Montag, 13. Februar 2023

1101, 42.

(en la ciudad del ocio)        



       El colosero, paladîn destacado de una materia universal, al servicio de

êsta  como un mameluco que en Egipto revela celosîa inmediata a raîz y de

la felonîa a Nefertiti, lo que por sustituciôn traduce traiciôn a una destaca-

da  beldad, entrô en liza verbal con  Prixeletes al saber de que  êste violaba

la fidelidad que deberîale ofrecer a Jancia al tener otra novia que vivîa cer-

ca de la zona de Omonia. Empero Prixeletes tenîa razôn al decir, que si de

fidelidad  se trata las piezas de un juego no encajan, porque de facto since-

ro y derecho  Jancia esperaba a que pasara la tribu germânica para seducir

a su jefe con el vestido rojo que tenîa puesto, quedando demostrado enton-

ces que el acto de felonîa cometîanlo los dos, ambos, la suma de dos y a la

vez.

----Ah, no sabîa que Jancia estaba en eso, nunca pensê que te pudiera trai-

cionar. Pero estâs seguro de que podrîa seducir al jefe de la tribu?

----Colosero, no me hagas esa pregunta, que tû sabes lo que sabes. No se-

râ que a ti te gusta Jancia?---pregunta Prixeletes mirando fijamente. 

---Quê dices, quê preguntas? Me cae bien pero no me gusta; no forma par-  

te de mi gusto estêtico.

----De tal gusto pudiera hablar yo por ser artista, pero tû?

----El gusto estêtico no sôlo pertenece a los artistas; no es sôlo monopolio

de êstos.

----Sabes una cosa, colosero? Lo que Jancia hace tiene algo de sentido.

----Y cômo no lo tendrîa estando lûcida?

----No me refiero a que haga algo por cordura.

----Y a quê entonces?

----A que como a ella le gustô Pandolfo Colunnecio [...] te acuerdas del

diamante que le dadivô la noche de la cena en palacio, no?

----Sî, cômo olvidarlo, y?

----Sôlo una muestra de correspondencia, de reciprocidad amorosa.

----Totalmente de acuerdo.

----Bien!! Prosigo y con una pregunta: no es Dolfopân el hijo de Pandolfo?

----Adônde quieres llegar.

----A quê saques una conclusiôn.

----Sî, la saco, pero antes debo de tomar algo, que tengo la garganta seca.

----En la cocina hay una vasija con alquermes que preparô no hace mucho

Jancia.

----Te traigo una copa?

----Trâime una, sî!!

 

        Y entonces, y al llegar a la cocina, percâtase el colosero de que lo que

quedaba en la vasija de alquermes no alcanzaba para llenar ni una copa, ra-

zôn por la que decide êl mismo preparar mâs de la bebida. En funciôn y de

de lo anterior lo primero que hace es buscar el quermes, la sustancia rojiza

que coloriza el licor, y que deberîa estar en el ûnico armario que habîa y en

la cocina. A continuaciôn de abrir las puertas del mueble observa que sôlo

en alguna de las tres latas que habîan dentro podrîa encontrar lo que busca-

ba, pero la pregunta serîa: cuâl de ellas? Serîa facilîsimo por el olor hallar

el quermes, mas como lo desconocîa oliscar no servîa de nada. Por el color

podrîa dar con êl, pero como al abrir las tres latas todas contenîan una sus-

tancia rojiza, cuâl de êstas era verdaderamente el quermes? En fin, que de

cada  lata sacô una cucharada y la echô en la vasija, y sobre el pucho el li-

cor colorizôse.

        De tal guisa que Jancia llega a la cocina, y en el preciso momento en

que el colosero llenaba las dos copas, es que elûdese la posible consecuen-

cia a raîz de haber bebido el licor, ya que al percatarse de la intensa colori-

zaciôn rojiza de êste sûbito dice:

---Inmediatamente bota ese alquermes que estâ recargado de las sustancias

rojizas, que de tomarlo tendrîanse alucinaciones toda una semana.

---No me digas, verdad?---pregunta el colosero.

---Cuântas cucharadas tû echaste, porque veo abierta las tres latas?

---Una de cada una.

----Cômo, tû sabes lo que hiciste?

----Bueno Jancia, como en ninguna de las tres latas hay escrito el nombre y

de la sustancia en polvo que contienen, cômo voy a saber cuâl es el quermes

si las tres sustancias son rojizas? 

----Colosero, la ûnica que entra en esta cocina soy yo, y como tal bien que

conozco la sustancia que hay en cada una de ellas.

----Y cuâles son tales sustancias?

----Mira, esta primera lata es un derivante de la amanita muscaria; esta segun-

da del peyote y esta tercera es el quermes.

----Vaya mezcla que hice!! Fatal no?

----Mejor dicho super alucinôgena.

----Pero sabes una cosa? Quê casualidad que hayas venido en el justo instante

en que llenaba las dos copas, una para mî y otra para Prixeletes.

----Es que me enterê de que la tribu germânica cambiô la ruta, y me aburrîa 

afuera.

----Entonces debo agradecerle a tal cambio de la tribu que no haya tenido alu-

cinaciones?

----Igual a quiên se lo agradezcas. En fin, que voy a decirle a Kîntlico que ya

puede salir del sôtano.

----Estâ bien, Jancia, ve a decîrselo.

----Y dônde estâ la copa con el alquermes, colosero?---pregunta Prixeletes.

----Tuve que botarlo por una mezcla extremadamente alucinôgena que hice.

----Cômo? Te explicas?

----Aquî estâ la explicaciôn. Escucha.













 



































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