Dienstag, 19. Juli 2022

La cazuela de Vitelio (1037)

     Y entonces dilucida Kosmos, aun con lo incesante de un ruidito engendrado

por  Kosmithôs al partir unas cuantas ramitas (al)cance de sus manos, que ni y

que fuera un pîfano que busca (o selecciona) la madera para fabricar su flautîn,

que  la mîmesis no tiene que ver nada con lo degenerativo, como que tampoco

es una consecuencia debido a la carencia de la fantasîa, sino que mâs bien trâ-

tase del resultado de un acto volitivo que a todo trance busca acercarse a crea-

ciones diversas que (muy que bien) muchitanto pudieran ser aprovechadas al 

mâximo, dando igual si despuês  (o seguido) a un bruñimiento efectivo que a

partir de un estudio pausado con unos cuantos subrayamientos, algo que râpi-

do  ( o a su vez) traduce o el laboro conspicuo de una tinta perseverante o el 

de  una plumbagina que apellîdase distinguida: cômo la de un cartulario? Pe-

ro asimismo agrega, algo que de sobra êl mismo conoce tan bien; y asî, o co-

mo tal , no puede quedar des-cartado/ des-deñado, que la mîmesis mâs dado-

ra no pudiera ser otra que la acentuante de lo correlativo, y asî por fundir be-

neficiosamente lo pudiente con lo atingente, dos componentes (o elementos)

impepinables de un sistema cupular que asciende a cielo y toca estrellas: lu-

dica con Casiopea o trêpase en el carro de Faetôn?

       Mas Vercingetôrix pûsole menos atenciôn a lo que amplficaba Kosmos

sobre la mîmesis para fijarse mâs en lo que con las ramitas hacîa Kosmithôs,

o sea, partirlas, actividad considerada por êl algo mâgica por acarrear, como

consecuencia, una especie de ruidito que escuchado a cabalidad pudiera ter-

minar causando alteraciones en la conciencia; y asî, en tal estado, que clara-

mente no es el mâs adecuado para solventar con soltura ciertas dudas o que

si no determinadas sospechas, quedarîa mâs fâcilmente expuesta a lo que de

imperativo tiene un hechizo una vez bien instalado, Con tal susodicha fijaciôn 

fuêronle llegando reminiscencias del inveterado muêrdago, del que el druida 

Divitaicus el Aeduan escribiô una sûmula de pâginas que mâs tarde enviô a 

Julio Cêsar; ya que êste, al tener interês en ceremonias druîdicas celebradas 

en la êpoca del solsticio de invierno para la recolecciôn de hojas fijadas a las 

ramitas, no podîa prescindir de êstas por tener como costumbre quemarlas en 

una cazuela para despuês, como si  fuesen incienso, oliscarlas, lo que a su vez 

provocâbale un trance de categorîa  largo, y en el que allende participaban las 

fêminas amantes de la concupiscencia  al servicio de la corte, lo que traduce 

indubitablemente la fruiciôn que êrales preferible: la lujuria.

----Vercingetôrix, me mira usted con tanta fijaciôn que cuasi que asusta.

----Êsa es la interpretaciôn que tû tienes de mi mirada, Kosmithôs, que de fac-

to mi mirada jamâs asustô a nadie.

----Interpretaciôn , verdad?, primera vez que escucho que una mirada puede 

interpretarse.

----No lo tomes al pie de la letra, que es tan sôlo una forma (de)cir.

----Bueno, y entonces cuâl es el porquê de que usted me mire como me mira?

----Kosmithôs, el porquê sî que te pudiera asustar, porque ni tienes experien-

cia ni conoces de ciertas cosas.

----Como que me parece que me quedô sin respuesta.

----Es mejor algunas veces no saber ciertas cosas que desconocemos, porque

por la misma razôn quedarîan expuestas al toque de la fantasîa; y êsta, un me-

canismo poderoso de elucubraciones gratuitas, mâs cerca estâ de lo fantasma-

gôrico que de lo real...

----Fantasmagôrico?, quê usted quiere decir con eso?

----Lo fantasmagôrico entre los druidas tenîa un significado totalmente distin-

to al que por normalidad tiene tal adjetivo; utilizâbase en momentos en que la

transformaciôn de algo tenîa lugar, ya que al suceder êsta estâ seguro lo cam-

biante, y todo lo cambiado escapa a su realidad primera.

----Para resumir, entonces la fantasîa es lo cambiante de todo?

----Si tû crees que vas a resumir con una pregunta como êsa te equivocas, ya

que con la pregunta que hiciste hay verba que soltar.

----Verba que soltar!!, eureka!!, lo pasional, lo vehemente soportable por un

tiempo indefinido---dice el didâscalos filosôfico.

----Câspita!!, y lo vehemente soportable por un tiempo indefinido forma par-

te del ritmo que apellîdase sistâltico---amplifica Kosmos.

----Estamos en la materia con îsodos y êxodos...

----Mas que êsa que no tiene puerta!!---agrega Kosmos.

----Ya serîa el colmo que una materia tuviese puerta.

----Kosmithôs, vuelves a interpretar taxativamente.

----Cree usted, didâscalos?

----Creo no, estoy seguro.

----Te voy a dar una lista de los sîmbolos mâs usados para que estudies, ten-

gas repaso---anuncia Kosmos.

----Y es muy larga?---pregunta Kosmithôs que continûa partiendo ramitas.

----Quê de relevancia tiene para ti la medida?

----Que si no es corta me aburro, me acosa la desconcentraciôn.

----Kosmos, creo que aquî no se podrîa hablar de mîmesis, ya que la astilla es

diferente al palo---señala el didâscalos filosôfico.

----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, que ha sacâdole us-

ted muchitanto provecho a mi verba inicial.

----Kosmos, y en lo atinente a tu inicial verba, me encantô eso de "ludica con

Casiopea o trêpase en el carro de Faetôn"---dice el vate.

----Quê si no: se cayô una manzana y no estâ ausente el recolector.

----Didâscalos, gracias por la metaforizaciôn, gracias!!

----Tîpota parakalô!!, vate.

----Cômo, quê usted ha dicho?---indaga Kosmithôs.

----De nada, Kosmithôs, de nada.

----De nada por quê, si yo no le he dicho gracias?

----Y risas del didâscalos filosôfico y de Kosmithôs.

----Vas a parar con la particiôn de las ramitas?, que ya me tienes nervioso.

----Cômo que nervioso, Perrasiestes, cômo que asî?---fisga Kosmithôs.

----Algo raro que pasa en mî, algo como eso: como nervioso.

----Algo como eso, como nervioso, no es algo raro, Perrasiestes.

----Didâscalos, raro porque no es habitual.

----Es algo normal que nos pasa a todos, por eso de raro no tiene nada.

----Comienza el desplumaje del gallo semântico!!---afirma Kosmos.

----Comienza?---pregunta Vercingetôrix.

----Taxativamente sî, al pie del gallo no---responde Kosmos.

----Kosmos, sabes a quiên me recuerdas?

----Amplifica a quiên, Xabier, amplifîcalo!!

----Al oriundo de Asia, a Maithuza Zatimû.

----Y a quê dêbese tal imago nemôsica?

----A que êl decîa cosas disparatadas como tû.

----Cosas disparatadas digo yo?, que tû no entiêndaslas es cosa otra...

----Que êsa es la res, no?---pregunta el tîo de Kosmos.

----Que asî la cosa es!!---responde Kosmos.

----Xabier, es que entender a Kosmos es cosa complicada, cosa que ni la y

costumbre resuelve por no tener nada que ver con la costumbre.

----Algo sobre la cosa sê, mas que no tanto como ustedes, didâscalos.

----Has hablado de porcientos de cantidad.

----Cômo, didâscalos, cômo?

----Algo y no tanto, a pesar de que no tanto es algo.

----Cîrculo vicioso de sûmulas concentradas---dice Kosmos.

----Figura conspicua en la que rebotamos como pelotas---pincela el vate.

----Con la diferencia de que êstas no golpeôlas un bate.

----Queda ostensible la diferencia entre vate y bate?---pregunta el didâscalos

filosôfico.

----Y risas de Kosmos.

----Kosmithôs, y quê piensas hacer con las ramitas partidas?

----Vercingetôrix hacer?, y acaso ya no hice ruido?

----No esperaba que preguntaras eso, mas que te quedô bien.

----De vez en cuando utilizo mi fantasîa.

----Y risas generales.






































 
















 




    







   

   

 

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