Amplificaba Kosmos que en lo que miccionaba concentraba sus ôculos en el
chorro que caîa sobre un batallôn de hormigas, las que transportaban una hoja de
malanga un tanto ya ârida y amarilla, si no debido a la causa de estar expuesta al
toque inexorable de los rayos apolîneos por haber sido sacada de algûn follaje ya
con tiempo en derredor de un ârbol con incesante sombra; que al formarse el co-
rrespondiente charco, sin precisar el câlculo que darîa el producto de cuântos se-
gundos pasaron para la creaciôn de êste, sôlo salvâronse las hormigas que pudie-
ron treparse en la hoja, la que a su vez empellonaba el soplo del grato o apacible
Favonio venido del oeste, sitio donde estâ occidente y progenitor por excelencia
de un tongôn de dadorîas, sin que en ludus entre del tipo que son o el jaez al que
pertenecen, algo ûtil que servirîa para una pôstuma clasificaciôn a partir de la sa-
piencia que têngase acumulada e impoluta.
Eso de [batallôn de hormigas que transportaban una hoja de malanga y êsta
servir como medio de sobrevivencia] contar con el aliciente tempestivo activante
del magîn, relevancia capital para el avance de la plumbagina o para el pinchazo
de una punta por donde sale la tinta, la que embadurna al papel con determinada
delicadeza, si es que la mano que la posiciona sin nerviosismo no tiembla, lo que
tendrîa como resultado el periclitamiento de la linealidad del equilibiro, no faltô-
le al vate para arropar una imago que comenzaba a saltar, a dar calaña de su pre-
sencia sin cortina de ningûn tipo, a pedir atenciôn como un mancebo que solloza
a las tres de la mañana porque urgêntale el biberôn.
que la hoja de la malanga no la controla un grumete
sino la posible sopladura de un vientecillo (primaveral),
la conducente oportuna sobre un lîquido que no es el
agua),
y tan amarillo, como la hoja, y que moja a la sequedad,
----Câspita, vate!!, que usted saca de una nota lo menester preludiante.
---Sôlo yo, Kosmos, seguro que no hay otro que extrae lo necesario de una sim-
ple nota diaria que proporciona el organismo?
----El otro anônimo, el que pasô y ni se nombra?
----No hace falta que sigas ludicando con tu pincel costumbrista, el destacado y
tenor....
----Alejado del renquiar, del muletôn cojitranco?
----Renguera que no le pega ni en onîricos alternativos...
----Los alterados o los que no estân dentro de lo habitual?
----Y risas del vate que dice: Tû sabes, dominas, conoces.
----Dansons la capucine!!
----Cômo, que tû has dicho?----pregunta Kosmithôs.
----Te explico mâs tarde, despuês.
----Pero, Kosmos, verdad que un batallôn de hormigas, o es una de tus inventi-
vas indefectibles?----pregunta Asonis.
---Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, que de muchitanto pro-
ducir ya ni crêenme: me voy por el ancilar que complementa!
----Quê, acaso hace falta añadir algo, porque falta?
----Cave canem!!, cave...
----Felonîa tuya al precaver de una mordida; que si es en la piedra, es una tonte-
rîa---dîcele Kosmos a su tîo.
----Eventa!!----afirma del didâscalos filosôfico.
----Symptômata!!---afirma el tîo de Kosmos.
----Cada cual con su lengua amplificando lo mismo---dice Kosmos.
----Quien traduce?---indaga Kosmithôs.
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