Donnerstag, 30. September 2021

La cazuela de Vitelio (888)

        

           Media hora despuês del eventâ en casa de Sunev, tiempo mâs que bas-

to  para dar la  dilucidaciôn (a Jancia)  sobre  eso de los  barqueros inmôviles, 

pero someramente y como tal sin detallismo y acento especîfico de jaez peda- 

gôgicos por parte de la lengua de Hagapajitas de Falogracia, llega un tanto ar-

chiexcitado Sarambo por una inesperada discusiôn en la taberna con uno y de

loa asiduos biberius, siendo el motivo del tropiezo semântico (o de la disputa)

la acusaciôn de êste de que Sarambo habîale jugado una mala pasada a Anaxî-

metro de Apolonia con el objetivo concreto de apoderarse del puesto de traba-

jo, o que si no una (ex profeso) marranada de las mâs vulgares y maculadas; a

lo que Sarambo agrega, con una afirmaciôn concreta en el momento pertinen-

te y con la persona que ignorante de pasada fue la justa, que ni tanto una cosa

y mucho menos la otra, pero que en resumidas cuentas de creerse lo que crêe-

se lleva tono, medida y peso en la conciencia del creyente, del que per se mê-

tese en laberintos o infla globos en la cercanîa del fuego con la ilusiôn metafî-

sica  de que êstos no van a romperse, como si lo profilâctico no existiera (tam-

biên) para  riesgos eludir a partir de la tenencia de la ilusiôn aquêlla: lo contin-

gente sacado de colocaciôn por una prevenciôn.

--Vaya discusiôn!! Si supiera ese biberius que Anaxîmetro ya no tiene funciôn

tal vez hubiêrase ahorrado entrar en liza verbal con usted.

---Cômo que ya no tiene funciôn, Hagapajitas, cômo?---pregunta Sarambo.

---Acaba Jancia de lanzarle un cenicero de Murano a su cabeza...

---Y hay seguridad de que estâ muerto?

---Si lo desea puede comprobarlo usted mismo---dice Jancia.

---Deja deja, si asî es entonces....

---Entonces, Sarambo, hay que enterrarlo---dice Hagapajitas de Falogracia.

---No enterrarlo no, eso no.

---Cômo que no, quê entonces?----indaga Jancia.

--Quiero decirles, que de donde es oriundo el difunto no se entierran a las gen-

te sino que se tiran al mar, segûn una vieja tradiciôn que practican.

---Mucho mâs fâcil para mî que soy barquero.

---Quê?, fâcil para usted por eso; pero, que no dêbese perder de vista o dejar y

 de tener en cuenta, cômo sacamos el cadâver de la casa sin que nadie nos vea?

---Eso no es problema, Jancia, se espera la noche y listo---dice Sarambo.

---Y cômo lo llevamos hasta el puerto?

---Jancia, yo conozco un afluente por el que entrarê con mi barca...

--Eso disminuye la distancia, Hagapajitas, pero Jancia pregunta cômo lo trans-

portamos de aquî hasta su barca---dice Sarambo.

---Lo cargamos, no?, hay en total, sumândome yo, cuatro hombres...

---Por cantidad es la exacta, mas querrân el colosero y Prixeletes participar en

esto?---pregunta Jancia que agrega: bueno, en el caso de que estên aquî mâs y

tarde, porque hace dos noches que no los veo.

---Nos queda entonces una cosa por hacer---dice Sarambo.

---Cuâl?---fisga Hagapajitas de Falogracia.

---Esperar que llegue la noche.

---Y mientras tanto, que faltan siete horas para que llegue, quê hacemos con y

el cadâver?---indaga Jancia.

---Tirarle un saco encima y ponerlo cercano a la puerta o a una ventana.

---Quê es eso, Sarambo, un ritual?

---Nada de eso, sino mâs bien contra la descomposiciôn, ya que como hace de-

masiado calor el olor que desprêndase debido a êsta pudiera salir o por la puer-

ta o por la ventana.

---Tiene razôn Sarambo, Jancia, hâgamos eso---dice Hagapajitas de Falogracia.


         Mas en lo que pasaban tales siete horas salîa a perîstasis, en la Kosmona,

la cuestiôn de la causa victoriosa, empero sin la distinciôn de êsta de quê, algo

relevante para arrumbar el tema o el argumento del discurso por la senda perti-

nente, adecuada o precisa. La cuestiôn, entonces, diole a Kosmos la justa opor-

tunidad de repetir algo que êl mismo amplificô ya hace bastante tiempo, canti-

dad que remôntase a la incunabula de la instituciôn:

----"Ahora que ha comenzado la cosa que por câlculo tendrâ sus pericias y ne-

cesarios embrollos".

---Contra, Kosmos, eso me acaba de recordar mi llegada a la instituciôn y con

el sigynon en la mano, y de que tû raudo me identificastes con un guerrero.

---Câspita, Vercingetorix, y con quê si no?, y si la reminiscencia activôse pue-

de ser asimismo debido a que su llegada fue el mismo dîa que yo dije lo ante-

rior, aunque usted, a raîz de lo escuchado (de escucharlo) me clarô lo siguien-

te: si porto el sigynon es porque vengo de mi ûltimo combate contra los cuar-

teles de Labieno, y de haber prendido la mecha para promaquias por toda y la

Galia sucedidas.

----Increîble, quê memoria!!, de esto ûltimo sî que no me acordaba...

----Y quiên de nosotros se acuerda de eso?----dice el tîo de Kosmos.

----Nemôsine elefantina!!---afirma el didâscalos filosôfico.

----Nosotros no podemos acordarnos porque llegamos despuês, despuês y mu-

cho de la inauguraciôn de la Kosmona----dice Temîganes de Alejandrîa miran-

do a Perrasiestes de Mocarês y a Asonis.

----Y cômo uno acordarîase de algo que jamâs ha oîdo?, cômo funcionarîa un

molino sin un pneuma que impûlselo?---pregunta Kosmos que agrega: asimis-

mo no es parecida la memoria a un movimiento que sucede por una causa?

----La victoriosa, Kosmos?

----Y risas de Kosmos que responde: ya percibo, noto y capto que usted ha y

aprendido a sacar lascas de la masa jamonera.

----Vitrix causa diis placuit sed victa Catoni---latiniza el tîo de Kosmos.

----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, bienvenido Lucano.

----Pero estâ un poco forzada la frase, porque aquî ni hay deidades ni ningûn

Catôn----acentûa el didâscalos filosôfico.

----Y eso que usted, didâscalos, varias veces dijo que no entendîa latîn....

----Haga memoria usted, que lo dicho varias veces por mî no es exactamente

eso---dîcele el didâscalos al tîo de Kosmos.

----Quien venza tendrâ una causa con la que sentirîase orgulloso por haber si-

do vencida---amplifica Kosmos.

----Vencimiento semântico?----indaga el tio de Kosmos.

----Aportas y reportas para la distinciôn menester!

----Te explicas?

----La causa victoriosa del vencimiento semântico!!, êsa es la res. êsa!!

----Vaya relaciôn!!

----De quê tipo: de comparaciôn o de concurso?

----Y risas del didâscalos filosôfico.

----Quê embrollo el que ustedes forman para decir una cosa concreta----dice

Perrasiestes de Mocarês.

----Cenutrio!!, ya olvidôsele la pincelada con la que comienza esta dialogiza-

ciôn?----pregunta Kosmos. 

----Y cuâl fue?

----Se da cuenta usted el porquê le llaman cenutrio?----pregunta el didâscalos

filosôfico.

----Y risas de Kosmos y de su tîo.

----Perrasiestes, el comienzo de la cosa, que lo mismo puede ser la fiesta que e

incluye el juego que el juego que tiene fiesta---dice el didâscalos filosôfico.

----Êsa es la res, didâscalos, êsa!!----afirma Kosmos.

----La que como tal no estâ in terminis----señala el tîo de Kosmos.



 















 


























 










 





 


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