Sonntag, 11. Juni 2023

1140, 81

 (en la Kosmona)

     

           Lo paranomâsico, la analogîa fonêtica entre dos o mâs vocales, sea

ya por relaciôn etimolôgica que por semântica casual, llega a puesto, a co-

locaciôn a travês de esta nueva composiciôn breve del vate: 


Si la reja no es roja entonces toro no hay.

Si la tela como la vela no es blanca 

ponderamiento de pureza no hay).


        Empero como la inconformidad de Kosmos cuasi siempre es el moti-

vo conspicuo de no quedarse en mutismo, ipso facto mira al vate y enton-

ces amplifica:


Como como poco coco,

poco coco compro.


 ----Ah, kosmos, la colocaciôn cercana de dos o mâs parônimos?

-----Êsa es la res, vate, êsa!!

-----Eureka!! Una figura retôrica!!---afirma el didâscalos filosôfico.

-----Asimismo es la res, didâscalos, es la res tambiên. Vâlido y perpetuo

lo que ambos han dicho, dijeron o dejaron dicho.

-----Kosmos, tû saltas de una cosa a la otra aun debiêndome una diluci-

daciôn, la que dijiste dar mâs tarde, despuês?---pregunta Macco.

----Câspita Venerabilis Inceptor!! Entre en el lûdico que no es parano-

masia o entrêguese a êl para que tome a pecho menos un decir que muê-

vese, que no tiene âncora.

----Cômo, quê? Si tuviese âncora pudiêrase mover, trasladar su fijeza?

----Y lo repito: pasikata physin!!

----Ya sê, didâscalos, ya sê que de acuerdo con...

----Con eso que usted sabe y que ademâs es indeleble, Macco.

----Entêrate y recrêate!!

----Cenutrio!!

----Presente, Kosmos, presente!!

----Perrasiestes, hoy lo encuentro mâs cercano a lo que en fluencia suce-

de.

----Didâscalos, todo no tiene su momento, que si no todo en êste?

----Recuerde que no se pregunta lo que se sabe, Perrasiestes.

----Pregûntase usted cômo llâmase?

----Kosmos!! Sabes quê? No te respondo, me quedo en silencio total.

----Muy bien, Perrasiestes, estâ usted aprendiendo, ha dejado calaña de

que aprehende.

----Y risas de Kosmos.

----Didâscalos, ya dije que de momento guardo silencio---dice Perrasies-

tes.

----Usted dijo: me quedo en silencio, y no que "de momento"...

----Vaya, que les encanta provocar---dice el Bury.

----Pero no por eso somos injustos!!---afirma Kosmos.

----Kosmos, si hasta los justos provocan.

----Entonces tales justos ya no serîan mansos.

---Quê, Kosmos, quieres que hablemos de la sentencia que nuevamente 

cuelga despuês que ustedes la pusieron en su lugar?

----Kosmos, que en igualdad de condiciones la explicaciôn mâs sencilla

es la mâs probable---dice Macco.

----Explicaciôn? No acaba (de)cir el Bury que hablar, lo que en plural?

----Kosmos sigue la corriente que pertenece a occidente!!---afirma el di-

dâscalos filosôfico.

----Mâs por nequicia que por entulticia!!

----Vate, y usted no dice nada, que fue el culpable de esta dialogizaciôn?

----Vercingetôrix, me quedo como Perrasiestes.

----Cenutrio, cuenta usted con un aliado, empero mâs por prudencia que

por causa---amplifica Kosmos.

----Y la prudencia no pudiera ser la causa de guardar silencio?

----Temîganes, me coge usted para su juego, como uno de los trebejos de

êste?

----Yo me ofrezco a servir de mesa---dice el didâscalos filosôfico.

----Ni que usted fuera Platôn!!

----Kosmos, que mi espalda no es tan estrecha.

----Pôngala entonces, Aristocles, como base para las piezas.

----Didâscalos, mas la pondrîa por voluntad o por alcahueterîa?---indaga

el tîo de Kosmos.

----Por lo primero!!

----Entonces, volenti nihil difficile!!

----Aun asî, soportar el peso de los trebejos no es fâcil.

----Quê es esto, reductio ad absurdum?---pregunta Macco.

----Un petit fait!!, Venerabilis Inceptor, dentro de los mâs grandes sucesos.

----Kosmos!! Bueno, te perdono.

----Kalôs kai agathôs!! de su parte, Macco.

----Y punto a la raya y que continûe la letra!!---afirma Kosmos.


            Y la letra continûa, y aprovechando la oportunidad de haber dicho

Macco lo del reductio ad absurdum, con la amplificaciôn provocativa del 

Bury ---si toda provocaciôn es ya de por sî una especie de desafîo, provo-

car a los que provocan es un reto ya mayor---de que el libre albedrîo care-

ce totalmente del ser de rigor con el cual darîa calaña de estar muy que y

beneficiosamente  apoyado por lo que no puede ni obviarse ni sustituirse,

ni tachonarse ni pasar por alto, ya que como tal engendra el menester afe-

rente, la conducciôn conspicua o el posible que facilita el ir, el avance li-

bre de ôbices y de negatividades pernicosas.

         Habrîa que ver, a pesar de que râpido diose cuenta del incitamiento

a la irritaciôn, que la actitud del Venerabilis Inceptor Macco fue de recha-

zo, mas como estaba interesado en saber cuâl serîa la reacciôn de los con-

terlutios no dio a conocer aquêlla, lo que es lo mismo a decir: guardô mu-

tismo y quedôse en espera. Mas como los contertulios asimismo se perca-

taron de la provocaciôn, del reto al que tenîan que enfrentarse combatien-

do  con la espada de la verba, tambiên quedaron en silencio, lo que como

consecuencia trajo unos minutos exentos de la facundia o de la verborrea,

algo que pudiera considerarse una novedad en la Kosmona. Queda osten-

sible que en algûn momento el mutismo serîa dirimido, porque si no la y

novedad  llegarîa a categorîa de larga, algo aûn mâs insôlito en la institu-

ciôn. Pero la pregunta indefectible a hacer no podrîa ser otra que la que y

sigue: quiên serîa el primero en salir del silencio y entrar en verba? Pasa-

dos siete minutos, y ya no quedando ostensible sino atropellante, sucede

lo inesperado: todos los contertulios comienza a hablar a la vez, y, como

tal, no entiêndese nada. Y entonces dice Kosmos:

---Por el oro de las retamas y la purpura de los brezos!! Acabemos de una

vez y para siempre con este farfullo loco.

---Kosmos, si acabamos de empezar con êl---dice Kosmithôs.

---Y risas de los farfullantes.



   




 



  



 






 



   







 













































 


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