Mittwoch, 24. November 2021

La cazuela de Vitelio (911)

           Finalizada la tirada de Sabinsqui acopas llega el aldabate, quien no hacîa

muchitanto habîale aliviado la pejiguera que padecîa su caballo por la presencia

de un tâbano. Por algûn motivo que no fijôse en profundidad, que es lo mismo a

decir que no pûsole atenciôn ni le dedicô un repaso, y sin pregunta de ningûn ti-

po que diera pie a una respuesta debida, de sopetôn amplificô que en realidad la

mâscara tirada por los actores trâgicos mâs bien deberîa haberla cogido Kosmos

y no êl, y aquella [noche en la que asimismo tuvo lugar el juicio de Pilares reali-

do por los centunviros y en un lugar donde habîa clavada un asta] vez en el ilus-

tre Odeôn de la ciudad del ocio.

----Y usted que creyô siempre, tenîa la convicciôn de que tal mâscara era para y

usted---dice Lolia Paulina.

----Rectifico, Lolia Paulina, rectifico. Ni yo lo creî ni tuve tal convicciôn, como

usted acaba (de)cir, sino que mâs bien y simplemente yo me apoderê de la mâs-

cara, me la puse y terminê arrestado por presenciar el juicio susodicho---clara el

aldabate. 

----Pero señor, si usted explicara quê relaciôn hay entre mi tirada y lo de la mâs-

cara, quedarîale agradecido---dice Sabinsqui.

----Le comunico que ni yo mismo lo tengo claro para darle una explicaciôn con-

creta...

----Cômo que no lo tiene claro, acaso oscuro?

----No habrâ tenido usted una conversa con el capitân orcivo, y de ahî que usted

sepa que la mâscara era para Kosmos?---indaga Cotisôn Alanda Coto.

----Ninguna conversa, Cotisôn, ninguna---responde el aldabate.

----Y dônde estâ esa mâscara, señor?---pregunta Sabinsqui.

----Esa pregunta yo se la puedo responder---dice Neoptolemo.

----Espero su respuesta, a ver, dêla---pide Sabinsqui.

----La tenîa Sarambo en su tienda para venderla, al igual que el torques de Pila-

ris; aunque êste, y segûn me informô aquêl, fue comprado por Rubria, la esposa

de Kosmos.

----Quiên mejor para saberlo que el ayudante de Sarambo---señala Lolia Paulina.

----Asî fue, señora, asî!!---afirma el aldabate.

----Se queda usted para participar en el lûdico?---pregunta Sabinsqui.

----No señor, que sôlo vine para decir lo que dije, asî que me voy ----responde el

aldabate.

 

       Simultâneamente pâsale por la testa de Kosmos un pensamiento referido a la

ekpyrosis (periodo del ciclo côsmico donde la preponderancia del apasionado ele-

mento alcanza su mâximo), y con esto una amplificaciôn conspicua del celebêrri-

mo Simplicio: "El cosmos se calcina y despuês es reconstruido".

----Tu salto es mâs que conocido, mas de êste no sê quê decir.

----Didâscalos, sepa usted sûbito, de inmediato y raudo que yo tampoco, aunque

pudiera sospechar que de mî cotorrean por algûn lugar, por ahî...

----Creo haber oîdo alguna vez de ese periodo y por el decir de ustedes.

----Kosmithôs, que tû sabes que aquî la repeticiôn tiene un objetivo, un fin o una

meta.

----Didâscalos, el telôs?

----Eureka, bravo, Kosmithôs, bravo!! Fîjate en este silogismo...

----Deje, deje, se lo agardezco, que no estoy ahora para eso de que me digan: Y 

te explico despuês, mâs tarde.

----Y risas de Kosmos y del didâscalos filosôfico que dice: tû ves, Kosmos, que 

y has sido el culpable de que tu hijo muestre, deje calaña de desinteres por los y

silogismos.

----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, y cuândo tuvo interês y

por ellos?---pregunta Kosmos que agrega: si ni tan siquiera sabe lo que es un si-

logismo.

----Dos proposiciones de la que sale una tercera!!---afirma Kosmithôs.

----Tû ves, Kosmos, no lo subestimes que tu hijo ha ido aprendiendo.

----Didâscalos, paradigma del telos de la repeticiôn.

----Tâ pros tô al êl mismo!!

----Me gusta esa combinaciôn de colores---acentûa el vate.

----Quê si no, vate: una novedad?

----Claro que no otra cosa, didâscalos, y ostensible que no.

----Vengo a comunicarles que en una hora entierran a un fallecido que sucumbiô

ayer en palacio.

----Cômo, quê usted ha dicho, magister equitum?---pregunta Kosmithôs.

----Lo que acabas de escuchar, Kosmithôs, eso.

----Punto a la raya y que continûe la letra. Y de quiên se trata?

----De Evandro de Atella, Kosmos, y al parecer enemigo no declarado del lictor.

----Los enemigos mâs perniciosos: los no declarados!!

----Pero, y de dônde saliô esa criatura?---pregunta el didâscalos filosôfico.

----Ahora no tengo tiempo para explicarte eso, didâscalos, por tal razôn que como

mismo vine me voy.

----Cômo, que nos invitan a un entierro?---pregunta Perrasiestes de Mocarês.

----Por ethos hâcese, cenutrio!!, êsa es la costumbre!!, la que como tal siendo cos-

tumbre es repeticiôn...

----Mas in casu êsta contribuye a que el muerto no se quede fuera de la tierra.

----Que no es la Pitia la que predice desde el trîpode y el laurel de Febo.

----Contra, Kosmos, otro salto de los tuyos, eirônikôs et per ridiculum?

----Hermenêutica de su parte, didâscalos?

----Dejemos sin punto a la raya, que llegarîamos tarde al entierro.

----Age en plural, age!!---colofona Kosmos.












































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