Dienstag, 26. Oktober 2021

La cazuela de Vitelio (898)

 

         El trîo formado por las criaturas Kalîas, Kosmos y el leñador de Britania

dejaba huellas sobre la conductual que terminaba directamente en palacio, por 

lo que pudiera decirse que arrumbâbanse los pasos sobre una lînea recta, încli-

ta figura [ademâs que la del circulo o la circular] del gustillo de Kosmos cuan-

do trâtase tempestiva y favorablemente de poner paradigmas sobre lo que aco-

pas o planificadamente tiene lugar (sucediendo) entre dos puntos que por debi-

da separaciôn hacen posible la distancia. Entonces êsta lôgicamente habîa que

recorrerla, que ni aun volando deja de ser cierto que A tiene una posiciôn y B

otra, aunque  quedando ostensible que con alas la cosa serîa mâs rauda, como 

asimismo que no harîa falta el uso de la hermenêutica para (si acaso) con la e

interpretaciôn romper dificultades de entendimiento en cuestiones de asimilar

o comprender quê sucede cuando el impulso es mayor, o disîmil totalmente al

que por experiencia, costumbre o hâbito entrêganse las piernas en actividad y

de movimiento. Ahora bien, y en lo que recorrîase, Kalîas acêrcase a Kosmos

un poco mâs de lo que ya entre ellos habîa de cercanîa, y voluntariamente en-

toces dîcele:

----Antes de venir al templo de Jano Quirino pasê por la Kosmona y leî algo

de tu El bullicio en el silencio.

----Entonces los contertulios cumplen con una monografîa sobre êl?

----Sôlo sê que el vate y el didâscalos expusieron cosas que para mî quedan

un tanto alejadas de mi comprensiôn; las noto complejas, o mejor decir car-

gadas de complejidad?

----Câspita, Kalîas, que si usted amplifica que cargadas de complejidad es y

que no son f'âciles; mas que si las nota complejas es que son difîciles, no?

----O sea, que me quieres decir que cuasi es lo mismo...

----Êsa es la res, Kalîas, êsa!!, cuasi. Fîjese usted en lo siguiente: una imago

en blanco es una imago asî, no?

----Sî, una imago asî por ya dijiste que era una imago.

----Exacto!! Ahora bien, y vuêlvase a fijar: es una imago en blanco, mas no

por blanco vacîa....

----Creo que empiezo a tener dudas, porque si es una imago en blanco cômo

es que a su vez no estâ vacîa?

----Quê cosa es el color, Kalîas, no es un elemento o componente que a su y

vez tiene presencia en algo determinado, in casu en la imago?

----Asî como lo acabas de plantear no es imposible.

----O sea, que no lo ve imposible porque yo lo hago posible mediando un y

planteamiento?

----Y cômo si no lo planteas puedo entenderlo mejor y darlo como posible?

----Ya plantee algo primeramente, y ni aun planteado usted dejô de tener du-

das, no?

----Contra, Kosmos, adônde quieres llegar?

----A que una imago en blanco no es una imago vacîa porque de hecho el y

blanco contiene como color. Dase cuenta usted que entender taxativamente

tiene sus consecuencias?

----Ahora que me lo preguntas creo que sî.

---Es por eso que las cosas complejas pueden tambiên existir debido a tomar

al pie de la letra lo que lêese.

----Y por quê asî?

----Porque al tomarlas de tal modo, manera o forma ya no se les presta aten-

ciôn, y al suceder esto quedan exentas de un estudio profundo, el propicio y

para clarar. Pero en fin, quê me amplifica de lo que leyô?

----No mucho por leerlo taxativamente, mas me gustô eso de que te remon-

tes a los tiempos de Vologeso, al que yo serviciê como lacayo, dândome e

igual si con Sabinsqui o con Sabansqui, o con otro nombre que empiece con

S.

----A usted le da lo mismo, no a mî, mas es igual y no relevante.

----Espero que yo no aparezca en eso que escribes----dice el leñador de Bri-

tania.

----Por quê cree usted que deberîa salir a escena?---pregunta Kosmos.

----Porque soy parte de aquellos tiempos.

----Por mor de eso sôlo?

----No serîa porque soy leñador, no?

----Mondo lirondo, que no llegô a troncos!!

----Bueno, Kosmos, dinos algo mâs, suelta la lengua---pide Kalîas.

----Allâ voy, por quê me llama---dice Kosmos y rîe.


          Mientras Kosmos explica o suelta su lengua como un papalote que

llega con determinado control (a)lcanzar altura, la campesina entra en go-

zo al encontrarse de bruces su concha vacîa favorita: una pechina. Llâma-

le la atenciôn que ya estuviese coloradita del todo a pesar de exhibir o de

dar calaña de poca edad, de juventud, de que el tiempo aûn no habîa pasa-

do por ella con reciedumbre brutal, lo que pudiera ser transformado en la

clasificaciôn por alguien con mâs peso de pensamiento e imaginaciôn co-

mo con fuerza inexorable: "la imago môvil de la eternidad" ni conoce de

plegarias ni de lamentos ni de nada, ya que sôlo actûa a la vez que dirime.

Empero el dirigir o el fijar la mirada en algo concreto no carece de razôn,

ya que como sâbese la primera vez en su vida que dio con una pechina no

caracterizâbale tal coloridad sino sôlo despuês de haberla muchitanto ma-

noseado en busca (si acaso?) de algûn misterio dador, o que si no de algo 

fantâstico digno de ser creîdo aunque sôlo fuese en el ambiente o espacio

mentales. Pero  precisamente hablando de creer, lo que sî es extraño, raro

 e insôlito es el hecho del hallazgo de una pechina en tal lugar menos que

en los derredores de Albula, y donde la humedad favorece regiamente de

igual manera tanto al crecimiento como al desarrollo de caracolas y con-

chas, asimismo que a otras especies mâs crîpticas y a otros desconocidos

ejemplares. Sin que  la narrativa desparrâmese por cuestiones gustosas o

por costumbre de hiperbolizar con tîpico apetito de plumbagina voraz, la

cosa es que Ateriana entra en perreta, y no por falta de la teta de la que y

puede  chupar, sino porque la campesina niêgale (tajantemente) el agarre

de la  concha vacîa, pensando que por haberla cogido de la conductual la

pechina  estuviese atiborrada de bacterias perniciosas que pegarîanse in-

visibles en los dedos de la niña recientemente bautizada.  

----Quê mala que eres!!, prefieres que tu niña se ponga asî a no darle la

pechina---dice Teariôn.

----La que sî no es buena es tu consideraciôn, porque precisamente por y

no dârsela es que soy buena, ya que no deseo que nuestra hija se conta-

mine---dice la campesina a la vez que mueve en sus brazos a Ateriana.

----Contaminarse, con quê?

----Teariôn, que no cogî la pechina del mârmol de palacio, y aun asî ten-

drîa mis dudas de que estuviese completamente limpia...

----Algunas veces exageras, pasas el lîmite de lo posible.

----Sabes quê?, piensa tû lo que quieras, mas de que no se la doy no se la

doy, y punto.

 

        Al sacar la campesina del alcance de la vista de Ateriana la pechina

êsta deja la perreta, câlmase, tranquilîzase, pero anteriormente Sunev ha-

bîase fijado cômo Kôsmythos miraba la concha vacîa sin caer en una ma-

la conducta. Fue el instante entonces de acordarse, algo sabido gracias al

barrunte de Rubria y en uno de esos dîas que concomitaba a êsta cuando

atendîa sus plantas favoritas (el trêbol de cuatro hojas, la hierbaluisa y el

jazmîn de Arabia), de que cuando pequeño Kosmithôs observaba sôlo lo

que caîale bien, cual verbi gratia de esto pudiêrase poner el cochlear con

el que mâs tarde dispararîa los caracoles, como si êste tratârase de una y

pequeña catapulta en vez de una cuchara, lo que a su vez mantûvose co-

mo una costumbre de la que no separôse hasta bien pasados varios años,

y la que dio pâbulo de que saliesen como flechas de la boca de Dido una

sûmula de regaños que ni oîanse ni hacîanseles caso.

----Siempre se cumple eso que de tal palo tal astilla---dîcele Sunev a Ru-

bria.

----Funciona asî, Sunev, pero a quê se debe el que me lo hayas dicho?

----Por la forma en que observa Kôsmythos lo que le gusta, que no es y

diferente a la de Kosmithôs cuando era niño, segûn lo dicho por ti.

----Ya lo habîa notado, pero no ahora, sino hace rato. Y quê es lo que y

observa Kôsmythos?

----Observô la pechina encontrada por la campesina.

----Eso no lo sabîa, pero una pechina aquî?

----No es muy comûn pero sî, la encontrô no hace mucho.

----Siempre fue una amante de las pechinas, sî, asî es..

----Alguien me dijo de la vez que el colosero tuvo que ir a Albula a bus-

car pechinas enviado por la campesina para hacerse un torques.

----Sî, eso lo sê por Kosmithôs que me lo dijo, pero hablando del colose-

ro sâbese algo de cômo le va en la ciudad del ocio?

----Yo por lo menos no sê nada, ni Jancia me ha escrito mâs.

----Pero aûn viven allâ en tu casa?

----Hasta ahora creo que sî. Sabes una cosa?, dolorida estoy de pies.

----Cômo no vas a estarlo, si has estado demasiado tiempo de pie y con el

niño en brazos, mas ya cuasi llegamos a palacio, no falta mucho.

----Ganas que tengo de llegar y disfrutar almohadas.

----Y quê estarân hablando Kosmos, Kalîas y el leñador de Britania, que ha-

ce rato que los veo unidos?

----No me extraña que estando entre ellos tu esposo la conversa sea râpida.

----Y risas de Rubria que pregunta: no quieres que te cargue un rato a el ni-

ño?

----Me gustarîa, pero si lo muevo se despierta.

----Otra de las caracterîsticas que tiene con su padre: Kosmithôs dormîa y

unas tantas horas al dîa cuando era pequeño.

----Creo que tuvimos suerte las dos, no?, al no ser niños berrincheros..

----Berrincheros?, no serâ berrinchudos?

----Exacto, mas a mî me gusta mâs lo primero.

----Bueno, en cuestiones de gusto no se discute.

----Exacto de nuevo, Rubria, exacto!!

----Mira, ya cuasi estamos a la puerta de palacio.

----Al fin, que, como te dije, me es la cama menester.
































 









































































 


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