Entonces el Bury, y seguido al toque en la mesa redonda con el que Te-
mîganes de Alejandrîa dejaba saber que de momento no participaba a cabali-
dad en la dialogizaciôn en curso, y no tanto por una cuestiôn de precariedad
de conocimiento sino mâs bien porque la fluencia semântica en puesto, en y
colocaciôn parecîale exageradamente trivial, y por lo que asî o como tal in-
dubitablemente no resultâbale atractiva, levanta la mano con el propôsito de
amplificar algo con menos banalidad, o sea, con mâs contenido y peso, em-
pero como el jaleo ya estaba cuasi en su apogeo tuvo que poner en prâctica
una actitud estoica, la que de facto harîale menos insoportable el esperar la
terminaciôn de la diversiôn bulliciosa. Non plus ultra de siete minutos me-
nos que verdaderamente suceder la finalizaciôn completa de êsta, algo tan
difîcil de creer como de buscarle el solvento para que la prôxima vez deje
de tener un apellido como êse, sucede mâs bien una disminuciôn de su po-
tencialidad jovializada, y con la que los contertulios por ethôs mantienen
la vigencia del lûdico acicateante, siendo entonces el momento que dice el
Bury:
---La supresiôn transformadora de la exigencia estêtica es el medium de la
inteligibilidad, y las diversas partes de un escrito sôlo deben entenderse, a
su vez que leerse, en atingencia con el conjunto de la obra.
---Câspita Bury!!, que este brinco de sapo en una hoja de malanga, amên
que acopas, como que tiene que ver con un destacado excurso con el que
pretende usted conducirnos al desarrollo de otra perîstasis; empero dîgole
una cosa, que como cosa es la que es tempestiva, y como tal la que encaja,
pega y, si acaso, deja resonancia: lo de la supresiôn transformadora depen-
de la condiciôn relativa de un fundamento que impera, y lo del "principio
hermenêutico" sôlo tiene validez si (o en el caso) de hablarse de algûn tra-
bajo voluminoso con pâginas atiborradas, asî que su aspiraciôn ambiciosa
ora como que quêdase sin efecto, que si no sin caso.
---Kosmos, dejo sentencia: quien dice mucho puede equivocarse.
---Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, de dônde usted sa-
cô la sentencia, Bury?
---Bury, la pre-tensiôn engendra la exposiciôn de sentencias...
---Didâscalos, de sentencias que...
---Al parecer nadie conoce, Bury---interrumpe Kosmos.
---Me resultan ustedes bastante atrevidos.
---Bury, conoce usted eso de que el asombro engendra continuidad?
---Claro que sî, Kosmos, y?
---Que el atrevimiento tambiên, porque al tener presente un interlocutor lo
que êste significa, la reacciôn que tendrîa es la de defensa o protecciôn, y
êstas, a su vez, acarrean un seguir de la palabra en funciôn o al servicio de
tanto un basamento determinado como de una fundamentaciôn concisa, y
funciôn y fundamentaciôn no son un motivo basto para que suceda un mo-
vimiento?
---Kosmos, no necesariamente tiene que ocurrir un movimiento por un mo-
tivo suficiente. Porque haya una causa tiene que haber un efecto?
---Yo dirîale sobre el pucho que sî!!
---Mira, verbi gratia: la planta que nace tendrîa siempre flores?
---A no ser que la arranquen o la desarraigue el pneuma de un viento deter-
minado, le responderîa que sî.
---Y arrancar y desarraigar no son cosas que pueden suceder?
---Dos cosas que porque las dije pueden pasar,
---Pero si las dijiste es que entonces estarîas de acuerdo en que una causa
puede interrumpîrsele su conexiôn con el efecto en el caso de ocurrir o un
fenômeno o una acciôn derruyente, no?
---Mâs que de estar de acuerdo o no trâtase de tener en cuenta un posible.
---Uno o dos?
---Cierto, in casu dos: el de arrancar y el de desarraigar!!
---Nos vamos entendiendo?
---Siempre y cuando no haya un fenômeno o una acciôn destructora sî.
---Y es posible el haber de tales cosas?
---Es cierto porque es imposible!!
---Eureka!! Esperaba tal respuesta---dice el didâscalos filosôfico.
---Ah, kosmos, el înclito antiker Quintus Septimius Florens.
---Êsa es la res, Bury, êsa!!
---Kosmos, dos cosas que porque las dijiste pueden pasar?
---Cuâl es la prôxima pregunta, Venerabilis Inceptor?
---Es posible que haya otra?
---Pregûntame usted eso a mî que raudo capto?
---Y si no las dices no pueden pasar las dos cosas?
---Venerabilis, esta pregunta menestera una dilucidaciôn no complicada.
---Lo que me quieres decir que estamos en igualdad de condiciones?
---Causa, igualdad de condiciones; efecto, explicaciôn sencilla.
---Didâscalos, ni asombro ni atrevimiento---dice el Venerabilis Inceptor.
---Pero hay continuidad, no?
---Siempre y cuando no ocurran dos cosas...
---Que pudieran repetirse por una cuestiôn de costumbre o vicio en la y
Kosmona?---pregunta Kosmithôs.
---Y risas de Kosmos y del didâscalos filosôfico.
Ostensible queda para los contertulios de que en general por una y
cuestiôn de costumbre o vicio la repeticiôn lûdica un rol relevadîsimo en
la Kosmona, aunque no tanto para Macco y el Bury por la razôn de llevar
ambos poquitîsimo tiempo en la instituciôn. A pesar de lo anterior podîa-
se notar un incremento de la participaciôn de ellos en la fiesta, aumento
que al ser valorado por aquêllos sûmese parsimônicamente en el corpus
discursivo indefectible, y el que por repeticiôn enriquece la jerga de todi-
tos los dîas, lenguaje especîfico que de facto es la mismîsima cosa en sî,
la que como tal alêjase de lo tâcito por no ser dador êste de lo primordial
o menester, no por lo menos para los contertulios que tienen muchitanto
presente que la verba es el ser de rigor estâtico suntuosamente dador, ser
entonces inmôvil que maravillosamente da. Habrîa que ver que si por un
lado lo de la repeticiôn por costumbre o por vicio no quedaba tan clara y
para Macco y el Bury, y por la razôn que ya dîjose; por el otro, que igual
resulta importante porque no de un solo lado vive el hombre, tanto aquêl
como êste ensalzaban el trabajo de los contertulios al escindir êstos con
total convencimiento, a ultranza el fenômeno de la mîsmîsima cosa en sî,
separaciôn que a la postre y al cabo no es ningûn "mêrito" empero que sî
una calaña destacada de profundizar en una materia hasta llegar a sus co-
rales, a sus componentes mâs en el fondo que acicatan por antonomasia.
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