente/tempestivo anâlisis  que por la forma con la que arropâbanse no podîan ser

dos  fêminas que  vivîan en la pobreza, Esta observaciôn tiene su riqueza, empero

habrîa que agregar un dato que a mî parêceme relevante para la comprensiôn:

----Cratino, no deberîas pasar por alto la cuestiôn de la apariencia que es indefecti-

ble por la costumbre, la madre de cuasi todos los vicios, lo que traduce que aun en

un bosque no pudiera faltar, igual si mirada o no; es mâs, existe la apariencia obje-

tiva y la subjetiva: aquêlla caracterîzase por la intenciôn, o sea, que eyêctase con un

fin concreto; êsta por un propôsito no tan definido, pero no exenta de una demostra-

ciôn que favorece al orgullo.

----De esto me entero ahora, kosmos, no lo sabîa.

----Câspita!! No todo puêdese saber. Asimismo a mî quêdanme cosas por aprender.

Y dime: mâs o menos a quê hora fue que las viste?

----Antes que anocheciera.

----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!

----Por quê repites tu epîmone casi favorito?

----Cratino, porque cômo verlas con la nocturna.

----Ah, eso,,,sî, tienes razôn. Mâs o menos antes de las seis. Y quê significa saber

esto?

---Que si llegaron al jolgorio a la una de la madrugada llevaban tiempo con la mis-

ma ropa puesta.

----Y?

----Y nada, Cratino, que es sôlo un anâlisis

----Quê si no contigo?

----Lo que sâbese pregûntase?

----No, Kosmos, no se pregunta. Y de dônde tû crees que las conoce el general?

----Cratino, si Esmeralda no lo sabe, cômo crees que sêpalo yo?

----Tû te llevas bien con el general, no?

----De acuerdo, mas no por esto tendrîa que contarme todo acerca de su vida priva-

da. Sabes quê? Que goce mientras pueda, que entre en fruiciôn antes que el....

----Deja, deja, te entendî. Y quê dijo Esmeralda?

----Quê va a decir si ella no las conoce.

----No es una buena razôn para decir algo? De conocerlas ya sabrîa, y sabiendo lo

que pudiera saber quê dirîa de lo que sabe?

----Captândote taxativamente, puêdese decir algo de lo que no sâbese? Dîcese de

lo que sâbese.

----En fin, Kosmos, que lo conviertes/transformas todo con un fin exclusivo: sa-

car provecho.

----Tû precisamente sabes que êse no es el têlos.

----Un brinco de sapo en la hoja de malanga! Quê me dices de Anabel, baila bien?

----Normal, nada conspicuo como para suspirar. Eso sî, pêgase como una babosa.

----Y esto no es un buen motivo para suspirar?

----Pudiera ser, mas no suspirê. Cômo crees que caerîa tan fâcil en la trampa de la

babosada?

----En la trampa? Tû crees que pêgose intencionalmente?

----Cratino, quiên es el que quiere ora sacar provecho?

----Kosmos, y quê ganarîa en sacarlo?

----Extraer informaciôn de la masa expositiva, ya que de acuerdo a lo que dîgate po-

drîas saber mâs de Anabel, la que yo sê que gûstate.

----Digamos que me cae bien, pero de esto a que me guste hay una distancia tremen-

da.

----El tramo ampulado es una ilusiôn tuya. De facto caer bien acorta la distancia, en-

tonces tremenda no puede ser, porque cômo puede ser algo tremendo de tener reduci-

da su dimensiôn?

----Cômo? Regresas a la Kosmona, a la mesa redonda de los contertulios?

----Cratino, la localidad de mi novelôn es mi testa. Cômo regresar adônde no me he

ido?

----Ya! Que no te puedes quitarte la cabeza.

----Mâs o menos êsa es la res.









































 



 




 





 









 





  








 



 





















   

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