(tres horas y media despuês)
Menos que de la posibilidad de falsos arranques y repetidas recaîdas,
y de la que hablô Lifêrico de Siros en un ônirico que tuvo Argos, mucho
mejor serîa amplificar sobre la que conduce a un cambio seguido a un su-
ceso inesperado que no desplaza lo dominante de un imperativo perpetuo.
lo que ordena o sobresale toda una existencia o para siempre. Empero pa-
ra que el discurso no careciera de la basta verba tempestiva que sacaria a
puesto, a colocaciôn, Kosmos primero tendrîa que saber cuâl es el suceso
susodicho, razôn por la cual pregûntale a Argos que estaba a su lado: quê
fue lo que pasô, tuvo lugar en el cuarto en el que lo dejê a usted, y con el
têlos de que durmiese un tiempo determinado?
Argos empieza clarando, que mâs que por el suceso despertôse debi-
do a las palabras dichas por su buen amigo, mas sin tener la mâs minûscu-
la idea del porquê de ellas, de esa posibilidad, que si bien recuerda êl nun-
ca el difunto Lifêrico tuvo interês alguno en otra materia que no fuera y la
militar, por la que de facto y a su servicio perdiô la vida.
---Sepa usted, Argos--interrumpe Kosmos---que hay ciertas emisiones se-
mânticas que no deberîan tomarse taxativamente venidas del segundo sis-
tema, donde todo es posible y ya nada (tiene significancia) significa.
---Y cômo tû puedes saber eso si aûn estâs en este sistema, en el primero?
---No complîquese gratuitamente usted con una pregunta como la acaba-
da de hacer, que la respuesta serîa o compleja o complicada. Asî que siga
usted contanto, êsa es la res, age!! Cuente para que el duende no trâbese
en el puente.
---Bueno, Kosmos, que entonces me levantê y quise tomar un baño antes
de abandonar el cuarto.
---Y ese cuarto tiene baño?
---Tû no lo viste cuando me dejaste en êl?
---Estaba todo oscuro, sin lumbre. Y entonces?
---Que me despojê de las ropas, y ya estando como vine al mundo agarrê
la manija de la puerta del baño, momento en el que sentî un sonido anâlo-
go al de dar palmadas en el agua.
---No me vaya a decir usted que trâtabase de un duende en plena marrana-
da, no?
----Eso es de leyendas, kosmos, claro que no!!
---Siga, prosigua, que si no continûe.
---Que tuve la duda de si abrir o no la puerta. Mas en lo que la tenîa retro-
cedî un poco, siendo entonces cuando pisê una corneta de goma.
---Que ineludiblemente sonô, no?
---Asî mismo!! Y entonces el suceso, lo que pasô: del baño salieron Arete
y el cocinero de Irlanda, y en el mismo estado que estaba yo.
---El de a toda flor!!
---Tu manera de nombrarlo...
---Con el uso de una metâfora. Y quê mâs?
---Que al verlos a ellos en ese estado retrocedî aûn mâs y caî de espalda al
suelo; o mejor dicho, sobre una mediana alfombra atiborrada de polvo.
---Y es usted alêrgico?
---No!! Nunca padecî de eso, jamâs.
---Teniendo en cuenta una lôgica nada sucede casualmente. Se acuerda us-
ted que yo dîjele que sabîa en lo que estaba en el sitio estratêgico?
---Cômo olvidarlo, y?
---Que existe una atingencia entre una cosa y la otra, porque de facto us-
ted observaba a Arete desde el sitio susodicho.
---Ah, era eso lo que tû sabîas? Pensê que era otra cosa.
---No hâgaseme el cenutrio, que de tonto o bobo no tiene nada.
---No entiendo lo de la relaciôn, pero es igual.
---Normalmente una imago reflejada aparece en onîricos, mas de existir la
excepciôn puede acaecer otra cosa. Y quê siguiô a la mirada de ellos?
---Una con fijeza contemplaciôn de los dos de arriba hacia abajo, porque
estaba yo sobre la alfombra, como dije.
---Y usted cerrô los ojos y no contemplô a Arete de abajo hacia arriba?
---Como los tenîa abiertos la contemplaciôn fue ineludible. Kosmos, cômo
eludirla si la tenîa frente a mî?
--Argos, lo que domina para siempre es tan vigoroso que no puêdese evitar,
de lo que sale que la contemplaciôn es mâs por esta razôn que por la de te-
ner a Arete frente a sus ôculos. Dîgame: cuânto durô la contemplaciôn?
---Unos minutos, lo que no sê cuântos.
---Y cômo sintiôse usted al ser contemplado?
---Responderîa que no mal, a pesar de ser la primera vez de tener esa expe-
riencia.
----Todo puede estar bien adentro de haber afuera un espejismo o reflejo.
----Otro no entendimiento que tengo.
----Que si lo de afuera corresponde a lo de adentro un mal sentir no tiêne-
se.
----Tal vez tengas razôn, pero sabes una cosa?
----Amplifîquela usted, am-pli-fî-que-la!!
----Que ya estoy recuperado para seguir con los vasos.
----Pues sîrvaselos usted mismo, dese el gusto de volver a no sentirse tan y
mareado.
----Me volverîas a dejar en el mismo cuarto de tener nuevamente ese sentir?
----Para mirar otra vez a Arete?---pregunta Kosmos y riendo.
----De verdad que no se te olvida sacarle provecho a todo.
----Yo soy el ûnico que no olvîdase de eso? Pasa usted por alto la posibili-
dad de regresar al mismo cuarto en el caso de que marêese otra vez?
----Sabes quê? Voy por los vasos.
----Bienvenidos a su mano!!
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