Donnerstag, 25. März 2021

La cazuela de Vitelio (853)

     

         Vercingetorix no pudo eludir la tenencia de una emociôn al escuchar [por y

Teariôn] que en la garita del controlador peonio habîa una îngente lanza, empe-

ro por la sencilla razôn de que tal arma recordâbale su pasado, menos que por y

otra cosa que dejârale resonancia. Con esto, queda ostensible?, traslâdase hacîa

detrâs, hacia la  alcheringa, hacia los tiempos en que eran continuos los desafios

y estrepitosas las promaquias, necesarias las sofocaciones intensas y las de y su-

dor empapadas, como tambiên que las hazañas conspicuas y las coloraciones de

un bardo en funciôn de acicatear el valor de los guerreros.

-----Quê ha pasado con su semblante que de sopetôn eyecta una imago jubilosa?

-----Me harîa falta un espejo para disfrutarla mejor, Kosmos?---pregunta Vercin-

getorix.

-----No tan cerca para que de ella no enamôrese ni tan lejos como para que piêr-

dala de vista.

-----A raîz de cuâl dokimasia se debe la verba en curso?----fisga el didâscalos fi-

losôfico.

-----De ninguna, didâscalos, de ninguna!!, sôlo que un cambio de jeta diome pâ-

bulo de formular una pregunta---responde Kosmos.

-----Todo cambio dêbese a un movimiento, porque sin êste no hay aquêl.

-----Câspita!!, que mantiênese Filôn como el fulcro de la palanca.

-----Un buen punto de apoyo siempre es preciso, no?

-----Si de movimiento se trata el mîo fue hacia detrâs, hacia el pasado---revela y

Vercingetorix.

-----No creo que el motivo haya sido pensar en el color verde de la acebuchina...

----Tû y tus relaciones!!, Kosmos...

-----Si usted no quiere que esto se complique, Vercingetorix, acabe (de)cir la de-

bida causa del movimiento susodicho---dice el didâscalos filosôfico.

-----La ingente lanza, didâscalos, la ingente lanza!!

-----Yo con mis relaciones y usted con las suyas, Vercingetorix---acentûa Kos-

mos.

-----O cada cual con las que le pertenecen---añade el didâscalos filosôfico.

-----Y punto a la raya y que continûe la letra!---afirma Kosmos.

-----Eureka!!

-----Tengo que decirte lo que ya sabes, Kosmos?----indaga Vercingetorix.

-----Que yo sepa amplificado no he ninguna pregunta, asî que no dîgame nada o

guârdese el decir----suelta Kosmos y risas.

-----Vaya atropello verbal: tremendo!!

-----Atropello verbal, Vercingetorix?, quê bien!!, no estâ mal como perîstasis.

-----Quê bien, didâscalos, que asî lo considere---dice Vercingetorix.

-----En lontananza no estâ [para el lascamiento o el lascar] la soliditas de la prô-

xima masa----señala Kosmos.

-----La que no afloja la erisipala!!----afirma el didâscalos filosôfico.

-----Ni atraviesa el rayo de Amôn!!----afirma Kosmos.

-----Ve usted, didâscalos....

-----Vercingetorix, quê?

-----Que con causa o sin ella aquî siempre hay complicaciôn.

-----Y risas del didâscalos filosôfico.


       El supuesto coronado de que las atingencias son el ûnico medio para hilva-

nar retazos de materia esparcida por un amplio campo de conocimiento muy del

gusto de un polîmata, la que asimismo nada tiene que ver con rêmoras repetidas

por una conciencia irresoluta, fue llevando a Kosmos a la conclusiôn de que hen-

chir un espacio con documentaciôn barata era mâs bien un phârmakon breve pa-

ra aliviar el peso de un pensamiento tedioso, no ya decir que para contrarrestarle

a una batahola su sonoridad mayor, la que ensordecer pudiera tan raudo como y

un tiro cañonado. Mas ya dispuesto para abrir la polêmica, para sacar a puesto, a

colocaciôn lo atinente al supuesto coronado, la presencia (acopas) con su porte y

aspecto del magister equitum en la Kosmona atrae las retinas de los contertulios,

la que debîase no a otra cosa que al dejar saber un barrunte de Dido, el que exac-

to, justo y concreto es el siguiente:

----Deben todos abandonar la instituciôn y trasladarse a palacio, ya que la tribu

germânica completa ha llegado a Bedriaco, y Pandolfo Colunnecio trae como y

reo al lictor.

---Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, y cômo mi madre se en-

terô de eso?----pregunta Kosmos.

----Por el controlador peonio, el que llegô a la corte pidiendo ayuda, porque des-

puês de lanzarle una lanza a uno de los bructeros tuvo que salir huyendo...

----Sin dudas y sospechas que trâtase de su lanza, lictor, no?

----Debe ser, Kosmos, la mîa, sî!!, la que en la garita de tal controlador tuve que

dejar...

----Ahora queda claro de dônde el controlador peonio sacô el arma. Sabe usted, y

Teariôn, que por portar un tipo de armamento puede ir a la ergâstula?

----Magister la trajo como dâdiva para Kîntlico de Kostâ, no con otro objetivo--y

clara Kosmos.

-----Usted me disculpa, magister, pero no sabîa que estaba vedado---dice Teariôn.

----Empero, magister, por quê reo el lictor?---indaga Kosmos.

----Al parecer por haber cambiado unas monedas pagadas a Pandolfo Colunnecio;

el que supo, a raîz de una pesquisa realizada, que el lictor era un viejo conocido de

tu madre....

----Por lo que ya pasa por mi magîn ese Pandolfo lo que quiere es peculio, no?

----Nada atîpico, ya una vez sucediô con Flacius Ilyricus---dice Vercingetorix.

----Pero quê tenemos que ver nosotros con todo eso, por quê salir de la Kosmona?

----Didâscalos, por cuestiones de seguridad, por eso-----responde el magister que y

agrega: asî que andando, a palacio.



























































 

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