Samstag, 25. Februar 2023

1105, 46. En el otro sistema.

           Mas si por un lado el trîo artîstico ( Parrasio, Parresio y el escultor kî-

fisodoto); por el otro, y de jaez militar, el formado por los tres que fueron je-

fes de la primera formaciôn de la tribu germânica: Atabân, Flacius Ilyricus y 

Pandolfo Colunnecio. Pero que conste que a pesar de la atingencia existente

entre êstos, allende que posible por ciertas y determinadas razones referidas

al poder---- el hecho de que Flacius Ilyricus sea hermano de Atabân no basta

para que hâgase transparente una relaciôn (o vînculo) familiar en el mundillo 

que depende de arcos y flechas para mantener su imperativo, por el que indu-

bitablemente una conexiôn de igual sangre pudiera quedar expuesta al apabu-

llamiento ocasional o premeditado de lo plûmbeo que caracteriza a la sûmula 

de mandatos----siempre aparecîa o la crîtica o el responso como mêtodo tâcti-

co para sacar a relucir retazos cumulados de apreciaciones desdeñadas, empe-

ro  que asimismo de querellas mûltiples por la forma o manera con la que ca-

da cual cumplîa con la funciôn de jefe y demostraba su experiencia en disîmi-

les  parasangas, el preferido ataque (si por la izquierda o por la derecha) y de

acuerdo al  desplazamiento de la tropa del enemigo visualizado desde la altu-

ra  de una atalaya que erigîase efîmeramente, o sea, que duraba levantada sô-

lo durante el tiempo de acampamiento de la tribu, y el que jamâs resultaba y

factible en noches de Luna llena, algo que traduce el factor seguridad, que si

no el tener en cuenta (a todo trance) êsta.

       De aûpa la reacciôn del sprintia al pasar muy cerca de los jefes militares,

porque podrîa ser mal aceptada por êstos, y a la que seguirîa un discurso con

la adecuada facundia que de sopetôn engendrase un atizamiento vigoroso sin

parangôn con el creado por un retôrico acadêmico o por un orador que ampli-

fica (a fanegadas) palabrotas convincentes en presencia de la masa, conjunto

o agrupamiento de antropos con diversidad que a ultranza dejan muestra capi-

tal de que lo ôntico sôlo funciona en las horas que por ethôs duerme el indivi-

duo, calaña que deberîa procesar una monografîa tan raudo como posible fue-

ra.

---Mire, sprintia, el hecho de que usted haya conocido, estado al servicio, du-

plicado sus ganancias con una actividad concreta, no quiere decir que domine

ciertas cosas que pertenecen a los militares, asî que deje de responder a un aci-

cate de forma tan...

----Usted me va a disculpar, Atabân, de que lo interrumpa, pero antes de que

usted siga le dirê una cosa: yo vi lo que vi, y no es que por ver domine nada,

sino que mâs bien estoy enterado, lo que quiere decir que sê.

----No confunda estar enterado con saber, que esto tiene sus matices, sus des-

lices y sus consecuencias grises. 

----Sprintia, pero en el caso de que estê enterado no debe saber mucho.

----Flacius, por quê usted cree eso?

----Porque con tan sôlo  haber estado al servicio de un emperador si acaso lo

que sabe es poco, ademâs que de interior, y no abra asî los ojos que de facto

no me asusta, me oye?

----Los abro asî cuando escucho la palabra interior, porque con ella se acti-

van recuerdos; y êstos, a su vez, tienen su efecto.

----Sprintia, y cuâl fue su relaciôn con Dido, ya que si de tal palabra se trata

con la reina es imposible sacarle provecho?---pregunta Pandolfo Colunnecio.

----Yo le salvê la vida en la roca Tarpeya al eludir que cayera al vacîo.

----Ah, y a cambio ella le dio una casa?

----No!!, porque en aquel entonces ella aûn no era reina. Quien me dio la ca-

sa, en el barrio de los Sigilarios, fue Vologeso por haberle salvado la vida y a

una ciudadana.

----Nunca supe que Vologeso era tan generoso, que mâs de un conflicto tuve

con êl---dice Atabân.

----Y por quê tû destacas tus hazañas, si yo contra Vologeso tambiên luchê?

----Flacius, pero no tanto como yo, no de la misma manera.

----Sprintia, y cômo si usted le salvô la vida a Dido fue blanco de las flechas

de los soldados de ella?---pregunta Pandolfo Colunnecio.

----En realidad la culpa fue mîa por estar armado y ebrio.

----La senecta encrucijada de Bedriaco---dice Euticô.

----Y por quê usted llega para interrumpir?---pregunta Flacius Ilyricus.

----En todo caso para aclarar.

----Quê?

----Que el sprintia no muriô en la que fue mi casa, sino en el lugar susodi-

cho.

----Eso tû lo sabes porque yo te lo dije---dice el sprintia.

----Sabe una cosa, y regresando a Dido?

----Cuâl, Pandolfo, cuâl?---pregunta Atabân.

----Que Dido cuando se arregla parece una pintura.

----Cômo, hablando asi de Dido cuando nos causô tantos problemas?

----Flacius, una cosa no quita la otra ni la empeora---dice Pandolfo que sûbi-

to llama a Parresio.

----Aquî estoy, Pandolfo. Quê desea?

----No cree usted que Dido bien arreglada merezca una pintura?

----Pandolfo, y quê tiene que ver un artista con...

----Flacius, que precisamente por artista tiene sensibilidad en la mirada.

----Yo le respondo, Pandolfo, que yo de facto pintê a Dido desnuda cuando

aûn no era reina y en la ciudad del ocio. No fue tan fâcil convercerla, pero

terminô por ceder, dirimir su resistencia al yo darle un vaso de mirra.

----Un vaso de mirra?

----Los vasos murranos por aquel entonces tenîan gran valor, y Dido estaba

necesitada de monedas.

----O sea, que le dio el vaso para que lo vendiera?

----Sî!!, pero no lo hizo, sino que se le dio a Kosmos.

----Y por quê se lo dio a Kosmos?

----Porque no mucho despuês de habêrselo regalado se convirtiô en reina.

----La copia de tal vaso fue la causa del empellôn que yo le di en la roca Tar-

peya---dice Euticô.

----Ese empellôn tuvo resonancia largo tiempo en Bedriaco---dice el sprintia.

----Hablando de Bedriaco, mi hijo debe estar llegando con la nueva formaciôn

de la tribu germânica---dice Pandolfo Colunnecio.

----Tu hijo? ---pregunta Flacius Ilyricus.

----En realidad no supe que lo tenîa, pero como aquî todo es posible me enterê

sin dificultad.

----Y cômo se llama?

----Dolfopân Colunnecio!!

----Y si va a Bedriaco es para hacer venganza, no?

----No estâ claro aûn.

----Bueno, si te enterâs de algo mâs nos informas?

----Eso harê, Flacius, eso harê. 

























































  



   




   

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