Dienstag, 4. März 2025

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         Referîase el general con eso de que tenîa que ocuparse de las invitadas no exac-

tamente en el sentido de una atenciôn dentro del ambiente festivo, sino mâs bien con

el de asumir  una responsabilidad al montarlas  en su automôvil y estar mâs cerca de 

ellas dentro  de un espacio limitado, aunque segûn Dasid, que vino para dejarme sa-

ber lo anterior  que asimismo  para despedirse, êl asumirîa la misma responsabilidad 

seguido a  detener el vehîculo en un lugar determinado, lo que traduce que mientras

que estuviese manejando su concentraciôn pondrîala en el timôn, mas que a pesar de

esto, y en el caso de que alguna de las dos fêminas quisiera acicatearlo, êl no pondrîa

reparos de ningûn tipo. Como a buen entendedor con pocas palabras bastan, yo sola-

mente  le deseê una buena fruiciôn, y seguido pedîle que no manejara a gran veloci-

dad, que  la reacciôn no es la misma cuando hay alcohol en la sangre, aun no siendo

el nivel de êste tan alto venido de la dadorîa de Baco.

---Kosmos, te agradezco tus palabras, pero no te preocupes, que no es la primera vez

que conduzco bajo el efecto de la misma dadorîa. Nos veremos en otro instante, o si

lo prefieres en otro momento. Adiôs, y hasta la prôxima.

        Mas como Aspasia habîase pasado un poco de copas, yo preguntêle a Dasid si

podîa hacerme el favor de llevarla a casa, respondiêndome êl que como el general se

sentarîa en el asiento trasero del automôvil con las dos fêminas estaba libre el asien-

to delantero de la derecha, y como tal en êl podîa sentarse cômodamente Aspasia, y

debido a que como en êl siêntase normalmente el general el espacio para estirar las

piernas  es mâs que basto para ella. A continuaciôn de esta verba le di las muchitan-

tas gracias, y justamente a las tres de la madrugada Dasid arrancô el auto.

      Viendo cômo desaparecîa el automôvil a travês del cristal de una ventana, cômo

alejâbase  de la casa con poquitîsima velocidad, reflêjase en el cristal la mîmesis de

una persona desconocida. En lo atinente a los reflejos, cômo olvidar el espejo de dos

caras que habîa en el camarote del navîo [de mi novelôn] con la numeral siete,  em-

pero con la diferencia de que en êste las criaturas (fenecidas) que reflejâbanse eran 

conocidas. A la postre y al cabo la cuestiôn  no es aquî el reconocimiento o no de la 

identidad como tal, sino relevante el hecho de todo el posible movimiento que hay a 

la  zaga o de un razonamiento o de la  conciencia, por lo que estarîa de mâs para mî 

inferir sobre aquello que pasa/sucede/acontece mâs allâ (metha) de una captaciôn o 

del  entendimiento. Claramente que pudiera adornarlo  con mis pinceladas, pero ya 

esta es otra cosa, allende que construidas/elaboradas con  la ayuda de un recurso re-

tôrico: la metâfora, como saben los mâs cercanos que han  echâdole un vistazo a la 

C. de Vitelio. 

---Kosmos, que tû estâs mirando en ese cristal?

---Forligen, lo que estâ afuera de la casa. Quê otra res puêdese ver a travês del cris-

tal?

---Pero lo que ya miraste de allâ afuera lo miras con algo de fijeza.

---Forligen, siempre hay que volver a mirar lo mirado para sacar los detalles.

---Ah, eso. Y dônde estâ Aspasia?

---Se fue porque estaba un poco mareada.

---Y tû la dejaste irse sola estando asî?

---Dasid hîzome el favor de llevarla a casa en el automôvil del general.

---Vaya privilegio!! Sabes quê? Me voy tambiên, porque mañana temprano tengo 

una grabaciôn.

---Mañana o en breve? Ya son las tres y media de la madrugada.

---Ya las tres y media? Adiôs!! 

---Adiôs, Forligen adiôs!! Y que no se te olvide lo de la incorporaciôn.

---No no!! La seguirê trabajando en casa, como te dije. Me despido de Esmeralda y

me voy.

---Age, Forligen, age!!

          A continuaciôn de este corto intercambio verbal con Forligen vuelvo a mirar

el cristal, mas ya la mîmesis habîa desaparecido, quedando solamente por observar

en êste las gotas de agua que resbalaban en êl, algo que percibir que de momento no

interesâbame, mas como mis ôculos menesteran (cuasi siempre) si no algo atractivo

para  echarle una miradita alguna que otra cosa que despierte en un periquete mi cu-

riosidad, quê no mejor para apreciar que el cuadro con la pintura del gallo? Estando

frente a êste escucho una voz conocida que dice algo que hîzome recordar una y de

mis tantas pinceladas sacadas a puesto, a colocaciôn en mi novelôn: Kosmos, el ga-

llo  este parece que no canta subido en el vallado, por lo que cômo, entonces, dejar

de dar media vuelta para ser testigo visual de la criatura que dîjolo.

---Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!! Vaya, quê sorpresa, Anabel!

Y cuândo tû llegaste, que mira que estoy aquî desde las siete de la nocturna?

---Kosmos, lleguê a las ocho y media, pero como Esmeralda me pidiô que la ayuda-

ra con el trabajo de la cocina es ahora que pude salir de êsta. Tienes una idea de la

cantidad de cosas que hay que lavar, secar, etc, en una fiesta con treinta personas?

---La idea têngola, mas nunca he puêstola en prâctica.

---Quê otra de tus respuestas para que mueras de la risa? Y eso que Cratino no estâ

aquî? 

---Anabel, no estâ presente porque quedôse en su casa con Juliette, su novia.

---Pero, Juliette no es una de las mejores amigas de Esmeralda? 

---Disculpa que no te pueda decir mâs nada. Si acaso que te explique Esmeralda.

---Tan misterioso el asunto?

---No es misterioso, sino mâs bien algo entre Esmeralda y Juliette.

---En realidad no tengo esa confianza con Esmeralda como para que me lo explique.

---Câspita!! Por eso dijete que sî acaso que [...]

---Bueno, estâ bien. Y dime, Kosmos: quê tiene ese cuadro, no es simplemente un ga-

llo?

---Si tû supieras lo que el gallo significa...

---Quê significa, Kosmos, quê?

---Acêrcate, que te lo digo al oîdo.

---No, verdad que eso significa? 

---Êsa es la res, Anabel! Eso mismitico significa.

---Ahora entiendo perfectamente el porquê de que lo miraras. Sabes quê? Me resul-

tas un poco resbaloso.

---Resbaloso yo? Quê tû quieres decir con resbaloso?

---No te hagas, que tû de tonto no tienes nada.

---Mondo lirondo que toco fondo!

---Quê?

---Una pincelada poiêsica! Mira, Anabel, Esmeralda te llama para que regreses a la 

cocina.

---Dale de mi parte saludo a Cratino.

---Dalo por hecho, que si no tiembla mi pecho.

---Tal vez nos vemos mâs tarde.

---Mâs tarde? En todo caso mâs temprano, porque ya cuasi que son las cuatro.

---Te dejo, que Esmeralda me paga por el trabajo en la cocina.

---Nunca de mâs el beneficiante peculio.

---Contigo se puede difîcil.

---Cômo? No serîa correcto: contigo se puede? Difîcil!

---Sî! Pero como me estoy yendo no tengo tiempo para signos de puntuaciôn.

---Entonces vete, y no hables. Quêdate en mutismo.






















 











 











 




 

 













       




 

 




       









 




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