Seguido al barrunte a Sunev de que îbase en busca del corcel asturiano y
de Xabier, el grumete redomado, Kosmithôs abandona el cuarto con luciente jo-
vialidad. Al dejar unos endebles toques en la puerta del cuarto de Corônide, ni
êsta ni Xabier aberturaron la puerta, lo que pudiera ser por dos razones especî-
ficas: o no estaban adentro o sî [mas complicados con el ludus venusiano]. En-
tonces ocûrresele la idea de que tal vez pudiera hallarlos en el salôn de los cris-
tales, donde la bailarina pelirroja mantiene sus piernas en forma con el impres-
cindible ejercicio danzario, el que no realiza sobre el ampo marmôleo, sino en-
cima de una especie de tarima baja construida hace ya un tantôn de tiempo por
el leñador de Britania. Al ser testigo visual de que en el susodicho salôn no es-
taba ni Corônide ni Xabier, no insiste mâs en la bûsqueda y arrumba sus pasos
hacia donde estaba el corcel asturiano. Ya cuasi a poca distancia del cuadrûpe-
do, la que no por grande no pasaba de unos cuatro o cinco metros, a partir del
câlculo hecho por êl mismo, la presencia del magister equitum (acopas) provô-
cale la detenciôn de sus pasos y, sin dilaciôn, hâcele la siguiente pregunta:
----Tû sabes algo tanto del colosero como de Prixeletes, Kosmithôs?
----Lo ûnico que sê, magister, es que usted y la guardia bâtara los estaban bus-
cando por todo Bedriaco...
----Y cômo tû sabes eso?
----Porque lo contô mi hermana en la Kosmona. Quiere saber cômo lo supo mi
hermana?
----No pudo saberlo de nadie que no lo sabîa, por lo que sê quiên hîzoselo saber,
que era la ûnica que sabîalo y me dio el edicto de buscarlos.
----Vaya jugarreta la de usted con el infinitivo saber...
----Los contertulios no son los ûnicos que manejan la marranada, lo que eso sî y
en parangôn con la mîa tiene mâs uso o continua aplicaciôn.
----Entonces, magister, ni rastro de los desaparecidos?
----Par de ciudadanos me informaron que los habîan visto direcciôn a la encruci-
jada, pero mâs nada, sôlo eso obtuve con algunas preguntas.
----Y ya lo sabe mi abuela?
----Se lo acabo de informar, informaciôn fresca.
----Y quê le dijo?
----Que mantuviera la vigilancia con la guardia bâtara de recorrido, el patrullaje
de dos en dos. Por el rumbo que llevas vas hacia el corcel asturiano, no?
----Sî, magister, hacia êl voy. Dîgame usted: ha visto a Xabier?
----Negativo, no lo he visto!, quê, tambiên desapareciô?
----No no, es que no lo encontrê ni en el cuarto ni en el salôn de los cristales.
----Êse lo que estâ es enamoradito de la esponja rosada.
----Y risas de Kosmithôs.
----Bueno, ahora te dejo, que tengo cosas que hacer. Buen paseo con el corcel.
----Gracias, magister, gracias!!
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