Para una visita corta en el templo de Jano Quirino llega el astrôlogo Sula,
y si efimera debido al intenso trabajo que tenîa en funciôn de una observaciôn
menester a Neptuno, el planeta que facilita una especie de pastiche (que si no
que de fusiôn) entre el mundo de los onîricos, la fantasîa y el inconsciente. Tal
detallado miramiento resultâbale relevante porque a partir de un conocimiento
especîfico tendrîase mâs o menos la idea de cômo podrîan desarrollarse poste-
riores acontecimientos, los que tantos dejarîan resonancia en identidades disî-
miles como en el infinito del universo basado en un continuo, siendo por la ra-
zôn segundita que pudiera amplificar algûn docto en la materia exento de ca-
vilaciôn: Si un continuo engloba el infinito con razôn hay que elegir, el cual y
la implica. De facto, para el astrôlogo Sula, Neptuno por antonomasia ha sido
desde siempre su planeta favorito, por lo que de extrañar no es como tampoco
dudoso, que en apartada conversa con el flamen, de esas que en peso y conte-
nido apellîdanse doradas, confesôle alguna vez que muchitanto antes de pasar
a ser un escolario en la Schola de la buena educaciôn [la que ademâs de carac-
terizarse por una austera disciplina por su precio era muy cara, y que gracias
a que sus progenitores por aquel entonces a trancas y barrancas por cuotas po-
dîan pagarla pudo mantenerse en ella] quedâbase despierto hasta mâs allâ y de
la segunda vigilia mirando por la claraboya al cielo en busca del planeta suso-
dicho, al que claro estâ nunca vio mas disfrutaba aquellos momentos, aquellos
deleitosos de una temprana edad.
---Vaya honor el hecho de que usted me visite, Sula, que tiempo que no lo veîa
ni tan siquiera en sueños. Respecto a Neptuno ya sê que a usted le encanta, cô-
mo no, mas le recomendarîa que siempre busque la quamtum satis tambiên en
la observaciôn, que los excesos siempre son perniciosos.
----Ya sê, flamen, ya sê, pero no llega a ser exceso aunque el trabajo sea inten-
sivo del ôculo con la lente dirigida hacia arriba...
----El dîa que la dirija hacia abajo me lo barrunta sûbito y entonces sabrê que
cambio de oficio.
----Y hablando de oficio, cômo le va a usted?
----Cuasi reciente bauticê al hijo de Kosmithôs y a la hija de la campesina.
----Kosmithôs con un hijo?, esto sî que es tremendîsima novedad. Y cuâl nom-
bre le puso?
----Kôsmythos, y Ateriana la niña de la campesina.
----Y para ponerle la tapa al pomo ademâs de padre tîo...
----Vaya responsabilidades inesperadas y acercamientos perpetuos!!, ya es hora
de que vaya alcanzando seriedad, no?
----Y cree usted que la alcanzarâ?
----Bueno, si no imita mucho a su padre tal vez, radicando aquî el problema..
----La seriedad de su padre es muy juguetona; desde que lo conozco ha manteni-
do la misma...
----Y me lo recuerda usted a mî que lo conozco desde hace tanto tiempo al igual
que usted?
----No fue mi intenciôn traer reminiscencia.
----Hablando de Kosmos, sabe de su novela titulada El bullicio en el silencio?
----Otra noticia nueva, fresca, acabada de escuchar. Y de quê trata?
----Serîa de esperarse de algo fâcil? Utiliza los tiempos de Vologeso, regresa a la
alcheringa para darle desarrollo al personaje de Sabinsqui, asimismo que le da y
soltura a su fantasîa. Cree usted que, por las influencias neptunianas, el momen-
to le llegô para escribirla?
----Eso puede ser posible, no quedarîa descartado, y sî ya Kosmos por naturale-
za goza de una tremenda fantasîa, quê pudiera ser de ella bajo la influencia del
planeta Neptuno?
----Sula, que ex praecognitis et praeconcessis.
----Sî claro, pero la procedencia del razonamiento no es mala, no?
----No he dicho ni que mala ni que buena, sino que por proceder de donde pro-
cede es ya algo sumamente conocido que tal vez admitido menos.
----Yo le dirîa que a partir de que conozco acepto, porque si no cuâl sentido ten-
drîa el conocer? Usted conoce al Uno y lo acepta, no?
----Vaya pregunta la de usted, claro que sî, cômo que no. Pero tambiên se puede
conocer acumulando informaciôn sin tener que aceptar nada, no?
----En mi caso no que soy mâs cientîfico y como tal necesito comprobaciones y
pruebas seguidas a la aceptaciôn, que son las que propician un sentido cognitivo.
----Me parece que se complica como los contertulios de la Kosmona.
---No lo creo por ser dos ambientes totalmente diferentes, ya que tales contertu-
lios polemizan sin comprobar nada; hacen que lluevan las palabras sin examinar
exactamente la condiciôn de la nube que hâcelas posibles que caigan...
---Como que su exposiciôn verbal tiene algo poetizado..
----Flamen, a quiên si no dêbole lo que aprendî en ese campo, ya se le olvidô?
----De quiên se trata el maestro?
----Maestro no sino un libro..
----Cuâl?
----El de usted de la colecciôn de poemas neronianos...
----Verdad que sî!!, que usted ya hace muchitanto tiempo pûsole atenciôn. Cô-
mo pude olvidarme de eso?
----Ya no somos tan jôvenes.
----Le doy la absoluciôn por decirme viejo, y en nombre de....
----Deje deje, que yo soy cientîfico.
----De no ser usted mi compinche de tantos años ya le hubiese quitado sûbito y
la absoluciôn acabada de dar.
----Disculpe usted, pero mi camino es otro, diferente es mi meta.
----Por esta vez acepto su disculpa en nombre mîo.
----El nombre como lo conozco lo acepto, por lo que entonces no le dirîa deje.
----Pero que muy buena que me la sacô usted!!
----Lo que no necesita ni comprobaciôn ni prueba.
----De quê, de si verdaderamente conoce mi nombre?
----Ya usted aceptô lo que dije, por eso mantiênese en la misma lînea melôdica.
----Amên!
----Amên de allende o de sea asî?
----Contra, Sula, cuâl es el ûnico sentido que yo pudiêrale dar?
----Entonces entendido cuâl amên es.
----Quê le parece si abro una botellita de conditum paradoxum regalada por su
majestad la reina a hurtadillas el dîa del bautizo?
----Que despuês de disfrutarla no voy a observar por unas horas a Neptuno.
----Y risas del flamen.
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