Sonntag, 31. Oktober 2021

La cazuela de Vitelio (900)

         

         Arrumbando sus pasos por la conductual precisa con el thelôs de llegar a

sus casas para cumplir con el cometido casi diario de sus obligaciones que de-

jaban como consecuencia algo de consunciôn en las piernas, el leñador de Bri-

tania  y Kalîas, a  pesar de haber dicho êste no hace mucho que deberîa regre-

sar al punto de donde partiô (el templo de Jano Quirino) porque desde êl serîa

mâs corta, reducida o breve la distancia que separâbalo de su habitâculo, com-

partîan la sospecha conspicua de que ese Sabinsqui pudiera ser perfectamente

el artîfice de El bullicio en el silencio mas trasladado a otra êpoca, a una ajena

totalmente a su vivencia pero no del todo desconocida y por la razôn concreta

del barrunte dejado, igual si por criaturas cercanas que por otras con mâs sepa-

raciôn, asimismo que por contar con un fuertîsimo hontanar de extensa y mirî-

fica  informaciones que no es otro que el de la lectura. Pero una cosa es que la

sospecha sea conspicua; otra que como tal pueda pulir o llegar a pulir una sû-

mula  de opacidades que conllevan mâxima relevancia en el interior de la mis-

mîsima  narraciôn, del corpus retocado o del entramado donde confluyen ami-

gablemente  dos dimensiones a la vez, o que se amistan a partir de una repasa-

da  atingencia que las hace mâs funcionales desde un constructo punto de vis-

ta y a su vez que responsable de toda una fundamentaciôn que no pica por no 

ser mordaz.

---- Usted sabe, Kalîas, que al referente sî que conocemos ciertas cosas, aun-

que tambiên la forma con la que el artîfice se expresa, lo que tambiên encaja

en lo poco que nos contô---dice el leñador de Britania.

----Yo creo, leñador, aunque el entendimiento por lo dicho por êl mismo vêa-

se en dificultades, que la crîtica que utiliza lleva el sello de su ingenio, de su

talento con fluencia, de su magîn sin rabia pero que muerde sin mostrar el y

colmillo.

----Cree usted que puede ser êsa la peor de las mordeduras, Kalîas?

----No me parece la peor mas si la mâs discreta, sensata [...] prudente.

----Kalîas, y si entonces usted leyô algo en la Kosmona, quê puede agregar o

decir?

----Es cierto que leî, mas tan poco como su explicaciôn...

----Sî, pero leer es una cosa y otra explicar, no?

----Hay una diferencia, claro, pero sepa usted que no puedo decir mucho de y

lo que leî, sôlo que El bullicio en el silencio remôntase a los tiempos de Volo-

geso, algo que usted ya sabe tambiên, no?

----Exacto, ya lo sabemos.

----Pero espere, que si mal no recuerdo leî que ese Sabinsqui hace un viaje en

el camarote con el nûmero 7 del navîo y que allî entra en lûdico, en contacto...

----Ah, pero por lo menos sabe algo aunque no mucho, no?

----Es que mâgicamente me he ido acordando.

----Mâgicamente?, estâ usted pareciêndose a lo que ha leîdo...

----Mâgicamente en el sentido de que ha ido apareciendo algo sin yo haberlo

buscado, asî no mâs, de sopetôn y acopas.

----No cree usted, Kalîas, que si mantenemos la sospecha que tenemos pudiê-

ramos entender mejor al posible trasladado artîfice?

----Yo no creo que con eso lleguemos muy lejos, ademâs de que no me intere-

sa mantener una sospecha; bueno, quê decirle, que yo no mantengo ninguna?

----Si es lo que usted me quiere decir..

----Sabinsqui actor, no le huele a usted eso a representaciones?

----Y los traslados no pudieran ser tambiên representaciones, Kalîas?

----Son tambiên posibles de representar, cômo no y mâs de un actor tratândo-

se.

----De acuerdo con usted, Kalîas, de acuerdo.

----Bueno, leñador, ya tengo que dejarlo, que escuche cômo de alborotados es-

tân los halcones a los que ya les molesta la jaula.

----Ocûpese usted de ellos; yo, de las ovejas, que de la misma forma o pareci-

da conducta deben estar en el aprisco. Espero otro dîa su visita, Kalîas.

----Hasta entonces, leñador, hasta entonces. Y dele un coscorrôn de mi parte a

Capricho...

----Cômo, estâ usted ludicando, no?

----Y risas de Kalîas.









 




















    



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