Cuando lleguê a mi apartamento faltaba (exactamente) una hora para las ocho de
la nocturna. Aspasia no sintiôme llegar porque estâbase duchando, mas cuando saliô
del baño tenîa puesta su bata transparente, algo que sobre el pucho extrañome por es-
ta razôn: por la de que esta ligereza de ropa (que de facto) no es la apropiada para la
celebraciôn del aniversario de matrimonio de sus progenitores, aunque en realidad a
sus padres no los conozco, y pudiera ser que cuando viêranla arropada asî quedaran
o en mutismo o sin espanto/asombro/ estupefacciôn despuês de mirarla. Empero sea
como fuere mi pregunta de por quê no estaba cubierta pimpantemente êrame menes-
ter, mas pasô que antes de hacêrsela ella apoderôse de la verba y dîjome lo siguiente:
---Kosmos, la celebraciôn no se hace porque mi madre no se siente bien del estôma-
go, y tiene un poco de fastidio de testa.
---Câspita, Aspasia!! Y por quê no te informô con tiempo, y asî no hubieras tenido
un poco de trabajo?
---Eso mismo le preguntê, pero me dijo que pensô que mejorarîa antes de las ocho de
la noche. Respecto a todo lo que cocinê podemos comerlo nosotros. Y sabes quê?
---Amplificalo, Aspasia, am-pli-fî-ca-lo!
---Que tenemos sustento para dos o tres dîas y, como tal, no tengo que cocinar, entrar
en la cocina durante este tiempo.
---Muy bien que lo hayas tomado por el lado positivo, mâs saludable que la iracundia
o el discurso de querellas.
---Mi padre me preguntô si no lo podîamos dejar para otro dîa, pero tû sabes que a mî
no me gustan hacer las celebraciones ni antes ni despuês....
---O sea, que inteligiblemente le dijiste que no, no?
---Kosmos, y si no se lo digo asî cômo me va a entender?
---Puedo reîrme, Aspasia?
---Pues nos reîmos juntos, porque te estaba fastidiando. Bonito ramo de flores, el que
ahora es para nosotros, y tambiên el florero.
---Respecto al florero me lo prestô Rosamunda, y podemos tenerlo todo el fin de sema-
na.
---Rosamunda? Me puedes decir quiên es, dônde la conociste?
---Previo a que entres en celosîa barrûntote que a Rosamunda la conocimos en la feria
Cratino, Aristarco y yo, y para que estês tranquila, eludir que pienses lo que no tienes
que pensar, dêjote saber que Aristarco es su novio.
---Estâ bien, pero por quê la conocieron?
---Êsta es una interesante pregunta, mas tû sabes que no siempre hay respuestas, por-
que lo que sucede/pasa/acontece en ciertos y determinados momentos no depende de
nosotros.
---No empieces con tus circunloquios y explîcame.
---Cuando îbamos a la feria apareciô esta chica en direcciôn contraria, amên que por-
tanto en su testa una guirnalda de laurel.
---Kosmos, me estâs cogiendo para tus cosas? Una guirnalda de laurel?
---Pudiera parecerte insôlito, como nos pareciô a nosotros, mas que sî que la llevaba
puesta.
---Bueno, y quê mâs?
---Lo que sigue, lo siguiente, lo que viene ora. Despuês de cruzarnos con Rosamunda
continuamos el rumbo que llevâbamos, mas como aparecieron frente a mis ôculos Fe-
liciano y Aristogitôn dîjele a mis concomitantes que esperâranme en la feria, ya que
yo querîa saber de dônde conocîanse estas dos criaturas, porque con anterioridad en-
tre en verba con ambas y ninguna dîjome nada. Cuando terminê la conversa fui adôn-
de iba, pero cuando lleguê a la feria Aristarco y Cratino conversaban con Rosamunda.
Con una presentaciôn corta, por parte de Cratino, entêrome del ônoma de la chica, e
inmediatamente Aristarco regâlale una flor, la que ella pûsose en medio del pecho. A
cambio de esta dâdiva mâsculina, Rosamunda se quita la guirnalda y se la pone en la
cabeza a Aristarco, y a raîz de este intercambio entran en atingencia.
----Y cuândo pasô esto?
----La semana pasada, el viernes, el dia de la feria.
----La semana pasada? Y por quê no me lo dijiste?
----Porque no era el momento, y todo tiene su momento. Y si de momento trâtase, hoy
fue el momento de saber que Rosamunda trabaja en la casa de flores Ostargôn. Mas hay
algo mâs: Rosamunda es la hija de la difunta Simaeta, y tû sabes quiên dîjomelo?
---Quiên?
---Rodolfo Prieto Martînez!
---Mi padre?
---Escucha, Aspasia. Yo no te habîa dicho nada de esto, lo que pasô hace una semana,
pero tû, que llevas tiempo conmigo....
---Ya sê, Kosmos, ya sê, que si no hubiera sido por mi padre no supieras su nombre.
---Êsa es la res!
---Kosmos, y quê importancia tiene el nombre de mi padre?
---No se trata de relevancia, sino de que como llevamos tiempo juntos es normal saber-
lo.
---Pero ya lo sabes, no? Y dime: de dônde sabe mi padre que Rosamunda es la hija de
la difunta Simaeta?
---Lo sabe porque Simaeta hizo una terapia con êl.
---Ah, por eso. Bueno, algo mâs que contar.
---Lo mâs reciente.
---Que es...
---Que en el cafê La ilusiôn conocî a Emilio, un camarero que conoce a Caspar porque
juntos estudiaron en la escuela de gastronomîa.
---Y con quiên tu fuiste a este cafê?
---Con Rosamunda.
---Verdad? No me digas.
---Aspasia, Rosamunda invitôme a tomar algo, y si no rechacê su invitaciôn fue porque
ella, que sôlo me habîa visto una vez, me prestô el florero.
---Como si no te conociera. Ademâs, una no, sino dos veces, pero dejêmoslo aquî. Sabes
de que tengo ganas? De ir al cine.
---Maravîllame que tengas ganas de salir.
---Y por quê?
---Porque has trabajado muchitanto.
---Aun asî no me siento cansada. Vienes conmigo o no?
---Ostensiblemente que sî! Cuânto tiempo tengo que esperar?
---Unos quince minutos. Y sabes quê puedes hacer? Encontrar el lugar adecuado para
poner el florero con el ramo de flores.
----Vaya tarea difîcil que me has puesto. Age, kosmos, age!
Para eludir el remponso de mi parte, porque en vez de quince esperê veinte minu-
tos, y bien que sabe ella que en cuestiones de tiempo soy austeramente exigente, dîce-
me Aspasia que no esperaba de mî que hubiese sido capaz de dar con el lugar ideal pa-
ra poner en florero con el ramo de flores, y que por lo mismo estaba orgullosa de tener
a su lado a una persona que acarreârale un asombro, menos que un estado jovial por es-
te motivo: por la notable diferencia entre el asombro y este estado.
---Aspasia, y puêdese saber cuâl es la diferencia?
---Kosmos, necesariamente tiene que ser ahora que te la diga? Puedes esperar hasta
mâs tarde?
---Câspita! Pensê que hoy no tendrîa que esperar mâs.
---Dêjate de mofas, y acabemos de salir, de abandonar el apartamento.
---Age en plural, age!! Pero si despuês, mâs tarde se te olvida te lo voy a recordar.
---Estâ bien, kosmos, recuêrdamelo!
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