Donnerstag, 14. Juli 2022

La cazuela de Vitelio (1034)

      Mâs por inferencia que por otra cosa, Kosmos alude a los Cercopes, al decir

que las cestas pudieran ser hurtadas, de las que ya habîa amplificado Temîganes

de Alejandrîa que ponîanse afuera y de soslayo a las puertas, quedando ostensi-

ble que el didâscalos filosôfico fue el primero en captar la alusiôn, mas dejando

calaña de lo anterior mirando a Kosmos y eyectando una sonrisa.

---En quê estarâ usted, didâscalos, que mira a Kosmos y sonrîe?---pregunta Pe-

rrasiestes de Mocarês.  

---Yo sôlo estoy atento a lo que por cuestiones de "sacar consecuencias" hace y

referencia (a)lgo, mas con determinada sorna---responde el didâscalos filosôfico

que continûa mirando a Kosmos.

---Por cuestiones de sacar consecuencias que hace referencia (a)lgo?, puede ex-

plicar usted?

---Las cestas que pudieran ser robadas...

---Quê hay con ellas, Kosmithôs?----fisga el didâscalos filosôfico.

---Responde, Kosmithôs, responde, que entonces habrâ una pista----pide Perra-

siestes de Mocarês.

---Yo sospecho que mi padre tuvo en cuenta los cercopes, porque eso de robo,

de cestas...

---Kosmos, y esa tonterîa llegô a puesto en tu testa?

---Cenutrio, no subestime las tonterîas, que en este mundo asimismo tienen un

papel, una representaciôn o un porquê de salir a escena---  clara Kosmos que y

agrega: son algo asî como un balance, o un ponderamiento: entiende?

---Claro que sê quê es un balance o un ponderamiento.

---Sabiêndolo, entonces, sabrîa que la sonrisa del didâscalos es una tonterîa?

---Eso parece un silogismo desordenado---dice Temîganes de Alejandrîa.

---Câspita!!, no estâ mal la valoraciôn, Temîganes---dice Kosmos.

 

     Podrîase decir que con esta [no decladara como tal o explicitada tempesti-

vamente] perîstasis de la protecciôn activâronse fuerzas crîpticas, y quê prue-

ba mejor pudiera tenerse de lo anterior que la de que el sonajero comenzara a

moverse y como tal a sonar incesantemente, lo que diole pâbulo raudo a Kos-

mos de no descartar la posibilidad de acercamiento de entidades con cierto y

determinado garbo, o que si no con la necesidad de entrar en contacto con el

uso de un mêtodo con tremendîsima senectud.

----Quê tû crees, Kosmos, o quê nos dices de lo que llega del segundo siste-

ma?---pregunta Vercingetôrix.

---Antes de que respondas, dêjame decir una cosa---pide Perrasiestes de Mo-

carês mirando a Kosmos.

----Amplifique lo que sea, amplifîquelo!!---afirma Kosmos.

----Que referente a los sonajeros que se mueven sin pneuma ninguno decîa

un amigo mîo lo siguiente: la venganza de los fallecidos estâ por llegar.

----O este amigo suyo era un guerrero o un parcionero de la idea de que no

es amarga la venganza.

----Ninguna de las dos cosas, ya que mâs bien era un campesino de carâcter

noble y defensor extremo de su familia.

----Defensor extremo de su familia? Quê usted quiere decir con eso?

----Que con tan sôlo una palabra equivocada que dijeran al referirse a su fa-

milia reaccionaba violentamente, y con una cimitarra en la mano.

----Câspita!!, y menos mal que su carâcter era noble, que si no...

----Quê, ya empiezas con tus mofas?

----Cômo, mofarme yo?, por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos,

que yo en todo caso amôrfome para eludir el reconocimiento de mi lengua.

----Dejen lo que ya sabemos lo que es, y como tal asî termina, que entonces

tendrîa hoy respuesta mi pregunta, no mañana ---dice Vercingetôrix.

----Si de mi creer trâtase, Vercingetôrix, amplificarîa que las sustancias que

entran en contacto, algo que ya estâ implîcito en El bullicio en el silencio, y

que amên de forma dialogativa por tener el espejo dos caras, engendran las

correspondientes consecuencias imposibles de captar por el ôculo que del y

ritmo sistâltico depende para mantener su fiesta.

----Ritmo contrario al que produce la sofrosine, la contemplaciôn y el sosie-

go, como ya sabemos y hemos dicho en otros Kairôs---dice el didâscalos fi-

losôfico.

----Êsa es la res, didâscalos, êsa!!---afirma Kosmos.

----Queda claro que el ritmo de nosotros es el sistâltico---dice Asonis.

----Estâ claro, Asonis, o seguro?

----Didâscalos, y acaso lo que estâ claro no estâ seguro?

----Atenciôn, Asonis, con su pregunta, que de facto no lo estâ, que una cosa

es la claridad; otra, la seguridad. Aquêlla puede ser dudada; êsta no le hace

falta la duda, la sospecha, ni nada que se le parezca.

----Entonces traducen sus palabras, que nosotros hablamos con claridad mas

no con seguridad, didâscalos?

----La cosa del hablar es la cosa mâs cercana; es la que nos compromete sin

que sin caer en pernicio.

----Cômplices nosotros de la facundia, de la verba embarazada, del toque se-

mântico disîmil al de los puertos y al de las tabernas---amplifica Kosmos.

----De la verba embarazada!!, una pincelada ampulosa---reconoce el vate.

----Dirîa ampulada, am-pu-la-da, lo que distînguese sobremanera.

----Quê si no que se distingue?

----Quê si no siempre conduce a otros peros.

----Quê, didâscalos, a consecuencias por lo que sigue a las comas?

----Una interesante pregunta, Temîganes, salida con su lêgein.

----Le agradezco el reconocimiento, didâscalos, mas cômo pudiera salir y

con otra cosa que no sea el lêgein?

----Êsta era la pregunta que esperaba.

----El viejo mêtodo de saber si uno estâ concentrado?

----Eureka!!, estâ usted en sintonîa, Temîganes.

----Estâ en sintonîa o estâ concentrado?

----Cenutrio, piense mejor su pregunta, vuêlvala a formular---dice Kosmos.



































 









 

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