(en el segundo sistema)
En el momento justo en que Cornelia obserbaba un perifollo en su ves-
tido raîdo, allende que concomitada por el eunuco Posides, el que miraba cô-
mo ella concentraba sus retinas en el adornillo superfluo, tanto aquêlla como
êste empiezan a sentir una resonancia procedente del primer sistema, Tal vi-
braciôn sonora. y segûn la verba de Cornelia, era posible por el sostenimien-
to en algûn lugar del mundo de una dialogizacîôn sobre el tema de la muerte
causada o por desconocimiento o por error, perîstasis muy conocida por ella
porque precisamente sucumbiô por haber sido tosigada por el que tiene a su
lado y por un fallo cometido en la bebida que le dio.
---Y entonces, Cornelia, ese lugar en alguna parte del mundo no puedes sa-
ber cuâl es?---pregunta el eunuco Posides.
Ipso facto a esta pregunta aparece el capitân orcivo con el telos de res-
ponder sin tapujo alguno y, asî, dice:
---Eunuco Posides, ese lugar es la Kosmona, donde estâ sucediendo un diâ-
logo debido a unas letras escritas por Kosmos y para su novela "El bullicio
en el silencio".
---De unas letras ha dicho usted, capitân orcivo?
---Asî mismo, eunuco, como acabo (de)cir.
---Y cuâles letras son esas, capitân orcivo?---fisga Cornelia.
---Unas sobre la muerte del padre de una muchacha provocada por un des-
conocimiento de êsta.
---Y quê, pasô, realmente, capitân orcivo?
---Que la muchacha echô unas gotas de un medicamento mortal en una copa
de crital de Murano pensando que era un somnîfero.
---Sabe usted, capitân orcivo, que me parece que de cierta forma o de alguna
manera Kosmos se inspirô en mi caso, pensô en cômo incorporar a su novela
una escena que proyectara un fenecimiento causado por desconocimiento.
---Eso puede ser, Cornelia, no se descarta, y mâs êl ya sabiendo que tû eres y
la madre de su hija la campesina, por lo que tenerte en cuenta...
---Fui êsa, porque ya no lo soy.
---Tal consideraciôn es de ti muy propia, por lo que si quieres tomarlo asî es
tu consideraciôn.
---Y yo quê?
---Tû quê, eunuco Posides, quê de ti?
---No habrâ pensado tambiên en mî Kosmos, por ser yo el asesino de la ma-
dre de su hija la campesina? Agrego que un asesino sin haber querido (inten-
cionalmente) serlo.
---Aun asî yo no creo que Kosmos pensado haya en ti.
---Y Kosmos no podrîa tener en cuenta que yo trabajê en palacio para Lolia
Paulina, para su abuela?
---Eunuco, en todo caso eso no lo deberîa pasar por alto Lolia Paulina.
---Escuche mi nombre y vine corriendo. Quê pasa aquî?-----pregunta Lolia
Paulina.
---De pasar nada pasa, que no tiene sentido que pase algo aquî, en este siste-
ma---responde el capitân orcivo.
---Como aquî todo es posible, posible entonces serîa que pase algo, no?
---Muy que bien viraje el que usted ha hecho, Lolia Paulina, muy ocurrente
de su parte.
---Entonces regreso con Cotisôn Alanda Coto, que en esta conversa no pin-
to nada.
---De su nieto se hablô, Lolia Paulina---dice el eunuco Posides.
---Ah sî? Quê hay con Kosmos?
---Escribe una novela titulada "El bullicio en el silencio".
---Eso no me extraña, que ya Kosmos por sî solo, como es y como piensa,
como se comporta y como se expresa bien que pudiera ser un personaje de
novelas; sus invenciones llegan bastante lejos; y lo mâs bonito, de lo que
nadie se da cuenta, es que êstas pueden ser creîdas, son creîbles.
---Que se nota bien que bien conociô usted a su nieto, Lolia Paulina.
---No creas, Cornelia, que en realidad no lo conozco mucho, sino que por
intuiciôn es que no se me escapa, no me queda lejos.
---Yo la capto, Lolia Paulina, cômo no?---dice el capitân orcivo.
---Lo que no captas tû no lo capta nadie!!
---Aquî todos captamos mas no con la misma intensidad.
---Eso es cierto, eunuco Posides, es correcto---dice el capitân orcivo.
---Y con la estancia infinita aquî la captaciôn no mejora?
---Cornelia, estancia infinita aquî? Al respecto guardo silencio.
---Y por quê lo guarda, capitân orcivo?
---Yo se lo que le digo, Cornelia, yo sê.
---Esto es como un crimen de sapiencia indirecto: matar a los oyentes y
que estân en el mismo sistema.
---Eunuco Posides, usted hablando de crimen?---pregunta Lolia Paulina.
---Yo sê tambiên que fui indirectamente el causante de su muerte.
---Criminal doble indirectamente!!---afirma Cornelia.
---Lo repito: sin intencionalidad.
---En fin, que ahora sî que retorno a los brazos de Cotisôn Alanda Coto.
---De acuerdo, Lolia Paulina, de acuerdo---dice el capitân orcivo que di-
ce: y yo regreso a mi funciôn que trabajo tengo.
---Hasta la prôxima, capitân orcivo---dice Cornelia.
---Lo mismo digo--dice el eunuco Posides.
---Y, entonces, Cornelia, seguirâ mirândose el perifollo?
---De momento desvîo la mirada, me olvido de êl.
Keine Kommentare:
Kommentar veröffentlichen