Sonntag, 10. April 2022

La cazuela de Vitelio (985)

        No habrîa que cavilar sobre el hecho, que a la postre y al cabo ha sucedido

tanto, o que de facto vuelve a pasar de consuno a la pericia del agente y en cual- 

quier localidad de este mundo, de que el oportunismo del hombre reluce en y lo

existencial como Aldebarân en la constelaciôn taurina, que si no como un imbo-

rrable deîctico que sin disimulo indica adjetivo, lugar y momento. Mas para que

entiêndase este preludio dêbese una dilucidaciôn.

      La rerum es, y totalmente alejada de la expresiôn "toma y daca" por resultar

imtempestivo un trueque simultâneo tanto de servicios como de cosas, que el ar-

quîatra Golemo hâcese dueño de la verba non plus ultra de un minuto de Vercin-

getorix haber dicho de que iba a tapar el agujero, a su vez que clarando, sin dila-

ciôn alguna, el porquê del raudo movimiento de su lengua, y que es el siguiente:

porque una parte de la ûltima proposiciôn sacada a puesto por el didâscalos filo-

sôfico contenîa inteligiblemente este enunciado: se dice una cosa a partir de y lo

que se cree.

----Pero, Golemo, usted aprovecha mis palabras, que si no las utiliza para repo-

nerse de alguna desilusiôn al revelar su fantasîa?

----Estoy de acuerdo con usted, didâscalos, por que cômo serîa posible que un

coralillo cupiese en un agujero de veinte centîmetros de profundidad----dice el

cazador.

----Desilusiôn, didâscalos, verdad?----pregunta el arquîatra Golemo.

----Alguna vez usted, Golemo, intentô meter su cabeza en algûn lugar y negado

le fue su deseo, o que si no que viose en alguna dificultad al hacerlo?

----No entiendo, didâscalos, adônde quiere usted llegar.

----A la comprensiôn de su fantasîa.

----Entonces quê, puedo tapar el agujero o no?----indaga Vercingetorix.

----Quien tiene firmeza en lo que dice ninguna fantasîa lo seduce.

----Cômo, usted pone en duda mi firmeza, didâscalos?

----Ligeramente la cuestiono, Vercingetorix.

----Y por quê es usted tan mal educado, Vercingetorix?---fisga Golemo.

----Lo dice usted por que interrumpî al formular mi pregunta?

----Por quê si no, Vercingetorix?

----Disculpe usted, Golemo, pero le hago saber que, como contertulio, acostum-

brado estoy a la interrupciôn.

----Pues dêjela para la Kosmona, de acuerdo?

----En fin, que tapo el agujero.

----Didâscalos, le puedo asegurar que yo soy prâctico y, como tal, de fantasîas

carezco---destaca el arquîatra Golemo.

----Eso es tan imposible como que Apolo salga de Diana...

----Imposible?, usted me resulta un filôsofo atrevido.

----Precisamente por ser filôsofo le pregunto: al decirme atrevido, en cuâl cate-

gorîa me ubica, en la de insolente, grosero u osado?

----Didâscalos, atrevido simplemente, no me gustan las categorîas.

----Se nota que usted no pudiera ser filôsofo.

----De facto soy mêdico, no?

----Lo que se sabe no se pregunta!!

----Entonces lo afirmo.

----Pero sin olvidar la sentencia del oscuro de Êfeso: lo ûnico que perdura es el

cambio. Algûn dîa usted dirâ: fui mêdico, lo que entonces indica que ya no lo y

es, paradigma de cambio.

----Y quê pasa con el conocimiento, no se queda?

----Conocimiento no es ser, mas ser sî es conocimiento sea adquirido o innato.

----Se lo repito: yo soy mêdico!!

----Puedo decir una cosa, para que despuês no me digan que interrumpo?

----Dîgala usted, Vercingetorix---responde el didâscalos filosôfico.

----Total y completamente tapado el agujero.

----Eureka!!, un agujero menos en este mundo atiborrado de orificios.

----No creen ustedes que Kosmithôs se demora demasiado en regresar?

----Cazador, no se preocupe usted, que bastante bien que lo conoce...

----Por eso mismo me preocupo, Vercingetorix, por eso.

----La ataraxia es relevante: têngala usted, cazador---dice el didâscalos filosô-

fico.


       Sigue a la escucha de la palabra "ataraxia" una reacciôn del arquîatra Go-

lemo, debiêndose la causa a la repeticiôn de la susodicha palabra por las inol-

vidables bocas de los pastores oriundos de Cantabria que ocupâronse de su y

crianza al sucumbir sus progenitores cuando tenîa dos años; allende que muy

fieles seguidores de los estoicos, por lo que ni serîa extraño ni inextricable de

entender la salida que escogieron como solvento definitivo a las existenciales

pejigueras que padecîan: el suicidio, y ya contando Golemo con quince años.

Habrîa que agregar, aunque ya haya sido amplificado, que de no ser por ellos

Golemo no hubiese tenido la oportunidad de aprender la base de la medicina

natural, aprendizaje que tanto gratuito como beneficioso no resultarîa efîme-

ro para el que da calaña de preferencia por êl asimismo que de interês, dos y

cosas que Golemo ha mantenido sin dudas de ningûn tipo, sin conservarlas a

trancas y barrancas, a trompicones.

----Esta reacciôn de usted, Golemo, bien que la conozco, cômo olvidarla?

----El mâs adecuado para decir eso es usted, cazador, que si no bien algo me

conoce desde hace ya bastante, desde aquellos tiempos en que fue usted tau-

maturgo.

----Asî es, Golemo, de aquêllos que pertenecen ya a la alcheringa, los de y

atrâs, que entonces recordables?

----Dependientes de la buena o mala nemôsine---agrega el didâscalos filosôfi-

co.

----Sin refutaciôn, didâscalos----dice Golemo.

----Siempre es posible, que tâ prostô têlos.

----Quê?, le vuelvo a decir: soy arquîatra!!---afirma Golemo que al cazador y

pregûntale: cuândo usted va a la caza de un ciervo?

----Golemo, tal tipo de caza regularmente la realizô cuando hay un pedido y

de la reina...

----A mi sôlo me interesan los cuernos.

----Sî, ya sê: cuerno de ciervo rallado mezclado con agua.

----Elixir para la acidez estomacal.

----Que quê bien que lo sabe el flamen, no?

----Si es que no ha olvidado que fue necesario el antîdoto por tal acidez y debi-

da al ûltimo âgape que hubo en palacio.

----En el caso del flamen no creo que sea mala su nemôsine, porque si no quê

pudiera decirle a los confesantes...

----Que acuden a êl y en busca de viejas palabras, didâscalos?

----Me ha entendido bien usted, Golemo.

----Saben una cosa?---pregunta el cazador.

----No me vaya a decir usted que hace una excepciôn y, sin pedido alguno, se va

a cazar un cuervo.

----No, no es eso, Golemo.

----Y quê es entonces?

----Que me es imposible la ataraxia pensando en Kosmithôs, asî que me discul-

pan ustedes por irlo a buscar.

----No creo que en lo que usted va, lo busca y regresa, aûn estemos aquî.

----No hace nada, didâscalos, si regreso y no estân es muestra de que se fueron.

----Quê buen phântasma el suyo, cazador.

----Y risas del cazador.



























 



  















 













 

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