Seguido a que cumpliera Vercingetorix con el cometido que no debîa pos-
ponerse, y no tanto debido a su relevancia sino que mâs justamente por moti-
vos de ethôs, la fogata dejô de tener funciôn, por lo que entonces quedarîa la
lumbre de la Luna como la ûnica luz en la noche que tendrîan las seis criatu-
ras presentes debajo del tejo, y con el objetivo concreto e improvisado de ha-
cer una reuniôn, aunque tanto exenta de un ser de rigor como del a todo tran-
ce, y si lo primero porque respecto a su carâcter no era ni indispensable y ni
obligatorio; lo segundo, por no contar con una locuciôn adverbial que diera
a entender [o aludiese a que] harîase a pesar de todo, en contra o a favor de
lo que fuese o desafiando la situaciôn de un instante determinado, y a su vez
condicionada por razones que no capta la imaginaciôn.
Mas si de algo percatôse Kosmithôs, algo que solamente fue posible con
la basta lumbre de Luna con la que contaba la noche, fue de que por una de
de las patas del corcel asturiano subîa un batallôn de hormigas cabezonas de
coloridad grisallosa, mas sin que ninguno de los presentes supiera del tipo y
que eran y, muchîsimo menos a la familia a la que pertenecîan. Pero de algo
que sî pûdose hablar aun ausente el conocimiento menester, fue de la parsi-
monîa con la que las hormigas ascendîan hacia el lomo del cuadrûpedo, con-
virtiêndose êsta en la razôn de que el cinciunatus sospechara que tenîan una
avanzada edad dadora de cansancio, y como tal causante de una lentitud no-
table.
----Esto de la parsimonia de las hormigas no podrîa ser el tema primero de
nuestra reuniôn?----pregunta el didâscalos filosôfico.
----Vaya perîstasis con la que tenemos que empezar!!, pero alguien sabe si
estas hormigas pican?, no vaya a ser que le fastidien la pata al corcel.
----Me parece que si picaran, Kosmithôs, ya el corcel hubiêrase querellado
con los respectivos relinchos; pero sabes una cosa, que serîa totalmente la
definitiva para saber si pican o no?
----Cuâl es la cosa, didâscalos?
----Pon un dedo delante de alguna de ellas y, si son agresivas, râpido lo vas
a saber.
----Quê va!!, quê usted dice, didâscalos, mire que yo padezco de alergia...
----Alêrgico tû, desde cuândo?
----Desde ahora mismo que me inventê el padecimiento----dice Kosmithôs
riendo.
----A ver, Kosmithôs, le pongo un dedo yo----dice el cazador.
----Pues saque usted a relucir su valentîa.
----Y, pican o no?----fisga el arquîatra Golemo.
----Mas bien lo que hacen es cosquilla----responde el cazador mostrando el
dedo con cuatro hormigas.
----Entonces no son agresivas, mas aun asi no quiero verlas mâs en la pata y
del corcel.
----Hay un elixir efectivo contra esto, Kosmithôs.
----Un elixir, cuâl, Golemo?
----Mojar las cuatro patas del corcel con agua, sal y limôn; pero atenciôn, ya
que el agua no puede ser de ningûn lugar sino de un pozo.
----Verdad que es cierto lo que usted dice, o me estâ cogiendo para sus cosas?
----Yo nada tengo que ver con tu padre, que quede claro.
----De oîrlo Kosmos ya tendrîa asegurado un discurso---suelta Vercingetorix.
----Pensândolo bien no es difîcil encontrar tal elixir---dice el didâscalos filosô-
fico.
----Ah no, y de dônde voy a sacarlo?
----Kosmithôs, que cerca de aquî vive Kalîas y el leñador de Britania.
----Contra, verdad que sî, pero didâscalos pasa una cosa...
----Que a saber es...
----Que ninguno de los dos tienen pozo.
----Que no lo utilicen no quiere decir que no lo tengan.
----Y cômo es que yo nunca haya visto esos pozos?
----Porque estân tapados con un grueso maderôn.
----Y cômo usted sabe eso, didâscalos?
----Confôrmate con saber que yo lo sê.
----Hasta yo sê ahora que usted lo sabe, didâscalos---dice Vercingetorix.
----Ya yo lo sabîa, y seguro que antes que el didâscalos lo supiera---el y
cazador revela.
----Y a quê se debe este jueguito con el verbo saber?
----Y a quê se debe tu pregunta sobre el jueguito, Kosmithôs, que de tratar-
se de jueguitos a uno ya estâs acostumbrado?--- pregunta el didâscalos filo-
sôfico.
----Antes que me caigan en pandilla me voy a buscar el elixir---suelta Kos-
mithôs.
----Y risa de los presentes.
A raîz de haberse ido Kosmithôs en busca del elixir, Vercingetorix da y
con el nûcleo hormiguero, mas no antes de la pertinente bûsqueda. El agu-
jero de êste media veinte centîmetros de profundidad, mesurar que fue po-
sible con la ayuda de una têcnica conocida, amên que muchitanto usada y
por los guerreros celtas e indefectible para otros fines. Tras un educimien-
to detallado y conciso, Vercingetorix no da por descartado o por imposible
el hecho, de que los pâjaros que volaron en derredor del tejo pudiesen a su
manera saber de la existencia del agujero, el que vendrîa a ser para ellos y
como una posibilidad de obtener sustento, ya que al no precisar que trâtase
de uno de hormigas, sino de uno del cual saldrîan animales invertebrados
de simetrîa bilateral, ya fuesen orugas, lombrices o gusanos de seda (larva
de un insecto lepidôptero que alimêntase de hojas de morena haciendo un
capullo sedoso), al âgape para sus picos quedarîa garantizado.
----Eureka, Vercingetorix, que no sabîa que usted dominaba esta asignatu-
ra---dice el didâscalos filosôfico.
----En realidad, didâscalos, no es tanto dominio sino recuerdo, pero por y
su eureka gracias.
----Y por quê usted da las gracias por el eureka?---fisga el cinciunatus.
----Porque tal palabra la dice el didâscalos en momentos oportunos menos
que siempre, en los que vale la pena decirla por cuestiones muy bien deli-
mitadas y asociadas al mundo del saber.
----Y eureka de nuevo por su breve discurso, Vercingetorix.
----Sabe usted una cosa, Vercingetorix?, que su deducir me parece lôgico.
----Lôgico por el sentido o por la cosa de que suceda cuando tiene que su-
ceder, y no en cualquier momento?
----Yo creo que por lo segundo, didâscalos, ya que a partir de una cosa re-
salta la otra----responde el arquîatra Golemo.
----No me parece mal su respuesta, ya que es lôgica a partir de lo que cree.
----Aunque tambiên coherente, no?
----Se dice una cosa a partir de lo que se cree, menos que creer una cosa a
partir de lo que se dice, por quê?, porque la cosa va primero que el decir.
----Me dan unos minutos para tapar el agujero?
----Concedidos, Vercingetorix, concedidos!!--afirma del didâscalos filosô-
fico.
Keine Kommentare:
Kommentar veröffentlichen