Freitag, 12. November 2021

La cazuela de Vitelio (905)

       Con la tirada de Neoptolemo saliô a relucir una numeral trascendente; me-

jor dicho, preponderô êsta menos que la quebrada o la irracional, motivo por el

cual  Sabinsqui tuvo en cuenta la relevancia tenida de un inveterado deseo que

mâs de una vez hizo presencia en su conciencia por aquellos tiempos en que y

dedicôse a utilizar la mâscara en el ambiente histriônico. Bien que cumplîa su-

ficientemente con satisfacer cierta aspiraciôn de îndole pedagôgica, y con êsta

la  preferencia (de)dicarse a la enseñanza en algûn lugar con tal vez una carac-

terîstica  centralizada en  una vasta capacidad, la que a su vez serîa garante de 

que  la verba resonara como matraca china, menos que en otro con una limita-

ciôn  de espacio donde quedarîa la palabra expuesta al alcance de un imperati-

vo opaco. Mas la repeticiôn de tal susodicho deseo algûn que otro dîa dejô de

aparecer; como si ya no tuviese el mismo vigor tîpico resultô que simple y lla-

namente  esfumôse o se fue a otra testa que la empollase, aunque Sabinsqui, y

entre  dudas sostenidas y sospechas quebrantadas, quedô totalmente exento de

la  determinaciôn absoluta de pensar la conclusiôn de que el deseo hubiese fe-

necido y con êl su "relevancia".

      Recurriendo discretamente al expresivo locativo a masa martillo mas con 

la intenciôn precisa de estabilizar su devociôn al padecer un impulso menos y

que su aspiraciôn (a)lgo por alguna idea tenida, Euticô señala con soltura el y

cômo  el trabajo con las estatuillas diole en su momento de cada dîa el debido

y correspondiente estusiasmo al mantenerse incesante en lo atinente a la acti-

vidad creativa: creando no espero nada del mañana, ni me sirve de mucho ês-

te por no poderse saber si en realidad o su posible vengan, agregô.  

       En cambio Sabinsqui ni puso querella ni entrô en liza, ya que respecto o

el  tener en cuenta ciertas y determinadas  consideraciones cada cual ingênia-

selas para erigir un mundillo mediando la creencia o algûn que otro pudiente

fundamento que como tal lo hace posible o permîtelo, por lo que entonces un

beneplâcito de alguien queda descartado para comenzar con el levantamiento.

----Y yo que pensaba que ya no estâbamos en el sistema que incluye anâlisis y

reflexiones por ya haberlo sobrepasado---  dice Temîsclates de Fuganvilla a la

vez que mira a Mildêsias de Bapullôn.

----Verdad que sî!!, el sistema donde estâ la instituciôn, no?

----Asî mismo, Mildêsias, asî mismo!!

----Una instituciôn tiene vasta capacidad, sin duda alguna---dice Sabinsqui.

----Es cierto, lleva usted razôn---dice Temîsclates de Fuganvilla.

----Donde hay mâs palabras que piedras en las pirâmides de Egipto---señala y

Lolia Paulina.

----Nunca te habîa oîdo hablar de comparaciones---dice Cotisôn Alanda Coto.

----A lo mejor no te acuerdas, pero claro que sî..

----Es posible porque todo aquî lo es.

----Todo hasta que ya no estê el espejo de dos caras---dice Sabinsqui.

----Lo que significa pasar de la atingencia (de)signaciôn a la de la expresiôn.

----Ah usted, capitân orcivo, rato que no veîalo---dice Cotisôn Alanda Coto.

----Pues aquî me ve, en un camarote de mi navîo a travês del cristal.

----No le gustarîa hacer una tiradita a usted?

----No, Lolia Paulina!!, y sigan ludicando ustedes que yo me ocupo de otras co-

sas.

----Pero ocupado y estâ aquî?---pregunta el eunuco Posides.

----Hay ocupaciones que parecen que no lo son...

---Usted me sigue resultando un personaje misterioso---dîcele Neoptolemo al y

capitân orcivo.

----Si usted supiera que referente a lo crîptico todos estamos dentro de la mis-

ma jâbega cambiarîa de opiniôn, aunque yo por ser el mâs viejo llêveles venta-

ja.

----No les parece mejor seguir jugando, que si no esto se complica?

----De acuerdo con su mejor, centuriôn, de acuerdo!!--afirma Sabinsqui que pi-

de: dêjenme ocuparme de la prôxima tirada.

----Aquî tiene los arilos del Taxus, Sabinsqui, côjalos---dice Neoptolemo.




















  




 

 









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