Montag, 22. November 2021

La cazuela de Vitelio (910)

        Seguido a la explicaciôn correspondiente en lo atinente al fenecimiento de

Anaxîmetro de Apolonia en la ciudad del ocio, y dada por el copero [y quien se

enterô por la noticia mandada por Sarambo] a Manes de Nicôpolis---descartada

aquî la posibilidad, por cuestiones de facundia, de que la dilucidaciôn contara y

con la prolijalidad hiperbolizada que llega (a)lcanzar una en boca de un amante

de la verba----, saca a puesto êste una reflexiôn fortuita sobre un tema que llegô

con su desarrollo a seducir a unos cuantos ciudadanos, pero no para discurso al-

guno sino mâs bien para satisfacer ciertos y determinados deseos mayûsculos y

de comprensiôn acerca del porquê suceden cosas que al parecer nimias (en el y

sentido de que por su relevancia no tienen parangôn con otras de jaez pudientes

y perpetuas) son muchitantas veces la causa o el motivo de muerte, y quê mejor 

paradigma de lo anterior que  el caso de Anaxîmetro, el que pasô en un perique-

te a pagarle moneda a Caronte a raîz del golpetazo en su testa de un cenicero de

Murano lanzado por Jancia. Mas inesperadamente, y quiên sabe si proporciona-

do por el embullo o la jovialidad de Manes que en este kairos reflexionaba insô-

litamente, y como ciertos enlaces que funcionan de modus crîptico, llega a colo-

caciôn su vecino cincuinatus, pero no tanto que con el propôsito de irrefragable-

mente convertirlo en un cero a la izquierda, no por mala persona sino por su tra-

to efîmero, aunque sî que mâs por la razôn de ser parcionero de una creencia es-

pecîfica de que la invisibilidad no era imposible en el caso de que acudiêrase al

mêtodo que la facilita, que la causa o que la provoca.

----Y cuâl mêtodo es êse, Manes?----indaga el copero.

----Previo a responder a su pregunta yo debo hacerle otra.

----La escucho y se la respondo si puedo.

----Conoce usted el mito de Perseo?

----Creo que no puedo responder la pregunta. Quê hay con ese mito?

----Que en êl se habla de un casco que quien se lo pusiera quedaba invisible.

----No sabîa que usted era amante de lo mîtico siendo hiperôsmico.

----Yo no soy el amante sino mi vecino el cincuinatus, mas la cosa no termina y

aquî.

----Entonces cômo sigue?

----Que en aquella viejas consultas a las que venîa Dido, cuando aûn ni pensaba

en ser reina, en mâs de una de êstas me revelô que gustâbale el tema de la invisi-

bilidad, aunque no tanto para convertirse en fanâtica.

----Totalmente nuevo este barrunte para mî!!

----Copero, que ni Kosmos sabe de esto, tal vez su tîo mas no puedo asegurarlo.

----A ver, siga hablando, dîgame un poco mâs, suelte su lengua.

----Fortuitamente (?) y en una conversaciôn ya lejana con mi vecino le hablê y

sobre el gusto de Dido.

----Y quê le dijo êl?

----Que êl tenîa dos cascos parecidos al capacete de Plutôn, y que si Dido que-

rîalo êl venderîale uno; mas eso sî, que como aclaraciôn es fundamental, por 

parecidos querîa decir que no surtirîan efecto alguno si antes no eran trabajados 

por la mano de algûn mago o de un taumaturgo...

----Y acaso no es lo mismo?

----Hay sus diferencias que ahora no son importantes.

----En fin, que usted es mago...

----Si usted supiera que el ûnico que no puede hacerlo es un mago hiperôsmico.

----Ah, pero usted no especificô quê tipo de mago.

----Menos uno como yo cualquier otro.

----Bueno y entonces Dido se lo comprô?

----Asî es, pero lo que sî no sê es que si Dido fue a ver (a)lgûn mago o no...

----Y por quê no, acaso no siguiô viniendo a sus consultas?

----Sî, pero despuês de comprarlo mâs nunca me hablô de eso y yo no le pregun-

tê.

----Y quê me dice del casco con el que se quedô su vecino?

----Tampoco lo sê, porque despuês de eso mâs nunca nos hablamos.

----Y cuâl es el misterio?

----Vaya y pregûntele a êl, a mi vecino.

----Claro que no voy a preguntarle eso ni nada, que no me interesa.

----Copero, desea usted tomar algo?

----Vaya pregunta que usted le hace a un copero!, quê tiene para llenar la copa?

----Vaya al sucucho de la esquina derecha y sîrvase usted mismo.

----Quê deleite de altura!!, allâ voy!!







 








 

















 



 


sarlo por la cuchilla  




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