(versiôn)
Por extensiôn agrego, o saco a puesto, a colocaciôn, dice Kosmos, que a
pesar de mantenernos girando dentro de una figura simbôlica, mîmesis apelli-
dad ideal por ser garante de una sûmula de posibilidades que satisfacen ciertos
y determinados deseos, como asimismo que por ser dadoras de lo que flagran-
temente necesîtase [para lograr una diversidad tanto de perîstasis como de rele-
vantes polêmicas] pudieran favorecer al mecanismo de repeticiôn propiciândo-
le lo sustentativo (y lo sustantivado) para que no quede huero, el "dic cur hic"
quêdanos sin pre-ocupaciôn, ya que jamâs perdemos de vista ese "dônde nos
encontramos", el baricentro de los florecimientos o la sede de las tildantes ex-
clusivas, allende que el lugar para el pastiche (o para la fusiôn) de los compo-
nentes bifurcados y los fragmentos esparcidos por todo un mundillo de dado-
rîas infinitas, que si no caracterizado por esa prolijalidad de verba con la que
de facto cuestionamos hasta el Cupido de Cauno; in casu, ostensible estâ, que
Biblis sea traîda por alguna lengua y puesta en medio de la susodicha simbôli-
ca mîmesis: como una oriflama que flamea sin estar expuesta (de tal guisa) al
filo de *atropos?
----Kosmos, y dônde radica la diferencia entre el Cupido de Cauno y el de Vo-
luptas?, que a la postre y al cabo resume la ûnica y misma cosa: ta erotika.
----Câspita, didâscalos!!, que tan sôlo fue un paradigma...
----Didâscalos, que Kosmos es un amante de los verbi gratia (s)---interrumpe
el tîo de Kosmos.
----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, que lo dicho por mî
llêgate como aliciente, y segurîsimo estoy que para amplificar lo que dijo muy
acertadamente Ovidio: militat omnis amans. Êsa es la res, no?--pregunta Kos-
mos.
----Êsa es la misma, no otra.
----Quê, la kosmona menestera una Diôtima para que deje el solvento tempes-
tivo?
----Y por quê no el masculino, un flamen, didâscalos?----pregunta Kosmos.
----Porque se hablaba de fêminas, por lo que entonces no es el kairos adecua-
do para nombrar el alormorfo de "la".
----Y risas de Kosmos.
----Alomorfo!!, una palabra muy poco utilizada en dic cur hic---dice el vate.
----Vate, ha sacâdole usted provecho a mi serio ludere---destaca Kosmos.
----Verdad, Kosmos, tu serio ludere, verdad?
----Y punto a la raya y que continûe la letra!!
---- En direcciôn a lo morfo?
----Didâscalos, mirîficamente encantado con su pregunta por seria y original,
sui gêneris.
----Eureka Kosmos!!, y entonces, cuâl serîa el sufijo de la forma?
----Gênesis!!, para que no carezca la verba de su embrionario desarrollo.
----La que desde temprano se le cambian los pañales?
----Conditio sine qua non!! para que mantêngase limpia.
----Ex praecognitis et praeconcessis!!----afirma el tîo de Kosmos.
----Câspita!!, que llegue a puesto, a colocaciôn el prôximo razonamiento.
----Procedente de, Kosmos?---fisga el didâscalos filosôfico.
----Y risas de Kosmos.
Curiosamente, y en lo atinente a "procedente de", inesperadamente llega
a la Kosmona el soldado Argos. Kosmos al verlo, al divisarlo penetrar por la y
puerta eyectô una sonrisa, porque sabîa que en algûn momento tempestivo iba
a ser testigo de su presencia en la instituciôn, aunque no fuese exactamente pa-
ra revelar el encuentro de algo especîfico en la explanada cercana al barrio de
los Sigilarios [en la que hacîanse combates de gladiadores en los tiempos y de
su majestad Vologeso], y lugar donde sucumbiô el escultor Kifisodoto.
----Vengo de un lado que no es la corte, porque hoy es mi dîa de descanso, pe-
ro el caballo que monto sî es el mismo con el que hago la guardia de recorrido,
por lo que no tendrîa que decir que muy bien pudiera ser identificado por y el
magister equitum---dice Argos y la vez que saluda a los contertulios.
---No preocûpese usted por la identificaciôn, que con tan solamente amplificar
la verba adecuada a mi madre, cualesquier problemas acarreados por el magis-
ter equitum raudo resuêlvense---clara Kosmos.
----Aun asî, Kosmos, y por sî acaso, cabalgo por las zonas mâs intrincadas de
Bedriaco, que si no por entre los herbazales mâs crecidos.
----Esos herbazales muy bien que los conozco, aunque tambiên el corcel astu-
riano.
----Entonces tû debes ser Kosmithôs, no?
----Y cômo usted sabe ni nombre, si es primera vez que lo veo?
----Porque el ûnico que monta ese corcel eres tû.
----Contra, cierto, no habîa pensado en eso.
----Câspita!!, ya terminaste de interrumpir?---pregunta Kosmos.
----Acaba de finalizar, de ponerle punto final---responde Kosmithôs y rîe.
----De usted, y si lo quiêrelo, es toda la sensatez, mas no aplîquela en todo y
su cien por ciento porque la pondrîa en prâctica por exceso--dice Kosmos.
----Quiên si no tû para hablar de esa manera, pero sabes quê (...) prefiero el
exceso al defecto---acentûa Argos.
----Se nota que usted estâ informado sobre ciertas cosas---dice el didâscalos
filosôfico.
----Y cômo no, señor, si siempre estoy de recorrido, y asî escucho unas cuan-
tas cosas.
----Ahora usted acaba (de)jar saber que tienes buenos oîdos.
----Argos, le presento al didâscalos filosôfico---dice Kosmos.
----Un placer conocerlo, didâscalos---dice Argos.
----El placountes es mîo, porque es mâs fâcil que un soldado conozca a un
filosôsofo que un filôsofo a un soldado.
----Nunca escuchê algo parecido, didâscalos, nunca.
----Siempre hay una primera vez; y no siempre, por primera, llega râpido.
----Y quê tiene que ver la primera vez con la velocidad?
----Kosmos, que ya eso pudiera convertirse en perîstasis---dice el didâscalos.
----Como si usted no conociera la intenciôn implîcita que descansa en el in-
terior de alguna de mis preguntas de superficie.
----Y cuâl pregunta no es de superficie?---fisga Argos.
----Acaso la que uno se hace para sî mismo no es de profundidad?
----Acabo de entender, didâscalos---deja saber Argos.
----Argos, y dônde usted vive, en cuâl lugar de Bedriaco estâ su casa?
----Kosmos, debo decirte que la casa pertenece a un viejo amigo de mi pa-
dre, y que jugaba a los dados en el puerto en los tiempos de Vologeso; fue
cuasi como un hermano para mi padre, y vivo con êl no hace mucho.
----Amplifique el ônoma del amigo de su progenitor, amplifîquelo!
----Gaye Macinas, asî se llama.
----Cômo? Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, el que tu-
vo de concubina a Konfuza...
----La dueña del pajarraco!!---afirma Kosmithôs.
----Pajarraco no, sino guacamayo polîcromo----rectifica el didâscalos filosô-
fico.
----No se dijo una vez aquî, que ese Gaye Macinas fue el controlador y del
puerto en los tiempos de esa majestad?---pregunta Temîganes de Alejandrîa.
----Y por quê usted no me barruntô sobre eso al conocerlo en la explanada?
----Porque no me preguntaste dônde vivîa, Kosmos---responde Argos.
----Y cômo es que habitas con êl hace poco?
----Una historia larga de contar, y que al fin y al cabo carece de importancia.
----Y por quê usted se fue a vivir con êl, si los soldados bâtaros tienen buen
techo en palacio?---fisga Kosmithôs.
----Eso es cierto, Kosmithôs, pero esos soldados no tienen adônde ir; carecen
de familia, de parientes, y es por eso que allî se han quedado.
----Desconocîa ese dato.
----Y quê tal la atingencia con ese Gaye Macinas, no abûrrese usted en su ca-
sa?---pregunta Kosmos.
----No, porque sôlo voy a dormir, y êl se queda solo jugando a los dados.
----Lo que traduce que no ha perdido el invetarado ethos de ludicar con ellos,
no?, aunque en su habitâculo y no en el puerto.
----Asî es, Kosmos, asî---responde Argos.
----Argos, si usted prefiêrelo, estâ de acuerdo o considêralo oportuno, puede
quedarse entre nosotros y participar junto a nos en las polêmicas y los discur-
sos.
----De acuerdo, Kosmos, que como ya dije, hoy es mi dîa de descanso.
----Êsa es la res!! Entonces acomode su tafanario, pôngase cômodo y escuche
con los buenos oîdos que usted tiene, lo imprescindible para la participaciôn.
----Y si tiene alguna duda no pregunte, que eso causa mâs dudas aûn---dice y
el didâscalos filosôfico.
----Y quê hago entonces, didâscalos?---pregunta Argos.
----Siga escuchando, que no hay cosa mejor como solvento contra la duda.
----Age, Argos, age!!---afirma Kosmos.
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