Dienstag, 26. Juli 2022

La cazuela de Vitelio (1040)

       Pero no fue relevante para el vate el momento de distracciôn creado a raîz

de lo sucedido con el Kekrifalo, ya que al mantener su concentraciôn en una

sola cosa, y que a saber no es otra que la de la bûsqueda de las palabras corres-

pondientes para pincelar la reciente imago, cualesquier fruslerîas quedaban sin

atenciôn, aun sacadas a puesto, a colocaciôn por algûn contertulio. Mas habrîa

que recordar, que tanto lo que incitô a la bûsqueda como lo que hizo totalmen-

te posible el despertar de la imago fue el verso de Kosmos ( Ludica con Casio-

pea o trêpase en el carro de Faetôn) y que, allende, funcionô como aliciente. Y

sî, todo aliciente es algo asî como un empellôn, un empuje hacia delante, si no

que un toque que impulsa, y hasta como que pudiera dirimir obstâculos defini-

tivamente creados por (sobre todo) dos cosas: una endeblidad en la dimensiôn

de lo magnânimo y una sûmula de pensamientos que nunca pasaron a lo empî-

rico, y dos cosas que, amên, son el preciso blanco para la idea del ojo asoman-

te de Kosmos, la que ya sâbese que ocûpase (de)rruir todo aquello que ya estâ

de mâs, lo que traduce lo que ya no pinta nada o carece de rol actual.

    Verîase hasta cierto punto, mas visto no por cualquier ôculo ni por cualquier

conciencia, la que de facto incluye en su programa una metodologîa para atis-

bar el mundo, que si no para escrutarlo para encontrar un beneficio o la dado-

rîa, que tanto Casiopea como el carro tienen una existencia, aunque sea mîtica

la de êste, y lo que ostensiblemente implica una suntuosa interpretaciôn a par-

tir (o partiendo) de informaciones y datos concisos, aunque asimismo de un y

estudio que deje explicitado rasgos y caracterizaciones de creencias senectas,

 o tal vez de una monografîa por concentrar aûn mâs complejas descripciones

y opulencias detalladas.

    Mas Kosmos no dilacionô en darse cuenta de que el vate laboraba con el y

têlos de colorear una imago. Y si no demorôse en la captaciôn fue debido y a

dos cosas: la primera, por el resaltar del vate por el verso; la segunda, por la

tîpica posiciôn que adoptaba al estar presente una imagen, y de facto caracte-

rizada por un encogimiento del cuerpo anâlogo al de un animal invertebrado

de cuerpo alargado y simetrîa bilateral, sin extremidades articuladas, blando

y contrâctil, mas en el preciso momento que conviêrtese en una figura circu-

lar. Empero como no quiso interrumpir el trabajo de pincelamiento, que y es

a su vez tâ pros tô têlos, pregûntale al didâscalos filosôfico:

----Quê usted cree del momento de distracciôn?

----Al tû explicarme, o en lo que lo hacîas tû, un momento de distracciôn; y.

cuasi siempre, el que procede a un posible sustanciado, porque sin potencia

êste de muy poco servirîa, implica la presencia de un acto; o mejor dicho, la

existencia de êste, la que a su vez implica la autonomîa del acto.

----Y la auto-nomîa no la ve usted como un movimiento?

---Kosmos, digâmoslo de otra manera: Si el acto no es puro movimiento, de-

berîa definirse por una intenciôn...

----Nomîa?, eso no tiene que ver con las abejas, Kosmos?---pregunta Asonis.

----Recupêrese usted, Asonis, del trastazo dejado por el error de acento, que

de lo que usted habla es de "Nomia".

----Asonis, y quê es eso?---pregunta Perrasiestes.

----No te lo puedo explicar como lo harîa Kosmos.

----Un cosmo-polita gênero de abejas que pertenece a la especie Halictidae.

----Gracias, Kosmos, gracias!!---dice Perrasiestes rascândose la testa.

----Y por quê la separaciôn de la palabra autonomîa, Kosmos?

----Temîganes, para dejar conspicuo el prefijo aqueo, el que ademâs viêne-

me de maravilla como "propio" o "por mî mismo".

----Kosmos, que no he terminado---dice el didâscalos filosôfico.

----Câspita!!, que su verba cortôse por la interrupciôn de Asonis, no por la 

mîa; pero igual, que a ver, amplifique lo que sigue, lo siguiente, amplifîque-

lo, age!!---pide Kosmos.

----Lo pos-terior no es muy largo, asî que no aburrirê..

----Acabe de tediar brevemente!!

----Un sustantivo transformado en verbo: eureka!!, asimismo me encantan y

los adjetivos sustantivados.

----Vaya destacado excurso, vaya!!---afirma Temîganes de Alejandrîa.

----Retorno a la perîstasis. La cosa es la siguiente y en lo atinente concreta-

mente a la "intenciôn": comoquiera..

----Parêceme que asimismo encântanle los adverbios.

----Kosmos, que ahora sî que interrumpiste tû---dice Asonis.

----Êsa es la res!!, in-te-rum-pî (constante)---reconoce Kosmos y rîe.

----A ver, didâscalos, sigua usted---pide Asonis.

----Que comoquiera que considêrese la intenciôn, no puede ser otra cosa, y

que un trascender lo dado hacia un resultado de obtener.

---Cômo, quê usted ha dicho?---pregunta Kosmos que agrega: dejen dejen,

explîquenme despuês, mâs tarde.

----Vate, y quê tal la imago a continuaciôn de: ludica con Casiopea o trêpa-

se en el carro de Faetôn?

----Que aûn no he terminado, Kosmos, aûn no, que me falta pincelamiento.

----Tal dilaciôn delaciona la poca cercanîa apolînea.

----Has dicho!!

----Contertulios, regresamos a la Kosmona?---pregunta Kosmos.

----Menos yo, que debo ir a reparar el Kekrifalo---dice Kosmithôs.

----Al avîo entonces, al avîo!!---afirma Kosmos.

----Yo voy contigo---dice el grumete redomado.

----Pues vamos, Xabier, vamos!!---afirma Kosmithôs.


































 







   

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