Dienstag, 11. Oktober 2022

La cazuela de Vitelio (1053)

     El estado cerrado de la canasta de los dioses era una de esas mîmesis idea-

les utilizadas por Kosmos, amên de ser garante de proporcionar una sûmula de

posibilidades que satisfacen ciertos y determinados deseos, los que procesados

por el agente indômito descollan por alcanzar una coloridad tremenda. De vol-

ver a retomar lo de las mîmesis el didâscalos filosôfico, de traerlas de nuevo a 

puesto, a colocaciôn, o de recurrir otra vez a ellas exento totalmente de reparo,

mâs bien dêbese a lo que reciente dejô saber Kosmos sobre un capîtulo de "El

bullicio  en el silencio", y cosa que hizo una vez que abandonô la Kosmona el

soldado de recorrido Argos. Trâtase del capîtulo en el que Sabinsqui inespera-

damente conoce a la hija del especialista Cleobulo, enamôrase sûbitamente de

ella, empero como era virgen el hecho de pasar ipso facto a la acciôn no era y

compatible con el concepto de libertad, ya que por muy libre que fuese el per-

sonaje central de la novela no era basto como para escapar a la austeridad de

lo legislativo, y la que a su vez protegîa a las fêminas en estado que apellîda-

se de virginidad.

----El estado cerrado de la canasta de los dioses, verdad, Kosmos?

----Cenutrio, utilice su agente indômito que para eso lo tiene, la natura se lo

ha dado---responde Kosmos.

----Usted no acaba de aprender, Perrasiestes, le cuesta trabajo...

----Didâscalos, pero si yo sôlo hice una pregunta.

----Êsa es la res problema, que usted hace preguntas banales---dice Kosmos.

----Preguntas triviales, para que se oiga mâs acadêmico---agrega el didâsca-

los filosôfico.

----Banales, triviales, verdad que son asî?

----Asî son, Perrasiestes, son asî---responde el didâscalos filosôfico.

----Perrasiestes, respôndame usted con sinceridad: en un estado cerrado, sea

ya el de la canasta de las deidades o el de una pechina por estar repleta de al-

gas, pudiera suceder alguna penetraciôn?

----Bueno, cerrado es lo contrario de abierto, y entonces no, Kosmos.

----Vaya perogrullada, mas no macularê su respuesta con una impoluta de y

mis reflexiones.

----Lo que te agradezco, que despuês soy yo el que queda tupido.

----Tupido dice usted, Perrasiestes? Venga acâ, se siente usted como una tu-

berîa u otra cosa con algûn tipo de cavidad?---indaga del didâscalos filosôfi-

co.

----Y risas de Kosmos.

----Claro que no me siento como nada de eso, y si lo dije fue porque se me 

ocurriô, nada mâs---responde Perrasiestes.


      Mas Kalîas, que por haber sido lacayo en la corte de Vologeso muy que

bien sabîa de las leyes puestas por êste, viose en la necesidad de intervenir,

mas que menos que para participar de la dialogizaciôn para hacer enfâsis y

en lo siguiente, y dirigido a Kosmos:

----Fueron tiempos los de Vologeso muy estimados por lo legislativo, y si

alguien te lo puede asegurar quiên mejor que yo.

----Câspita, Kalîas, que no podrîa dudar de usted que estuvo cerca de tal e

inveterada majestad; o mejor dicho, que una falta expresiva me duele mu-

chitanto, no podrîa dudas de sus palabras, aunque ciertamente dicho, de no

existir usted no podrîan ser pronunciadas êstas---dice Kosmos.

----No  tan bien como  los contertulios, Kosmos, pero conociêndote como

te conozco no voy a darte la oportunidad de que me cojas para tu jueguito.

----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos, Kalîas!!, que y en

esta eternidad usted estâ siendo injusto conmigo, estoy siendo maltratado

por su imaginaciôn o por su paranoia. 

----Ni obsesiôn ni manîa, Kosmos, que ya sê de tu metodologîa.

---Hace usted muy bien en no dejarse coger, Kalîas, no sea valiente y man-

tenga su negaciôn, que la palabra de Kosmos al combate invita---dice y el

tîo de Kosmos.

----Cômo dijo usted, que no sea valiente?

----Acaso los valientes rechazan el enfrentamiento, la colisiôn?

----Todo no valiente puede tener larga duraciôn. Kalîas es un no valiente.

----Por lo que llegarê a otros mâs años, didâscalos?

----Ha entendido usted, Kalîas, el silogismo. Eureka!!

----Didâscalos, aunque no sea contertulio sê lo que es un silogismo.

----Entonces quê, Kalîas es un cobarde?----pregunta Temîganes de Alejan-

drîa.

----No necesariamente por lo opuesto, por sacar a la luz un antônimo...

----Didâscalos, le agradezco la defensa, pero yo quisiera dejar claro que no

estoy aquî para participar en las conversaciones de ustedes---acentûa Kalîas.

----Previo a su partida, a su retorno a su casa, Kalîas, pudiêrale hacer la ûl-

tima pregunta?

----La ûltima?, si tû no me has hecho ninguna, Kosmos.

----Nôtase que tiene usted buena memoria, que estâ al tanto, que no se ha y

perdido dentro de este laberinto semântico. Entonces, Kalîas, la primera.

----Y que no sea muy larga, que me encantan las preguntas cortas.

----Cuântas preguntas hizôle usted al soldado de recorrido Argos?

----Y cômo tû sabes eso, si cuando se las hice tû estabas aqui adentro?

----El ojo es tan relevante como la posiciôn.

----Mientras mâs pregunte mâs se expone a ser atrapado por los brazos del

lûdico semântico---advierte el tîo de Kosmos.

----Ya van dos veces que êresle infiel al lûdico de la Kosmona; a la tercera

va la vencida---dice Kosmos.

----Kosmos, olvîdate de la respuesta, que fue por algo personal la razôn de

yo haber hecho las preguntas---dice Kalîas.

----Sâlvase usted por carecer la Kosmona de leyes, que si no ya hubiese si-

do procesado---amplifica Kosmos y rîe.

---Contertulios, ya me voy, que le debo una mazorca de maîz al gallo.

----Kalîas, un sustento en espiga densa?---pregunta Kosmos.

----Eso, Kosmos, eso!!


     Tres minutos despuês de haber salido de la instituciôn Kalîas, pregûnta-

le Kosmithôs al didâscalos filosôfico:

----Y por fin pudo usted devolverle la tranquilidad a su mula?

----Sôlo hay una manera de lograrlo.

----Y cuâl es?

----Darle de comer en tiras la câscara de la manzana.


























  





 


























 






 

  

Keine Kommentare:

Kommentar veröffentlichen

199

         Terencio, el ônoma del cartero que dejaba las correspondencias en cada buzôn de mi edificio, fue el motivo de que acordârame en la ...