Mas seguido al hagâmoslo que con vigor afirmô Asonis, Kosmos al es-
cucharlo diose la vuelta para ser testigo visual del porquê el verbo hacer uti-
lizâbase en el imperativo de una manera tan rimbombante, tan sonora, o que
por extensiôn estrepitosa, momento entonces en que percibe que tratâbase y
de un simple y efîmero brindis entre aquêl, Perrasiestes y Temîganes. Al pa-
recer esto diole pâbulo de asir su vaso murrano, llenarlo de vino y de ampli-
ficarle a Kosmithôs que echara en la capacidad de un vaso la basta cantidad
de la dadorîa de Baco con el têlos de brindar, algo que extrañole sûbitamen-
te a êste porque Kosmos rarîsimamente chocaba su vaso murrano con algûn
otro de diferente calidad. Pero para eludir hacer la pertinente pregunta, que
de formularla ya podrîa imaginarse lo que esperâbale, Kosmithôs agarra un
vaso y comienza a llenarlo parsimônicamente de la bebida susodicha. Pero
en lo que hacîalo, Kosmos asimismo se da cuenta de que Jancia y Dolfopân
Colunnecio acababan de hacer un brindis y mojâbanse los labios muy que y
gustosamente, por lo que pensô que entre ambos ya suntuosamente funcio-
naba una suntuosa atingencia.
----Ya estâ repleto el vaso. Por cuâl cosa brindamos?---pregunta Kosmithôs
sosteniendo el vaso con la mano derecha.
----Câspita!! Por una figura geomêtrica: el triângulo!! Brindemos por êste.
----Cômo, quê tû has dicho, brindar por un triângulo?
----Êsa es la res, êsa!! Mas abre oîdos, que dilucîdote.
----Ay, lo que me espera!! A ver, cômo es la cosa?
----Ocula hacia allâ, hacia la izquierda y dime quê ves?
----Al trîo formado por Perrasiestes, Asonis y Temîganes.
----Ora mira hacia la derecha.
----Veo a Jancia y a Dolfopân Colunnecio.
----Exacto!! Y ora dime: si aquêllos a la izquierda; êstos, a la derecha, no son
dos lados, uno A y otro B, verbi gratia, o dos puntos?
----Adônde tû quieres llegar?
----Atiende. Ya tenemos dos lados o puntos: A y B, correcto no?
----Sî, asî es. Y?
----A estos dos lados o puntos agrêgasele un tercero. Y entonces, la sûmula no
llega a la numeral tres?
----Es bâsico: dos mâs uno es igual a tres. Pero cuâl es el tercer lado o punto?
----Nosotros!!
----Quê, nos tenemos que mirar a nosotros mismos?
----Y risas de Kosmos que dice: No, claro que no!! Mas si hay tres puntos o
lados, de cuâl figura geomêtrica trâtase?
----De un triângulo.
----Por el que hacemos el brindis.
----Vaya, que lo que se te ocurre a ti...
----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!! Quê si no?
Al rato, y como si confluyesen por una cuestiôn analôgica, todos los
que brindaban arriba uniêronse en un mismo punto, el que no es otro que el
que donde estaban Kosmos y Kosmithôs, amên que el mâs cercano a la es-
tatua ingente del Kuros. A raîz de lo anterior, lo que para alguno de los que
chocaron sus vasos pudiera tener un significado crîptico, pôsase el estrîgido
en la testa de la estatua susodicha, aunque sin dejar calaña de benevolencia
con los que lo miraban, mas que tampoco de rechazo, porque cada vez que
alguna mano lo señalaba abrîa sus alas como un ave rapaz nocturna que no
oponîase al indicamiento con el dedo. Y entonces dice Kosmos:
----Es que los estrîgidos, por naturaleza, son incalculables; no puêdeseles y
entender a travês de un esquema que encuadra una actitud determinada, una
forma de comportamiento ûnica o exclusiva.
----No serâ, kosmos, que solamente se da postîn, lo que demuestra abriendo
sus alas?---pregunta Jancia.
----No creo que sea por una cuestiôn de darse postîn o no.
----Saben lo que me resulta curioso?
----Amplifîquelo, Dolfopân, amplifîquelo---pide Kosmos.
----Que tambiên se hubiera podido posar en los hombros; sin embargo, y lo
que me resulta mâs interesante, se posô en la cabeza, la parte del cuerpo con
una relevancia tremenda.
----Recuerde usted, Dolfopân, que la deidad que toma al estrîgido como y su
ave de concomitancia es la de la inteligencia.
----O sea, que la inteligencia radica en la cabeza.
----Aplausos, Dolfopân, sûmula de êstos!!
----Pero êste no es el estrîgido de la deidad tal, como ya se dijo---dice Asonis.
----Câspita!! Dîjose, es cierto, mas con toda seguridad?
----Y cômo, Kosmos, se puede estar seguro...
----Asonis, y antes de que continûe con la letra, usted acaba de amplificar de
que no es por lo que dîjose, no?
----Les encanta dar vueltas alrededor del mismo cîrculo vicioso---dice Jancia.
----No puedes entender, o no acabas de entenderlo: el juego es un mecanismo
que activa la inteligencia, que le da la posibilidad de totalmente desarrollarse.
----Y quê otra cosa, Kosmos, me pudieras decir tû, con tal de salir ganando o
de tener la razôn.
----No no, Jancia, no es eso, que realmente el juego tiene su porquê-----suelta
Temîganes de Alejandrîa.
----Quê tû opinas, Kosmithôs?----pregunta Perrasiestes de Mocarês.
----A mî no me pregunten, no me cojan para el juego.
Y acopas sucede lo inesperado: el estrîgido abandona la cabeza de la esta-
tua y vuela a la ventana del cuarto de Ateriana y de Kôs al ver a Lah detrâs del
cristal de êsta, lo que fue basto para que destacara Kosmos, que si un durmien-
te no apoya ningûn tipo de lenguaje el rapsoda engendra y sustenta êste a partir
del mâs cosiato suceso, lo que fue a su vez la razôn de que Perrasiestes pregun-
tara:
---Y cômo un durmiente va (a)poyar el lenguaje si precisamente es un durmien-
te?
---Câspita, Perrasiestes, tan fâcil la pregunta? Formûlera mâs compleja y, enton-
ces, la responderê.
---Perrasiestes, usted no acaba de aprender ni aun con el tiempo que lleva y
con nosotros---dice el didâscalos filosôfico que pregunta: no es tambiên un
durmiente un sujeto de este mundo?
---Claro que sî, didâscalos, pero que tiene que ver ahora un sujeto?
---Quê usted cree, didâscalos, que podemos hacer con este (cenutrio) sujeto?
---Y por quê, Kosmos, tendrîan que hacer algo conmigo?
---Perrasiestes, lo dicho por Kosmos es intencional, ya que el durmiente y el
rapsoda es el mismo sujeto mas que en dos estados diferentes.
---Y quê es eso de un cosiato suceso, didâscalos?
----Uno real pero que puesto en lînea verbal para confundir al interlocutor.
----Y por quê Kosmos quiere confundir?
----Le vuelvo a repetir: usted no acaba de aprender.
----Y, Kosmos, cuâl es tal suceso cosiato?---indaga Perrasiestes.
----El vuelo del estrîgido de la testa de la estatua a la ventana del cuarto de Kôs
y Ateriana.
---Pero, Kosmos, de verdad que es difîcil entender los embrollos que tû formas.
---Dolfopân, puedo entender que usted no me entienda los embrollos; pero Pe-
rrasiestes, que conoce el mecanismo del rapsoda, era para que ya entendiera me-
jor.
---Vaya sujeto y su mecanismo!!---afirma Perrasiestes.
---Y risas de Kosmos y del didâscalos filosôfico.
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