Dienstag, 12. Juli 2022

La cazuela de Vitelio (1033)

      Al parecer la palabrota  CEMPOHUALXOCHITL dejô una resonancia in-

gente en la Kosmona; sin embargo, y por una reminiscencia con mâs relevan-

cia que la palabrota, Temîganes de Alejandrîa no dejôse llevar demasiado por

la sonora vibraciôn que estaba sucediendo, sino que mâs bien sacô a puesto, 

colocaciôn una inveterada costumbre muy popular en Masalia: poner durante

una semana bajo el sol las flores de crisantemo, y con el propôsito especîfico

de hacer collares con ellas que funcionaban como un amuleto, mas que colla-

res que no colgaban del cuello sino que de las paredes; en casos muy especia-

les eran puestas en una cesta a un costado de las puertas, empero que afuera

de la casa, y por lo cual terminaban arrastradas por el viento. Asimismo, y en

lo atinente a esto de los casos especiales, barruntô que el difunto y comercian-

te Maithuza Zatimû era un buen paradigma de êstos, pero que no con una ma-

yûscula constancia ubicaba las cestas en la posiciôn susodicha, sino que mâs

bien de vez en cuando, o en los dîas en que viêndose acosado por una supers-

ticiôn solventaba êsta con la idea efîmera, de que las flores âridas servirîanle 

de protecciôn.

     Mas si lo anterior despertô algo la atenciôn de los contertulios, a pesar y

de estar ocupados con la resonancia dejada por la palabrota susodicha, lo di-

cho por Asonis como que acarreô otra resonancia, y de facto mâs fuerte que

la  dejada por la palabrota. Dijo que mucho antes de la costumbre amplifica-

da por Temîganes, en Masalia hacîanse guirnaldas con esas flores de crisan-

temo, mas que este trabajo sî que no fue popular; jamâs podrîa serlo por ser

una falta gravîsima de respecto a los creyentes, falta que no se zanjarîa fâcil-

mente con un pedir perdôn ni tampoco con la fluencia deîctica de una sûmu-

la de arengas dadoras de valor en una plaza pûblica, aunque tal vez, a lo me-

jor pudiêrase resolver con el pago a hurtadillas de unas monedas que apellî-

danse de platas, y en el momento en que la Luna atraviesa el firmamento.

    Por tales dos cosas, la costumbre y la fabricaciôn de guirnaldas, el didâs-

calos filosôfico agrega, que dada a la formaciôn de culturas de la alcheringa,

momentos en el tiempo que ya son como capîtulos para una novela que aûn

estâ por hacerse, y que quien la haga tendrâ la responsabilidad de tener bue-

na acertaciôn con lo que dice, tanto lo que es posible como lo que sale a su-

perficie no remite a otra cosa, que a una con un fundamento que sostiene o

soporta un entramado plûmbeo de mentalidades mûltiples, lo que traduce y

significa que las variantes aplicativas siempre serân variantes dentro de un

marco expositivo que no siempre resalta por su proyecciôn, por revelar cul-

menes, por colofonar con puntos con negrura destacada, como si algo en y

su finalizaciôn representara lo finito con seriedad y fijeza irrefutables, cela-

da mâs bien que verosimilitud absoluta, eufemismo decorativo que sustan-

cialidad sempiterna, recurso demostrativo que mêtodo ponderante,

      Con toda esta discursiva en fluencia, la que a su vez pudiera ser un po-

deroso aliciente, o que si no un empellôn que engendrarîa otras improvisa-

das dialogizaciones que mantendrîan sustanciada a la fiesta, Kosmos cuasi

que ya estaba listo para amplificar con su tîpica soltura, amplificaciôn que

deplorablemente de momento no fue posible, cosa debida a que adelantôse

Vercingetôrix con su exposiciôn verbal; y en lo atinente, concretamente, al

tema de la protecciôn. Ôyesele decir entonces, que entre las plantas de y la

cultura celta descolla la carifilada, la que allende de ser una planta sagrada

empleâbase en amuletos [aunque asimismo que en inciensos, mas êstos de

momento no son tema], algo que por analogîa acercâbala a lo dicho por y

Temîganes de Alejandrîa, y como costumbre en Masalia con las hojas âri-

das del crisantemo una vez en collares.

---Câspita, Vercingetôrix, que yo iba a amplificar una cosa, mas que ora y

que usted dice de la carifilada, recuêrdame a mi abuelo Bole, el que nunca

conocî.

----Kosmos, y por quê te recuerdas de êl?

----Porque bañabase con el agua con la que habîan hervido las raîces de la

planta  onomada por usted, y lo que servîa como protecciôn contra las ser-

pientes...

----Por eso se le dominaba "pesadilla de las serpientes".

----Êsa es la res, quitômelo de la boca, mas perdônole la interrupciôn.

----La emociôn fue mâs fuerte que la educaciôn que tengo.

----Y risas de Kosmos que agrega: no tenga verecundia que entiendo lo com-

pulsivo.

----Y de nuevo risas, mas de Vercingêtorix.






  



  











 



 

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