Samstag, 30. September 2023

1168, 107.

 (en el segundo sistema)


         En el momento justo en que Cornelia obserbaba un perifollo en su ves-

tido raîdo, allende que concomitada por el eunuco Posides, el que miraba cô-

mo ella concentraba sus retinas en el adornillo superfluo, tanto aquêlla como

êste empiezan a sentir una resonancia procedente del primer sistema, Tal vi-

braciôn sonora. y segûn la verba de Cornelia, era posible por el sostenimien-

to en algûn lugar del mundo de una dialogizacîôn sobre el tema de la muerte

causada o por desconocimiento o por error, perîstasis muy conocida por ella

porque precisamente sucumbiô por haber sido tosigada por el que tiene a su

lado y por un fallo cometido en la bebida que le dio.

---Y entonces, Cornelia, ese lugar en alguna parte del mundo no puedes sa-

ber cuâl es?---pregunta el eunuco Posides.

        Ipso facto a esta pregunta aparece el capitân orcivo con el telos de res-

ponder sin tapujo alguno y, asî, dice:

---Eunuco Posides, ese lugar es la Kosmona, donde estâ sucediendo un diâ-

logo debido a unas letras escritas por Kosmos y para su novela "El bullicio

en el silencio".

---De unas letras ha dicho usted, capitân orcivo?

---Asî mismo, eunuco, como acabo (de)cir.

---Y cuâles letras son esas, capitân orcivo?---fisga Cornelia.

---Unas sobre la muerte del padre de una muchacha provocada por un des-

conocimiento de êsta.

---Y quê, pasô, realmente, capitân orcivo?

---Que la muchacha echô unas gotas de un medicamento mortal en una copa

de crital de Murano pensando que era un somnîfero. 

---Sabe usted, capitân orcivo, que me parece que de cierta forma o de alguna

manera Kosmos se inspirô en mi caso, pensô en cômo incorporar a su novela

una escena que proyectara un fenecimiento causado por desconocimiento.

---Eso puede ser, Cornelia, no se descarta, y mâs êl ya sabiendo que tû eres y

la madre de su hija la campesina, por lo que tenerte en cuenta...

---Fui êsa, porque ya no lo soy.

---Tal consideraciôn es de ti muy propia, por lo que si quieres tomarlo asî es

tu consideraciôn.

---Y yo quê?

---Tû quê, eunuco Posides, quê de ti?

---No habrâ pensado tambiên en mî Kosmos, por ser yo el asesino de la ma-

dre de su hija la campesina? Agrego que un asesino sin haber querido (inten-

cionalmente) serlo.

---Aun asî yo no creo que Kosmos pensado haya en ti.

---Y Kosmos no podrîa tener en cuenta que yo trabajê en palacio para Lolia

Paulina, para su abuela?

---Eunuco, en todo caso eso no lo deberîa pasar por alto Lolia Paulina.

---Escuche mi nombre y vine corriendo. Quê pasa aquî?-----pregunta Lolia

Paulina.

---De pasar nada pasa, que no tiene sentido que pase algo aquî, en este siste-

ma---responde el capitân orcivo.

---Como aquî todo es posible, posible entonces serîa que pase algo, no?

---Muy que bien viraje el que usted ha hecho, Lolia Paulina, muy ocurrente

de su parte.

---Entonces regreso con Cotisôn Alanda Coto, que en esta conversa no pin-

to nada.

---De su nieto se hablô, Lolia Paulina---dice el eunuco Posides.

---Ah sî? Quê hay con Kosmos?

---Escribe una novela titulada "El bullicio en el silencio".

---Eso no me extraña, que ya Kosmos por sî solo, como es y como piensa,

como se comporta y como se expresa bien que pudiera ser un personaje de

novelas; sus  invenciones llegan  bastante lejos; y lo mâs bonito, de lo que

nadie se da cuenta, es que êstas pueden ser creîdas, son creîbles. 

---Que se nota bien que bien conociô usted a su nieto, Lolia Paulina.

---No creas, Cornelia, que en realidad no lo conozco mucho, sino que por 

intuiciôn es que no se me escapa, no me queda lejos.

---Yo la capto, Lolia Paulina, cômo no?---dice el capitân orcivo.

---Lo que no captas tû no lo capta nadie!!

---Aquî todos captamos mas no con la misma intensidad.

---Eso es cierto, eunuco Posides, es correcto---dice el capitân orcivo.

---Y con la estancia infinita aquî la captaciôn no mejora?

---Cornelia, estancia infinita aquî? Al respecto guardo silencio.

---Y por quê lo guarda, capitân orcivo?

---Yo se lo que le digo, Cornelia, yo sê.

---Esto es como un crimen de sapiencia indirecto: matar a los oyentes y

que estân en el mismo sistema.

---Eunuco Posides, usted hablando de crimen?---pregunta Lolia Paulina.

---Yo sê tambiên que fui indirectamente el causante de su muerte.

---Criminal doble indirectamente!!---afirma Cornelia.

---Lo repito: sin intencionalidad.

---En fin, que ahora sî que retorno a los brazos de Cotisôn Alanda Coto.

---De acuerdo, Lolia Paulina, de acuerdo---dice el capitân orcivo que di-

ce: y yo regreso a mi funciôn que trabajo tengo.

---Hasta la prôxima, capitân orcivo---dice Cornelia.

---Lo mismo digo--dice el eunuco Posides.

---Y, entonces, Cornelia, seguirâ mirândose el perifollo?

---De momento desvîo la mirada, me olvido de êl.


















































   

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