De la pesquisa mêdica realizada por el arquîatra Golemo extrâjose la con-
clusiôn o el motivo del sucumbimiento de Evandro de Atella: un aceleramien-
to del bombeo cardîaco acarreado por la observancia de êste de la descollante
e imponente belleza que caracteriza a palacio. Aunque esta reacciôn del ôrga-
no aûn estaba sometida a un incesante estudio por parte de algunos especialis-
tas de algunos sucuchos del mundo, ya empezaba a definirse como una forma
o especie de complejo que determinada o hacîa posible una emociôn de fuerte
jaez, y como tal salir incôlume de su acoso necesitaba algo mâs que un voliti-
vo control por la parte de quien la padecîa, si no que la compra de un medica-
mento lîquido que desprendîa un aroma que al ser olido menguaba un poco la
pudiencia de la emociôn, mas como aûn su producciôn limitâbase a una canti-
dad mînima de frascos y amên de su precio que no todo el mundo podîa pagar,
su adquisiciôn resultaba un tanto complicada, ya que por lo dicho habîa que y
viajar a otras localidades donde su venta apellîdase poca.
----Agradecidos por su explicaciôn, Golemo, gracias por ella!!
----De nada, flamen, que es parte de mi oficio---dice Golemo que pregûntale:
Y cômo estâ usted de su estômago, no ha vuelto a padecer de acidez?
----Ni me la recuerde, que no quisiera volver a tomar ese antîdoto que usted y
me dio de cuerno de ciervo rallado y mezclado con agua...
----Y dos dîas despuês del ûltimo âgape aquî donde estamos.
----Buena memoria que tiene usted, Golemo, buenîsima!!
(TROMPETA AUSENTE MAS APARECE DIDO)
----Ya me han barruntado de la causa de la muerte de Evandro de Atella, por y
lo que mâs tarde no se olvide de pasar a buscar el peculio correspondiente.
----Cômo se me puede olvidar una cosa como êsa, Dido, y mâs cuando me aca-
ban (de)cir que tengo buenîsima memoria---dice Golemo mirando al flamen.
----Sabe usted, Golemo, de lo que no hace mucho me acordê?
----No su majestad, no lo sê.
----De la crema que usted me enviô con un soldado bâtaro para que me curase y
los rasguños ocasionados por el accidente en la roca Tarpeya.
----Al parecer no soy yo el ûnico aquî que tiene buenîsima memoria...
----Y dîgame, Golemo, que por asociaciôn con lo que estâ pasando ahora aqui le
pregunto una cosa.
----Haga la pregunta, Dido, hâgala.
---Ha visitado usted la tumba de los pastores oriundos de Cantalia que lo criaron?
----No su majestad, porque ya estoy un tanto senecto para hacer un viaje tan largo.
----Puedo entenderlo, aunque no estoy de acuerdo con que la senilidad sea una jus-
tificaciôn; pero bueno, que si usted no ha emprendido el viaje, lo que es su toda y
completa responsabilidad, no soy yo quien para regañarlo como si fuese un crîo o
un mancebo.
----Asî es, Dido, no de otra manera. Y puedo preguntarle algo, majestad?
----A ver, cuâl es la pregunta?
----Si ha sabido o visto al cazador, que la ûltima vez que lo vi fue en el cercano y
bosque a Albula.
----No, Golemo, no!!, pero êl tambiên estâ invitado al entierro, porque debe traer
la masa cârnica pertinente que debe cocinarse para despuês del entierro...
----Cômo, que tenemos otro âgape hoy, que ademâs es un dîa de Julio con desta-
cada resonancia?----pregunta el flamen.
----No, flamen, y ya sê que a usted le encantan los âgapes, mas hoy no hay nada
de eso, sôlo una ligera comida---responde Dido que dice: pero aun asî tendrîan y
utilidad sus apophoreta: trajo sus mâppae?
----Vaya pregunta!!, que siempre si no cinco diez hay en mi bolsillo.
----Muy bien, flamen, muy bien!!
(KOSMOS A LA VEZ QUE ESCUCHA PIENSA EN VOZ ALTA)
La cosificaciôn (dispensable) repasada de las ideas mâs fortuitas, que ser-
virîan lo mismo para incorporarlas a la sûmula narrativa con la que cuentan los
florilegios como para ornamentar polêmicas con cierta extensiôn pimpante, pa-
ra Kosmos significaba la reducciôn mâs propicia para asperjar lo que en repre-
sentaciôn o en funciôn conjuntiva padece de una aridez mesurable, pero y que
asimismo una posible oponencia con la idea del ojo asomante que en vez de y
reducir elimina. Lo carente de mezcla (referencia a lo objetivo) y que puede a
nûmero llegar, a un expresable beneficioso- numêrîco, a satisfacer un afân que
por antonomasia repîtese, sube a cûpula y engendra estrellas, lumbre que solu-
ciona la desilusiôn de mapuche y ya harta de Antû por las palizas dejadas.
---Ah, Kosmos, en cuâl estado mapuche: Kuyên ulcha, Kuyên Ñuque o Kuyên
Cushe?--- pregunta el astrôlogo Sula.
----Câspita, Sula, vaya quê mirîficos oîdos que tiene usted!!
----Cômo si no para cuestiones de altura?, ademâs de que se te oye.
----Saben una cosa?
----Amplifiquela, flamen, amplifîquela---pide Kosmos.
----Ustedes sobrepasaron las nubes; mas yo, porque la reminiscencia lo hace po-
sible y entonces no puedo eludir el hacerle caso, el tener en cuenta o el prestarle
atenciôn, estoy un poco preocupado porque hoy es el 21 de Julio...
----Al fin dice usted el nûmero que corresponde al dîa con destacada resonancia,
dice el astrôlogo Sula.
----Captado, flamen, captado, êsa es la res!!, que entonces el pastor de Êfeso lle-
ga como recuerdo, no?
----A pesar, Kosmos, de que mi templo no es el de Artemis...
----Se pudiera saber de quê ustedes estân hablando?---fisga el astrôlogo Sula.
----De un acto delictivo para conseguir renombre, que es anâlogo a decir de eros-
tratismo...
----Se nota que nada tiene que ver con mi materia---destaca el astrôlogo Sula.
----Con la mîa tampoco, mas como soy responsable de un templo me queda cer-
ca tal recuerdo---dice el flamen.
----No estâ muy lejos de mî la sospecha de que ustedes al amplificar con cierta y
parsimonia estuvieron bebiendo conditum paradoxum, no?
----No hables tan alto como Ascâlafo que se enterarân los presentes--pide el fla-
men.
----Confirmada mi sospecha!!
----Sî, Kosmos, asî es, y sabes cuâl planeta estâ en apogeo?
----Êsa es su materia, Sula, êsa.
----Neptuno, nada mâs y nada menos que êl.
----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, que ya creo saber lo y
que me va a repetir----dice Kosmos.
----La repeticiôn es importante.
----Muchitanto bien que lo sê, cômo no?
----Ahora el que quiere saber de quê estân hablando soy yo---dice el flamen.
----De aquella primera vez en que conocî a Kosmos, mas que tuvo que ser en y
una sala de interrogatorio, momento en que le informê de que el dîa en que lle-
gô al mundo el mismo planeta estaba en apogeo---dice el astrôlogo Sula.
----Ah, eso, sî, eso usted me lo contô hace ya tiempo---dice el flamen a Sula.
----Flamen, que ya habîa sabido que bebiô el conditum por el olor que salîa de
su boca---dice Dido.
----Pero para saber eso, majestad, hay que conocer el conditum, no?, y fîjese y
si es asî, que yo no pude identificar el olor---destaca Golemo.
----Nôtase que usted no me conoce a mî.
----Disculpe, majestad, no quise ofender.
----No es una ofensa sino que desconocimiento.
----Desconocimiento, majestad?
----De mi persona!!
----Repeticiôn de la identidad!!, el yo doble!!---afirma Kosmos.
----A quê te refieres con eso del yo doble?----indaga Dido.
----A que acabas de amplificar de que nôtase que usted no me "conoce a mî, y
el desconocimiento "de mi persona"...
----Pero fue Golemo el que preguntô, no?
----Creo que la falta de captaciôn fue mîa, Kosmos, mîa---reconoce Golemo.
----Mondo lirondo que un polemizante expongo!!---afirma Kosmos.
----Quintus Septimius Florent Tertullianus!!
----Y punto a la raya y que continûe la letra.
----Con recta o con curva, Kosmos?---fisga el flamen.
----Allâ voy, por quê me llama!!, y saquê usted la conclusiôn: en la distancia y
mâs corta entre dos puntos.
----Entonces descartada la curva.
----Êsa es la res, êsa!!, y risas de Kosmos.
----No te soporto, cada vez menos---dice Dido.
---Quê viva la senilidad, quê viva!!, en lo atinente mâs a edades mayûsculas que
menos a reducciôn de facultades.
----Vaya hijo difîcil que usted tiene, Dido, amante de complejidades.
----Destino señalado que me tocô, si no que subrayado, Golemo.
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