Montag, 3. Januar 2022

La cazuela de Vitelio (927)

     Entregado el escultor Kifisodoto a la limpieza de la estatua pequeña de Her-

mes cargando al niño Dionisio, debido al embadurnamiento de polvo que como

tal impedîa el descollamiento de algunos detalles, llêgale la reminiscencia del e

inveterado Pausôn, y precisamente porque de êste era celebêrrima y famosa una

obrilla  realizada en honor al mensajero de las deidades, allende que de viajeros,

comerciantes y ladrones su protector, como que asîmismo hijo de Jûpiter y de la

onomada Maya. Sin poder eludir quedarse con el recuerdo para sî lo deja sûbito

saber, lo saca a puesto en la mesa redonda, siendo êsta la razôn por la que raudo

Kosmos amplifica:

----Punto a la raya y que continûe la letra. 

----Y quê viene despuês del punto, Kosmos?----fisga Kifisodoto.

----Que entramos en el campo de una mîmesis plana que da la impresiôn de tri-

dimensionalidad.

----No fue mi intenciôn aludir a dimensiones al dejar saber mi recuerdo.

----Câspita, Kifisodoto, que no he hablado de intenciôn alguna.

----Kosmos, tû no estarâs preparando la base para soltar alguna de tus ocurren-

cias?---pregunta el didâscalos filosôfico.

----Mondo lirondo, que usted conôceme a fondo!!

----En enêrgeia y en êrgon!!

----Porque el acto revela una obra y la obra hace posible un acto.

----Ya expusimos anteriormente algo sobre el actuar....

----Y todos no estamos sobre la misma escena?

----Al servicio del motor primero que (ya) existe en acto.

----El que es anterior a la potencia en la generaciôn y en el tiempo.

----Mi recuerdo ha sido simple y ustedes lo han complicado---quêjase Kifiso-

doto. 

----Dêjese de querellas, que usted sabe que nosotros buscamos lo difîcil.

----Kosmos, en plural, verdad que nosotros?

----Êsa es la res: en plural!!

----Me parece que tû quieres destacar lo fuerte y lo dêbil, una diferencia y a

partir de un singular, no del conjunto.

----Pues quedêmonos con dos dimensiones que tengo en cuenta yo mismo, y

que pueden ser refutadas por los contertulios.

----Que serîan, Kosmos.

----La que incluye la machucada chipriota y la que un golpe de martillo ate-

niense.

----Y quê hay que refutar?

----Escuche usted esto, Kifisodoto.

----Escucho!

----Aquêlla apabulla a las conchas, mas êste deja sin rumbo a una caravana de

cangrejos.

----Y cômo voy a refutar si no entiendo?

----Usted mismo no hablô de que yo querîa destacar lo fuerte y lo dêbil?

----No acabo de entender a dônde quieres llegar.

----Kifisodoto, que una machucada chipriota no es tan fuerte como un golpe de

martillo ateniense: ya entendiô?

----El mismîsimo phyesthaî del lascamiento!!

----Aplausos por el verbo, que sin CRESER no hay expresiôn.

----Eureka por el tamaño, eureka!!

----Quê me dicen de mi trabajo acabado de acicalamiento?---fisga Kifisodoto.

----Que ha sido el suyo en singular...

----Sî, de acuerdo Kosmos, pero no lo agradecen?

----Del agradecer dirîase que estâ en resonancia en una de las perîstasis prontas

a salir a puesto, a colocaciôn.

----Y dale con las perîstasis como piedras aûn sin cincel.

----No hablamos de lo desconocido, como tampoco provocamos por gusto, ya 

que tenemos en cuenta las cosas que hacemos con pericia, con la ayuda de ma-

nejo alguno, no?

----Por eso yo hablê del instrumento que conozco.

----A partir de mi captaciôn expuse lo resolutivo...

----Y quê resuelve?

----Que quê resuelve? No. Ya lo resolviô.

----Y quê habîa que resolver, Kosmos?---pregunta Perrasiestes.

----Flagrantemente usted ya se acostumbrô a que dîganle, por repeticiôn, la y

palabra cenutrio.

----Y risas de los contertulios.


       Mas tuvo en cuenta Kifisodoto, a partir de su experiencia basta con el cin-

cel, de que en cuestiones de arte es mejor hablar de lo concreto, de aquello que

a partir de un resultado satisface al propio artîfice de una obra, y menos que de

lo resolutivo que mâs bien encaja, pega o tiene que ver con valoraciones o con-

sideraciones filosôficas, a las que ademâs puêdense llegar una vez que prepon-

dera el asombro, o que si no la perplejidad en mâximo grado. Pudiera entender-

se entonces, que de este algo visto en funciôn de una materia que permite lo la-

borioso con la penetraciôn de un instrumento fundamental, sale el cuasi defini-

tivo planteamiento compensado, menos que por un equilibrio por la contempla-

ciôn tempestiva a raiz del reciente acicalamiento, de que Hermes puede contar

con disîmiles formas de proyecciôn, de ahî que pueda tener mâs de una posible

variaciôn por parte de la mano que lo pinta o lo esculpe, aunque a ciencia cierta

trâtese de la misma deidad en su totalidad identificativa.

----Entonces, kifisodoto, dejemos ora de soslayo lo resolutivo y de frente pole-

micemos sobre la diferencia entre la estatua pequeña donde aparece Hermes y la

pintura de êste por Pausôn...

----Kosmos, pero hay un si acaso ôbice.

----Amplifique cuâl es, didâscalos, amplifîquelo!!

----Que la pintura de Pausôn no la vemos.

----Eso no es problema, didâscalos, yo la tengo en mente y puedo describirla.

----Age, kifisodoto, age!!---pide Kosmos.

----Eureka!!, pase a lo concreto---dice el didâscalos filosôfico.











  


























 

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