Donnerstag, 18. März 2021

La cazuela de Vitelio (849)

    

       Claraba Kosmos que la idea del ojo asomante caracterizâbale solamente un

movimiento: el de hacia detrâs. Seguido agrego, que desde que la usaba sacâba-

le mâs provecho a las cosas por el hecho de volverlas a ver, empero asimismo y

por eso iba quitando las que por haberse acumulado sôlo la funciôn exclusiva te-

nîan de ocupar espacio, el menester y relevante para el empollamiento diamanti-

no de la simiente del pensamiento; de lo que sale entonces, sea ya a partir de al-

guna conclusiva lograda que a travês de un câlculo circunspectamente repasado,

que atiborrar su capacidad tendrîa, como consecuencia, la de la formaciôn de los

ôbices, la de los obstâculos para la fluencia verbal, punto clave o jardîn âureo al

servicio de la letra expuesta al pincelamiento del mayestâtico magîn, si no que y

al de la tinta (o al de la plumbagina que goza con soltura mesurada) que coralina

embadurna  completamente una superficie cândida, de tal guisa que [horizontal]

no a los dedos en pleno usufructo.

----Kosmos, ya sabemos que con tal idea vas quitando, pero si hay empollamien-

to diamantino de la simiente del pensamiento hay nacimiento, y si hay êste hay y

material para llenar el mismo espacio que se habîa desocupado, no?

----No estâ mal su analîtica, Temîganes, y aquî es precisamente donde entra en y

rol el dêprise y el repise, pero es que desposeer-poseer es para lo que estamos y

hechos, ya que sin posesiôn existirîa vacîo; empero êste, con su espacio, es parte

de otra categorîa de capacidad muy disîmil de la que yo amplifico.

----El espacio del vacîo no es finito---dice el didâscalos filosôfico.

----Inteligible lo que usted quiere decir, didâscalos---dice Temîganes.

----Câspita, Temîganes, seguro que inteligible?---fisga Kosmos.

----Yo creo que sî!!

----Creer no es estar seguro sino confiado, porque uno conoce lo que cree--agrega

el didâscalos filosôfico.

----Y acaso puêdese desconocer lo que se cree?

----Temîganes, compleja titularia----señala Kosmos.

----Le aconsejo, Temîganes, que no se meta en ese laberinto, que ni las estrellas lo

van a poder ayudar a salir incôlume---dice el didâscalos filosôfico.

----Incôlume, y cuâl es el daño posible?

----El del adversario magno: la conciencia, sede del pensar!!

----Que ni los gansos blancos podrîan salvar su ciudad advirtiendo la llegada del

enemigo.

----Los gansos del templo de Juno?---pregunta el didâscalos filosôfico.

----Êsa es la res, didâscalos, êsa!

----No los entiendo---dice Temîganes.

----Rêstale, entonces, preguntarle a los galos, los que explicarân mejor----dice y

Kosmos.

----A los galos, y por quê no a Arco Marcio?----indaga el tîo de Kosmos.

----Porque aûn no era el cuarto rey de Roma.

----Quantum satis!!, querîa saber si lo sabîas...

----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, pasê el examen.

----Nada inteligible el jueguito de ustedes---dice Temîganes de Alejandrîa.

----Pues pônese la cosa serîa, porque miren quiên ha llegado---anuncia Kosmos.

----Y de quiên se trata el llegante?----pregunta el didâscalos filosôfico.

----De Teariôn didâscalos, êse!!























  

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