Al parecer la palabrota CEMPOHUALXOCHITL dejô una resonancia in-
gente en la Kosmona; sin embargo, y por una reminiscencia con mâs relevan-
cia que la palabrota, Temîganes de Alejandrîa no dejôse llevar demasiado por
la sonora vibraciôn que estaba sucediendo, sino que mâs bien sacô a puesto,
colocaciôn una inveterada costumbre muy popular en Masalia: poner durante
una semana bajo el sol las flores de crisantemo, y con el propôsito especîfico
de hacer collares con ellas que funcionaban como un amuleto, mas que colla-
res que no colgaban del cuello sino que de las paredes; en casos muy especia-
les eran puestas en una cesta a un costado de las puertas, empero que afuera
de la casa, y por lo cual terminaban arrastradas por el viento. Asimismo, y en
lo atinente a esto de los casos especiales, barruntô que el difunto y comercian-
te Maithuza Zatimû era un buen paradigma de êstos, pero que no con una ma-
yûscula constancia ubicaba las cestas en la posiciôn susodicha, sino que mâs
bien de vez en cuando, o en los dîas en que viêndose acosado por una supers-
ticiôn solventaba êsta con la idea efîmera, de que las flores âridas servirîanle
de protecciôn.
Mas si lo anterior despertô algo la atenciôn de los contertulios, a pesar y
de estar ocupados con la resonancia dejada por la palabrota susodicha, lo di-
cho por Asonis como que acarreô otra resonancia, y de facto mâs fuerte que
la dejada por la palabrota. Dijo que mucho antes de la costumbre amplifica-
da por Temîganes, en Masalia hacîanse guirnaldas con esas flores de crisan-
temo, mas que este trabajo sî que no fue popular; jamâs podrîa serlo por ser
una falta gravîsima de respecto a los creyentes, falta que no se zanjarîa fâcil-
mente con un pedir perdôn ni tampoco con la fluencia deîctica de una sûmu-
la de arengas dadoras de valor en una plaza pûblica, aunque tal vez, a lo me-
jor pudiêrase resolver con el pago a hurtadillas de unas monedas que apellî-
danse de platas, y en el momento en que la Luna atraviesa el firmamento.
Por tales dos cosas, la costumbre y la fabricaciôn de guirnaldas, el didâs-
calos filosôfico agrega, que dada a la formaciôn de culturas de la alcheringa,
momentos en el tiempo que ya son como capîtulos para una novela que aûn
estâ por hacerse, y que quien la haga tendrâ la responsabilidad de tener bue-
na acertaciôn con lo que dice, tanto lo que es posible como lo que sale a su-
perficie no remite a otra cosa, que a una con un fundamento que sostiene o
soporta un entramado plûmbeo de mentalidades mûltiples, lo que traduce y
significa que las variantes aplicativas siempre serân variantes dentro de un
marco expositivo que no siempre resalta por su proyecciôn, por revelar cul-
menes, por colofonar con puntos con negrura destacada, como si algo en y
su finalizaciôn representara lo finito con seriedad y fijeza irrefutables, cela-
da mâs bien que verosimilitud absoluta, eufemismo decorativo que sustan-
cialidad sempiterna, recurso demostrativo que mêtodo ponderante,
Con toda esta discursiva en fluencia, la que a su vez pudiera ser un po-
deroso aliciente, o que si no un empellôn que engendrarîa otras improvisa-
das dialogizaciones que mantendrîan sustanciada a la fiesta, Kosmos cuasi
que ya estaba listo para amplificar con su tîpica soltura, amplificaciôn que
deplorablemente de momento no fue posible, cosa debida a que adelantôse
Vercingetôrix con su exposiciôn verbal; y en lo atinente, concretamente, al
tema de la protecciôn. Ôyesele decir entonces, que entre las plantas de y la
cultura celta descolla la carifilada, la que allende de ser una planta sagrada
empleâbase en amuletos [aunque asimismo que en inciensos, mas êstos de
momento no son tema], algo que por analogîa acercâbala a lo dicho por y
Temîganes de Alejandrîa, y como costumbre en Masalia con las hojas âri-
das del crisantemo una vez en collares.
---Câspita, Vercingetôrix, que yo iba a amplificar una cosa, mas que ora y
que usted dice de la carifilada, recuêrdame a mi abuelo Bole, el que nunca
conocî.
----Kosmos, y por quê te recuerdas de êl?
----Porque bañabase con el agua con la que habîan hervido las raîces de la
planta onomada por usted, y lo que servîa como protecciôn contra las ser-
pientes...
----Por eso se le dominaba "pesadilla de las serpientes".
----Êsa es la res, quitômelo de la boca, mas perdônole la interrupciôn.
----La emociôn fue mâs fuerte que la educaciôn que tengo.
----Y risas de Kosmos que agrega: no tenga verecundia que entiendo lo com-
pulsivo.
----Y de nuevo risas, mas de Vercingêtorix.
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