Mittwoch, 14. September 2022

La cazuela de Vitelio (1049)

(versiôn)        


         Por extensiôn agrego, o saco a puesto, a colocaciôn, dice Kosmos, que a

pesar  de mantenernos girando dentro de una figura simbôlica, mîmesis apelli-

dad ideal por ser garante de una sûmula de posibilidades que satisfacen ciertos

y determinados deseos, como asimismo que por ser dadoras de lo que flagran-

temente necesîtase [para lograr una diversidad tanto de perîstasis como de rele-

vantes polêmicas] pudieran favorecer al mecanismo de repeticiôn propiciândo-

le lo sustentativo (y lo sustantivado) para que no quede huero, el "dic cur hic"  

quêdanos sin pre-ocupaciôn, ya que jamâs perdemos de vista ese  "dônde nos 

encontramos", el baricentro de los florecimientos o la sede de las tildantes ex-

clusivas, allende que el lugar para el pastiche (o para la fusiôn) de los compo-

nentes  bifurcados y los fragmentos esparcidos por todo un mundillo de dado-

rîas  infinitas, que si no caracterizado por esa prolijalidad de verba con la que

de facto cuestionamos hasta el Cupido de Cauno; in casu, ostensible estâ, que

Biblis sea traîda por alguna lengua y puesta en medio de la susodicha simbôli-

ca mîmesis: como una oriflama que flamea sin estar expuesta (de tal guisa) al

filo de *atropos?

----Kosmos, y dônde radica la diferencia entre el Cupido de Cauno y el de Vo-

luptas?, que a la postre y al cabo resume la ûnica y misma cosa: ta erotika.

----Câspita, didâscalos!!, que tan sôlo fue un paradigma...

----Didâscalos, que Kosmos es un amante de los verbi gratia (s)---interrumpe

el tîo de Kosmos.

----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, que lo dicho por mî

llêgate como aliciente, y segurîsimo estoy que para amplificar lo que dijo muy

acertadamente Ovidio: militat omnis amans. Êsa es la res, no?--pregunta Kos-

mos.

----Êsa es la misma, no otra.

----Quê, la kosmona menestera una Diôtima para que deje el solvento tempes-

tivo?

----Y por quê no el masculino, un flamen, didâscalos?----pregunta Kosmos.

----Porque se hablaba de fêminas, por lo que entonces no es el kairos adecua-

do para nombrar el alormorfo de "la".

----Y risas de Kosmos.

----Alomorfo!!, una palabra muy poco utilizada en dic cur hic---dice el vate.

----Vate, ha sacâdole usted provecho a mi serio ludere---destaca Kosmos.

----Verdad, Kosmos, tu serio ludere, verdad?

----Y punto a la raya y que continûe la letra!!

---- En direcciôn a lo morfo?

----Didâscalos, mirîficamente encantado con su pregunta por seria y original,

sui gêneris.

----Eureka Kosmos!!, y entonces, cuâl serîa el sufijo de la forma?

----Gênesis!!, para que no carezca la verba de su embrionario desarrollo.

----La que desde temprano se le cambian los pañales?

----Conditio sine qua non!! para que mantêngase limpia.

----Ex praecognitis et praeconcessis!!----afirma el tîo de Kosmos.

----Câspita!!, que llegue a puesto, a colocaciôn el prôximo razonamiento.

----Procedente de, Kosmos?---fisga el didâscalos filosôfico.

----Y risas de Kosmos.


        Curiosamente, y en lo atinente a "procedente de", inesperadamente llega

a la Kosmona el soldado Argos. Kosmos al verlo, al divisarlo penetrar por la y

puerta eyectô una sonrisa, porque sabîa que en algûn momento tempestivo iba

a ser testigo de su presencia en la instituciôn, aunque no fuese exactamente pa-

ra revelar el encuentro de algo especîfico en la explanada cercana al barrio de

los Sigilarios [en la que hacîanse combates de gladiadores en los tiempos y de

su majestad Vologeso], y lugar donde sucumbiô el escultor Kifisodoto.

----Vengo de un lado que no es la corte, porque hoy es mi dîa de descanso, pe-

ro el caballo que monto sî es el mismo con el que hago la guardia de recorrido,

por lo que no tendrîa que decir que muy bien pudiera ser identificado por y el

magister equitum---dice Argos y la vez que saluda a los contertulios.

---No preocûpese usted por la identificaciôn, que con tan solamente amplificar

la verba adecuada a mi madre, cualesquier problemas acarreados por el magis-

ter equitum raudo resuêlvense---clara Kosmos.

----Aun asî, Kosmos, y por sî acaso, cabalgo por las zonas mâs intrincadas de

Bedriaco, que si no por entre los herbazales mâs crecidos.

----Esos herbazales muy bien que los conozco, aunque tambiên el corcel astu-

riano.

----Entonces tû debes ser Kosmithôs, no?

----Y cômo usted sabe ni nombre, si es primera vez que lo veo?

----Porque el ûnico que monta ese corcel eres tû.

----Contra, cierto, no habîa pensado en eso.

----Câspita!!, ya terminaste de interrumpir?---pregunta Kosmos.

----Acaba de finalizar, de ponerle punto final---responde Kosmithôs y rîe.

----De usted, y si lo quiêrelo, es toda la sensatez, mas no aplîquela en todo y

su cien por ciento porque la pondrîa en prâctica por exceso--dice Kosmos.

----Quiên si no tû para hablar de esa manera, pero sabes quê (...) prefiero el

exceso al defecto---acentûa Argos.

----Se nota que usted estâ informado sobre ciertas cosas---dice el didâscalos

filosôfico.

----Y cômo no, señor, si siempre estoy de recorrido, y asî escucho unas cuan-

tas cosas.

----Ahora usted acaba (de)jar saber que tienes buenos oîdos.

----Argos, le presento al didâscalos filosôfico---dice Kosmos.

----Un placer conocerlo, didâscalos---dice Argos.

----El placountes es mîo, porque es mâs fâcil que un soldado conozca a un

filosôsofo que un filôsofo a un soldado.

----Nunca escuchê algo parecido, didâscalos, nunca.

----Siempre hay una primera vez; y no siempre, por primera, llega râpido.

----Y quê tiene que ver la primera vez con la velocidad?

----Kosmos, que ya eso pudiera convertirse en perîstasis---dice el didâscalos.

----Como si usted no conociera la intenciôn implîcita que descansa en el in-

terior de alguna de mis preguntas de superficie.

----Y cuâl pregunta no es de superficie?---fisga Argos.

----Acaso la que uno se hace para sî mismo no es de profundidad?

----Acabo de entender, didâscalos---deja saber Argos.

----Argos, y dônde usted vive, en cuâl lugar de Bedriaco estâ su casa?

----Kosmos, debo decirte que la casa pertenece a un viejo amigo de mi pa-

dre, y que jugaba a los dados en el puerto en los tiempos de Vologeso; fue

cuasi como un hermano para mi padre, y vivo con êl no hace mucho.

----Amplifique el ônoma del amigo de su progenitor, amplifîquelo!

----Gaye Macinas, asî se llama.

----Cômo? Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, el que tu-

vo de concubina a Konfuza...

----La dueña del pajarraco!!---afirma Kosmithôs.

----Pajarraco no, sino guacamayo polîcromo----rectifica el didâscalos filosô-

fico.

----No se dijo una vez aquî, que ese Gaye Macinas fue el controlador y del

puerto en los tiempos de esa majestad?---pregunta Temîganes de Alejandrîa.

----Y por quê usted no me barruntô sobre eso al conocerlo en la explanada?

----Porque no me preguntaste dônde vivîa, Kosmos---responde Argos.

----Y cômo es que habitas con êl hace poco?

----Una historia larga de contar, y que al fin y al cabo carece de importancia.

----Y por quê usted se fue a vivir con êl, si los soldados bâtaros tienen buen 

techo en palacio?---fisga Kosmithôs.

----Eso es cierto, Kosmithôs, pero esos soldados no tienen adônde ir; carecen

de familia, de parientes, y es por eso que allî se han quedado.

----Desconocîa ese dato.

----Y quê tal la atingencia con ese Gaye Macinas, no abûrrese usted en su ca-

sa?---pregunta Kosmos.

----No, porque sôlo voy a dormir, y êl se queda solo jugando a los dados.

----Lo que traduce que no ha perdido el invetarado ethos de ludicar con ellos,

no?, aunque en su habitâculo y no en el puerto.

----Asî es, Kosmos, asî---responde Argos.

----Argos, si usted prefiêrelo, estâ de acuerdo o considêralo oportuno, puede

quedarse entre nosotros y participar junto a nos en las polêmicas y los discur-

sos.

----De acuerdo, Kosmos, que como ya dije, hoy es mi dîa de descanso.

----Êsa es la res!! Entonces acomode su tafanario, pôngase cômodo y escuche

con los buenos oîdos que usted tiene, lo imprescindible para la participaciôn.

----Y si tiene alguna duda no pregunte, que eso causa mâs dudas aûn---dice y

el didâscalos filosôfico.

----Y quê hago entonces, didâscalos?---pregunta Argos.

----Siga escuchando, que no hay cosa mejor como solvento contra la duda.

----Age, Argos, age!!---afirma Kosmos.
























































 




















 




 

Keine Kommentare:

Kommentar veröffentlichen

199

         Terencio, el ônoma del cartero que dejaba las correspondencias en cada buzôn de mi edificio, fue el motivo de que acordârame en la ...