Montag, 20. März 2023

1114, 55

        Mas si dos cosas no dilacionô Kosmos en tener en cuenta fueron êstas:

la primera, la correlaciôn existente entre lo de arriba y lo de abajo; la segun-

da, la pericia con la que el cazador de Irlanda regresô a la cocina sin que na-

die lo viera, mas seguido a separarse del tafanario especioso de Arete, y co-

mo tal el ideal para participar en el concurso de las Haloas, aunque en reali-

dad êste ya no exista empero que por el componente corporal que premiaba 

tiene una relaciôn indeleble dentro de la mîmesis en fluencia, del esquema

caracterizado por su dadorîa adusta. 

---Kosmos, y ora por dônde anda tu testa, que cuando tû guardas mutismo,

o que si no haces pausa semântica, es que algûn pensamiento estâ siendo y

empollado?

---Câspita didâscalos!!, que escucho de nuevo lo de calentar huevos.

---Calentar huevos? Los que tâ pros tô têlos.

---Y tremenda contribuciôn a un fin, favorecimiento o ayuda imprescindi-

bles.

---Eureka!!, y mâs sin el têlos es âureo o diamantino.

---Êsa es la res, didâscalos, êsa!! Pero dîgame una cosa: cômo distinguir

uno del otro en el momento en que prepondera el vînculo entre lo que hay

arriba y lo que hay abajo?

----Pero, Kosmos, la distinciôn sôlo en tal momento? 

----Precisamente por ser difîcil..

----Por ser acicateante, Kosmos?

----Yo conduzco para que llêguese a un punto fijo, o a las fijezas con mu-

chitanto destacamiento.

----Ni que yo tuviera mala nemôsine para olvidarme de lo que acabas de

plantear. 

----Vaya condotiero que tenemos al frente del timôn del medio de trans-

porte semântico!!---afirma el flamen.

----Lo ûnico que fâltale a usted, flamen, es suspirar por tal condotiero,

----Kosmos, esto como que conduce a la risa.

----La conductual le harîa falta a usted, que para mî no es menester: la

lînea recta hacia la risa estâ en mî siempre presente; su quedar en su y

puesto es sempiterno.

----Dîganme: quiên es esa chica con un vertuario un poco sofocante?

----Flamen, y usted fîjândose en eso?

----Kosmos, no es fijaciôn, cômo crees que yo...

----Flamen, es Arete, la nueva novia del cocinero de Irlanda, allende y

que etera de Masalia como la difunta Meli-melosa.

----No creen que es un poco vulgar el arropamiento que la cubre?

----Que goce a su manera!!, que el programa de arriba ni se equivoca

ni comete fallos---dice el astrôlogo Sula.

----Lo noto, percibo, calculo de momento muy liberal, Sula---acentûa

el flamen.

----Didâscalos, se recuerda usted del concruso de las Haloas?

----Kosmos, cômo no recordar tal concurso?

----Asî que mirando las nalgas de Arete, Kosmos?---pregunta Rubria.

----Vaya, Kosmos, que te cogieron infraganti---dice el flamen.

----Mirando? En todo caso analizando la belleza de los montîculos tra-

seros.

----Y desde cuândo tû eres analîtico?---pregunta Rubria que agrega: me

traicionas con las retinas.

----Mira quiên habla de felonîa, la que pônese entre las piernas la esta-

tuilla del fauno.

----Eso no deberîas haberlo dicho, es algo privado. Me voy, adiôs!!

----Contra, Kosmos, Rubria tiene razôn---dice el flamen.

----Ya la compensarê mâs tarde para que quîtesele o la pejiguera o el y

rescoldo.

        

        Mas si algo resulta de la atenciôn del flamen, de lo que se da cuen-

ta al ver a Rubria que no servîase el vino directamente de la botella, es

de que habîa encima de la mesa una crâtera, un oinochoes, un kilix y un

esquifo, cuatro vasos de la cerâmica aquea que en ninguno de los âgapes 

anteriores ni fueron vistos por los ôculos de êl ni por los de nadie. Y en-

tonces sûbito pregûntale a Kosmos:

---De quiên fue la idea de utilizar esos vasos?

---Câspita flamen!!, de cuâles vasos usted habla?

---Mira hacia allî, hacia la mesa----pide el flamen señalando.

---Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, que primera vez

que los oculo. Ignoro de quiên fue la ocurrencia flamen, mas para mî es

igual porque yo tengo mi vaso murrano.

---Quê maravilla de vasos!! Eureka!! La crâtera para mezclar el vino; el

oinochoes, para servirlo, y el kilix y esquifo para beberlo.

---Quiên mejor que usted, didâscalos, para dejar certeza---dice el flamen.

---La certeza no solamente es conocimiento, sino asimismo es incesante

bûsqueda de cada vez mâs êste---clara kosmos.

----Mas les barrunto que existen dos mâs, mas que no son para âgapes.

----Amplifîquelos, didâscalos, amplifîquelos, age!!---pide kosmos.

----Y por quê me llamas, si estoy cerca?

----Y risas de Kosmos.

----Lekitos, para aceite funerario; lutrôforos, para el agua del baño de y

las novias.

----Didâscalos, quê me dice usted de lo siguiente: la creaciôn de la ilu-

siôn de profundidad y de perspectiva a travês de la superposiciôn de fi-

guras de dimîmiles tamaños?

----Kosmos, que trâtase de la introducciôn de innovaciones têcnicas de

los pintores muralistas Zeuxis, Parrasio y Polignoto.

----Y de la incorporaciôn de la temâtica histôrica a la decoraciôn de ân-

goras y crâteras?

----Uno de los factores de la influencia de los susodichos pintores.

----Pero la crâtera no estâ decorada con histôrica temâtica alguna---dice 

el flamen.

----El porquê ya no puede ser sabido, porque Parrasio estâ en el segun-

do sistema.

----Gracias por el juego, Kosmos, gracias!!

----Pero, Kosmos, tu madre sacando una crâtera a relucir?

----Ya sê, Sula, que ella prefiere el conditum paradoxum bebêrselo de

la botella, mas como dije, no sê a quiên ocurriôsele sacar estos vasos.

----Y se podrîa saber mâs tarde?

----Dejâmosle a usted la tempestiva pregunta a mi madre.

----Sin ningûn problema se la hago.

----Y quê les parece si brindamos con el kilix o el esquifo?---pregunta

Manes de Nicôpolis que agrega: a excepciôn de Kosmos, que tiene su

vaso de mirra.

----Estoy de acuerdo con la pregunta---dice el astrôlogo Sula.

----Brindemos entonces---dice el flamen.

----Digo lo mismo, mas que yo con el kilix---destaca el didâscalos filo-

sôfico.

----Y el que hizo la pregunta, con uno o con el otro?

----Me da igual, Kosmos, que de todas maneras los dos tienen espacio,

capacidad para una cantidad determinada---responde Manes.


           Ya llenos todos los vasos, a excepciôn de el del flamen que sôlo

estaba hasta la mitad, el astrôlogo Sula pregunta por quê se brindaba o

por quiên, a lo que  responde  Kosmos que por la estatua del Kuros. Y

entonces llega Dido y pide participar en el brindis, aunque en realidad

no  estuviese de acuerdo con que el choque de vasos hiciêrase por una

estatua, empero con tal de eludir el discurso de Kosmos guardô mutis-

mo, que  serîa parecido a decir: dejô su lengua sin movimiento. A con-

tinuaciôn  del brindis, y momento en que llegaron los contertulios que

faltaban, aprovecha el kairôs el astrôlogo Sula para preguntarle bajiti-

co a la reina sobre lo atinente al vaso destinado al pastiche de la dado-

rîa  de Baco, pregunta que sin dilaciôn responde êsta de la manera co-

mo sigue:

---Sula, ya sê que jamâs ustedes vieron en ninguno de los âgapes aquî

hechos esos cuatro vasos, a la vez que saben que directamente tomo y

de la botella de conditum paradoxum, pero para ofrecer una variedad

de banquete; o mejor dicho, algo distinto dentro de êste, ocurriôseme 

decirle  al cibiosactes que limpidara los vasos y los pusiera donde los

ve usted.

---Pero esos vasos usted los tenîa guardados o los adquiriô hace poco?

---Los tenîa guardados y los comprê la vez primera que fui a Apragô-

polis, y no mucho despuês del arribo a tal ciudad y con la ayuda del y

del lictor.

---Con la ayuda del...

---Mire usted. Esos vasos eran propiedad de un amigo del lictor que 

los vendîa carîsimos, en un precio que en aquella êpoca era conside-

rable, y si usted se recuerda yo en aquel entonces aûn no era reina.

---Cômo no acordarme de cuando usted aûn no sentâbase en el curul.

---Bien. Entonces el lictor convenciô a su amigo de que bajârale y el

precio, siendo sôlo asî que pude comprarlos.

---Y Sula quê, ya usted hizo la pregunta?---pregunta Kosmos.

---Sobre eso estamos hablando.

---Y quê revelan las palabras, quê barruntan, quê dejan saber?

---Que tu madre comprô esos cuatro vasos la primera vez que estuvo

en la ciudad del ocio, cual propietario era un amigo del lictor.

---Câspita!!, y cômo yo estaba ajeno a esa compra? Y no me vayas a

decir que me lo dijiste, porque es imposible por ser cierto---dice Kos-

mos mirando a Dido.

----Esos vasos estaban en el mismo lugar donde el magister encontrô

el Orci Galea, entre las antiguallas---dice Dido.

----No te preguntê dônde estaban.

----En realidad no me acuerdo si te lo dije o no. Es acaso importante,

juega algûn rol?

----Ni una cosa ni la otra. Pero tû tomando vino mezclado?

----No, claro que no!! Antes de hacer el brindis ya estaba el vaso lle-

no. Mira, fîjate en el color---dice Dido dândole su vaso a Kosmos.

----Impepinable la diferencia.

----Y quê le parece la estatua del Kuros, Sula?---fisga Dido.

----Impresionante, impactante e indestructible con facilidad.

----E investible, porque no existen telas para tan ingente tamaño.

----Kosmos, si tû no agregas una de las tuyas serîa una novedad.

----Ya usted sabe, Dido, que la relaciôn de su hijo con la palabra es

cuasi orgâsmica---destaca el astrôlogo Sula.

----Menos mal que cuasi y no que total!!---afirma Kosmos muerto de

la risa.

----Vamos a ver si bajan el tono del lenguaje, que estâ demasiado alto.

----Disculpe usted, Dido, disculpe---pide el astrôlogo Sula.

----Y quê conversa el flamen con Manes de Nicôpolis y el didâscalos

filosôfico, que no ha parado de hablar despuês del brindis?---pregunta

Dido.

----Y eso es importante, juega algûn rol?---indaga Kosmos.

----Quê, me empiezas a fastidiar?

----Fastidiar?

----No te hagas el tonto que has repetido mis palabras textualmete.

----Ah, Dido, cômo estâ usted?, y perdôneme por la demora de mi pala-

bra.

----Acaso oyô usted, flamen, la pregunta que acabo de hacer?

----No, majestad, no he escuchado ninguna pregunta.

----Y quê usted hablaba con esos dos?

----Nada de significancia por ser "consideraciones intempestivas".

----Consideraciones intempestivas? Pudiera ser un pimpante tîtulo para

un Liber---considera Kosmos.

----Pudiera ser? No serâ que ya estâ escrito?---pregunta Dido.

----Cuâl es la duda o la sospecha?

----Que tû cuando utilizas el hipotêtico [...] bueno, que te conozco.

----Est res magna tacere precisamente por eso.

----Bueno, ahora los dejo, que me estâ llamando el magister equitum.

----Hasta mâs tarde, Dido, hasta mâs tarde---dice el flamen.

----Quê tû crees, Kosmos, algûn problema?---pregunta el astrôlogo Sula.

----Y desde cuândo soy adivino, Sula?

----Nada es tan malo como pudiera ser---sentencia el flamen.

----Y cômo usted sabe que es algo asî, flamen?---pregunta Sula.

----No lo sê!! Sôlo sê que lo bueno no causa ningûn tipo de problema.

----Pero lo bueno no es lo mejor---destaca Kosmos.

----Mas deja una mejorîa porque no es malo.

----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!! Desafîame us-

ted con un jueguito, flamen?

----Me acabo de arrepentir, olvîdalo!!

----Êsa es la res, êsa!!, que entonces no hay punto a la raya para que y

continûa la letra. Y los veo mâs tarde, despuês, que acêrcome a los con-

tertulios.

----De acuerdo, Kosmos, de acuerdo!!---afirma Sula.









 













































 









 





















 





 


















































Keine Kommentare:

Kommentar veröffentlichen

199

         Terencio, el ônoma del cartero que dejaba las correspondencias en cada buzôn de mi edificio, fue el motivo de que acordârame en la ...