Empero quiên si no mejor para entrar en gozo, fruiciôn mâs bien por motivo
de reminiscencia que por una acciôn fisîca que encaja en una circunstancia, que
Vercingetôrix, y debido no a otra cosa que a las proezas compartidas, pero para
êl en cuasi toda la Galia, y de tal guisa exentas de metâlico colgante. Esto tradu-
ce entonces, que si el vate reconociô la melodîa de la pincelada de Temîganes de
Alejandrîa ( metâlico colgante con resonancia de proezas compartidas); la termi-
naciôn de êsta, que como ya va notândose, y con tan sôlo dos palabras que indu-
bitablemente cuentan con una significancia para cualesquier guerreros, pero sin
solapar el hecho que no todos êstos reaccionarîan en un periquete para dejar cla-
ramente eyectada una relevancia tenora, la que a su vez no remueve a la pusilâ-
nime conciencia que como tal restaña para liberarse de lo ingrato, despertô y en
Vercingetôrix algûn recuerdo de los apellidados mayûsculos, incluso (indeleble-
mente) trayendo incluido el desorden tîpico de los celtas en el kairos de tener y
conflictos, de elevar el brazo para tirar la indefectible lanza que penetra a todo
trance inexorablemente.
----Vercingetôrix, ex praecognitis et praeconcessis---dice el tîo de Kosmos.
----Câspita, que no es un razonamiento sino una reminiscencia---suelta Kosmos.
----Y una reminiscencia es algo que no se conoce o no se admite?
----No procederîa, entonces, un razonamiento---añade Perrasiestes de Mocarês.
----Cenutrio, estâ usted en el mismîsimo cîrculo vicioso---señala Kosmos.
----Quê, vicioso el cîrculo?
----Perrasiestes, con el Lêgein êste, soltado como pregunta, a mî me parece que
es usted un tanto masoquista: usted disfruta con los maltratos que le dan?
----Yo no soy eso que usted dice, didâscalos, mâs bien trato de expresar las co-
sas como puedo, y me salen con barrabasadas verbales, sobre todo Kosmos.
----No exagere usted, cenutrio, que no atropêllolo porque mis ruedas son ende-
bles---dice Kosmos.
----Ve usted didâscalos?, una barrabasada metafôrica!!
----Y quê si no venida de quien vino.
----Pero hable usted, Vercingetôrix, en el caso de que tenga algo mâs que decir.
----Mire, Temîganes, la reminiscencia, y por eso de proezas compartidas, algo
tambiên tiene que ver con mi progenitor, un capitân de la tribu de los averni..
----Su progenitor pertenecîa entonces a la aristocracia---dice Kosmos.
----Era un noble, lo que implicaba una educaciôn y una inteligencia que a lo y
mejor otros guerreros no tenîan.
----Ex datis que poseo acepto eso de a lo mejor.
----Caeteris paribus de lo que ex datis posees, no?---indaga el tîo de Kosmos.
----Colocar tapices de pûrpura para los actores a la entrada de la escena---dice
Kosmos.
----Eureka, quê vivan los megareses!!----afirma el didâscalos filosôfico.
----Quê si no que tu avaricia semântica---acentûa el tîo de Kosmos.
----Quê viva Simônides, mas sin traficar con la poesîa cerca de los tiranos y de
los ricos---contr(a)taca Kosmos.
----Te entiendo, Kosmos, te capto---dice el didâscalos filosôfico.
----No me parecîa usted hijo de un aristôcrata---dice Temîganes de Alejandrîa.
----Y cômo debe parecer un hijo de tal padre?---fisga Vercingetôrix.
----Buena pregunta que de momento no puedo responder con palabras exactas.
----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, vaya infidelidad a la e
instituciôn.
----A quê se debe lo de no ser fiel a la Kosmona, Kosmos?
----Al no poder responder con palabras exactas.
Un tanto aliviada su acidez estomacal, algo que fue posible a la infusiôn y
con hojas de hierbaluisa, llega Kosmithôs a la Kosmona y sûbito dice:
----El cocinero de Irlanda se fue de Bedriaco definitivamente.
----Indubitablemente inesperada novedad!!----afirma Kosmos que agrega: segu-
ro que no pudo soportar la ausencia para siempre de Meli.
----Sabes una cosa?, que lo que has dicho es la razôn de su ida; mas sabes otra?,
que te dejô los tres zarcillos.
----Espero que estês ludicando.
----Pues no ludico nada, es verdad, como que el sol lumina de dîa.
----De tal palo tal astilla, pero ahora hay excepciôn: Kosmithôs no ludica---dice
el didâscalos filosôfico.
----Vamos a ver cuânto dura la excepciôn---dice Kosmos que pregunta: lo que
un brinco de sapo en una hoja de malanga?
----Te barrunto que los tres zarcillos lo tiene el magister equitum y que te lo da-
râ en cuanto pueda...
----Lo tiene, y acaso no son tres?----indaga Perrasiestes de Mocarês.
----Señor, los tres zarcillos en un sîmbolo que cuêlgase en el cuello.
----Al igual que la triple espiral y la triqueta----agrega Vercingetôrix.
----Gracias a los dos por no haberme dicho cenutrio.
----Y risas de Kosmos.
----Vercingetôrix, pero tambiên hay una espiral que es doble, no?
----Asî es, Asonis, pero no estâ relacionada con la triple diosa, sino que simbo-
liza el nûmero dos, la dualidad de la vida.
----Câspita!!, y de paso, que estamos de sîmbolos amplificando, los veinte utili-
zados por separado y combinados en la magia del ârbol: el ogham!!
----Me lo recuerdas, Kosmos?----pregunta Vercingetôrix.
----Y como siempre, se empieza por una cosa y se termina por otra.
----Quiên ha puesto punto final, kosmithôs?----pregunta Kosmos.
----Kosmithôs, hueles a limôn.
----Y desde cuândo es usted hiperôsmico, didâscalos?
----Hiciste una pregunta buena, lo que significa que hay têrpis en tus diathêsis
interrogativas.
----Cômo, quê usted ha dicho? Sabe usted una cosa, didâscalos?
----Cuâl, kosmithôs, cuâl?
----Que antes de salir de palacio pasê cerca de la caseta de guardia del magister,
y ahora entonces me doy cuenta del porquê Manes de Nicôpolis fijamente me y
mirô.
----Porque hueles a lo que te dije.
----Pero, Kosmithôs y ese olor a quê se debe?---indaga Temîganes.
----Creo yo que deba ser por la infusiôn con hojas de hierbaluisa que me hizo
tomar mi madre contra la acidez del estômago.
----Y dilucîdanos una rerum: quê hacîa Manes en la caseta del magister?
----Estuvo conversando con el cinciunatus, algo que supe por êste y no por Ma-
nes. Y te hago saber otra rerum.
----Destâcase que gustôte la palabrita rerum---dîcele Kosmos a Kosmithôs.
----Gustarme?, se me pegô!!
----Dilucida entonces, age!!
----Que al psilo vino a visitarlo el saltimbanqui.
----Contamos con tres novedades: la ida del cocinero de Irlanda a lo que ûnese
las dos conversaciones.
----Como que sospecho que ya pensaste en el nûmero tres.
----Câspita, Vercingetôrix, que nôtase que usted conôceme.
----Y por quê especîficamente el nûmero tres?---fisga Perrasiestes de Mocarês.
----Porque aparece repetidamente en el arte y la literatura celtas, encontrando y
el ejemplo mâs destacado en la triple diosa---responde Vercingetôrix.
----Triple?
----Asî es, Perrasiestes, por tener tres aspectos: de doncella, de madre y de hada
o vieja bruja...
----Mas sin las cuatro casas y los veinticuatro vientos---agrega Kosmos.
----Esto serîa referente al aspecto de bruja; mas, Kosmos, êsta no es tal bruja.
----Vercingetôrix, que usted conoce a Kosmos---llama a la atenciôn el didâsca-
los.
----Didâscalos, estâ usted con Agamenôn o con Dario?
----Phântasma dianoîas de las tuyas!!
----De facto y mejor una lêxis incluyente de dos localidades oponentes con una
mîmesis resonante.
----Quiên mejor que tû para lograr una amplificaciôn como êsta?
----Mas sin ser el supremo yo!!
----Y risas del didâscalos filosôfico.
----Kosmithôs, ya te sientes del todo recuperado?---pregunta Vercingetôrix.
----Aûn no para tocar el crôtalo pero equilibrado para montar el corcel.
----Buena que la coloridad te quedô.
----Si usted lo dice, vate.
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