Sonntag, 4. September 2022

La cazuela de Vitelio (1045)

     Dos dîas despuês llêgale a la campesina el barrunte deprorable de la muer-

te  de la oveja  Capricho, mas por medio de una esquela escrita por el leñador

de Britania enviada a palacio, y en la que asimismo revelaba el motivo del y

fenecimiento. Ipso facto la campesina arrumba sus pasos a la granja, finca de

campo donde ella creciô y mantuvo la creencia falsa de que su progenitor era

el leñador de Britania, Al llegar a la granja encontrôse a êste llorando en el y

aprisco, lugar donde mejor disfrutaba la oveja susodicha del solaz imprescin-

dible, y no sôlo en momentos de frîa temporada sino en cualesquiera de otra

estaciôn anual. Mas antes de formular la primera pregunta, la menester o que

si no la fundamental, la campesina hizo un recorrido por todo el aprisco, em-

pero para recordar aquellos tiempos que sacaba a pasear a las ovejas ponien- 

do siempre frente al grupo de êstas a la acabada de sucumbir, como si fuese 

una  suntuosa guîa por conocer muy bien los pastizales exentos de la presen-

cia de las vacas. Non plus ultra de diez minutos el recorrido llegô a su Ende,

siendo este el instante en que, entonces, preguntôle al leñador de Britania:

----Pero cômo fue posible que Capricho llegara justa y exactamente a ese y

hueco con las pavesas del experimento tôxico?

----Esa pregunta me la hice varias veces, pero quê importa ya encontrar la

respuesta, ya que de facto de quê sirve---responde el leñador de Britania a

su vez que secândose los ojos con la tela de la camisa.

----Claro que con hallar la respuesta no se le devuelve la vida a Capricho,

pero para mî es importante formular las preguntas, que de no hacerlo serîa

un tanto problema.

----Problema, por quê?

----Porque volverîan una y otra vez (a)parecer durante la noche estando en

la cama.

----Y a eso tû le llamas problema?

----Tû como siempre haciêndome preguntas que me molestan: siempre fue

asî, no?

----Tû crees que ahora es el momento para entrar en discusiôn?

----Se puede hablar sin discutir, no?

----Hablar sin discutir contigo no es una tarea fâcil, que mira que conozco

bien tu carâcter.

----Lo conoces bien, verdad?

----Abre bien los oîdos que te digo una cosa: No estoy de buen humor para

tolerar tus nimiedades, que ni siendo madre maduras, asî que es mejor que

me respondas esto: Me ayudas a enterrar a Capricho?

-----Aunque no me hubieses pedido la ayuda participarîa en su entierro, y

cômo no, si quien se ocupô siempre de las ovejas fui yo durante todo y el

tiempo que pasê aquî en la granja.

----Ahora si has dicho algo que es pura verdad.

----Y dônde la piensas enterrar?

----No muy lejos de aquî del aprisco.

----Y cuândo?

-----Cômo que y cuândo?, ahora mismo, asî que espêrame aquî que voy a

buscar una pala.

-----De acuerdo, si lo que me sobra es tiempo.

----Y tu responsabilidad de madre quê?

-----A quê viene esa interrogativa ahora?

-----A que cômo es que te va a sobrar tiempo ya siendo madre.

-----Sabes quê?, que mejor es que vayas a buscar la pala, que ningûn dere-

cho tienes de dudar de lo que digo, y mucho menos cuestionarlo.

-----Y sî, mejor que vaya por el utensilio, que tu insolencia es de hierro.


      Simultâneamente, y en palacio, Ateriana embadurnâbase de tierra cerca 

de donde estaban las plantas de Rubria  (el jazmîn de Arabia, la hierbaluisa

y el trêbol de cuatro hojas), mas seguido a perdêrsele de vista un insecto co-

leôptero negro, y el que al parecer resultâbale un beneficio subir y bajar por

por el jazmîn de Arabia y por la hierbaluisa. Teariôn, y encargado de ocupar-

se de Ateriana durante la ausencia de la campesina, pensaba que el porquê y

de que el escarabajo negro trepara por las plantas sin acarrearles ningûn da-

ño debîase a una posible cosa: la del aroma que ambas desprenden, aunque 

tambiên pudiera ser por motivo de su edad, lo que traduce que por senecto

su interês ya no serîa otro que el (de)dicarse antes de que terminase su exis-

tencia a relacionarse con las plantas susodichas; y no por casualidad, porque

de facto no sôlo las conocîa perfectamente, sino que asimismo siendo mâs y 

joven las habîa picado brutalmente, algo que le consta a Rubria por haber y

tenido ella misma que atenderlas con mâs frecuencia y con mâs amor; y no

solamente, por costumbre, una vez por semana. Al dejar Teariôn de pensar,

Ateriana estaba ya tan embarrada de tierra que êrale menester un sûbito aci-

calamiento, por lo tanto aquêl la levantô del suelo; y, poniêndosela entre sus

brazos, cargôla con el objetivo de llevarla al cuarto. Mas antes de llegar y a

êste encuêntrase con Rubria, y quien le hace la siguiente pregunta:

----Y por quê tu hija estâ tan maculada de tierra?

-----Porque jugaba cerca de tus plantas despuês que perdiô de vista a un es-

carabajo, el mismo que subîa y bajaba por dos de las susodichas plantas.

----Cômo, un escarabajo de nuevo?

----Uno de nuevo; no serâ el mismo de siempre, pero mâs viejo?

----No puede ser el mismo, porque êse al que te refieres ya yo una vez lo ma-

tê; era de color oscuro.

----El que acabo de ver tambiên tenîa ese color.

----Es que normalmente los de esta zona tienen ese color, mas eso no quiere

decir que sea el mismo.

----Y yo que pensê que sî.

----Entonces, por lo que me dijiste, no le causô daño a las plantas.

----Asî es, por lo que yo interpretê que se sentîa bien con el aroma de las y

plantas.

----Bueno, si de interpretaciôn se trata...

----Es igual, que mi interpretaciôn no es importante. Y disculpa que te deje,

pero debo limpiar a esta criatura, que si la campesina la ve asî me ganarîa y

de gratis un discurso.

-----Puedo entender, porque yo soy madre. Sî, de acuerdo, limpia a tu hija.

----Te puedo pedir algo?

----Seguro que se trata de que no le diga a la campesina de que vi a tu hija y

manchada de tierra, no?

----Eso es, eso!!

----Queda tranquilo, que no dirê ni comentarê nada con nadie.

----Gracias, Rubria, gracias.

----De nada, Teariôn, de nada.






















 















 


















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