Dienstag, 17. Mai 2022

La cazuela de Vitelio (1003)

     Un nuevo cocinero en palacio aparecîa; su ônoma, Endimiôn. Oriundo de la

antigua Caria ( Kapia) tuvo que enfrentarse varias veces a los ataques disîmiles

de los mercenarios que vivîan en los arrabales de Halicarnassos, amên que al y

servicio del imperio aquemênida con su gobernante Karkâ. Agregarîase breve-

mente, que nunca participô en ningûn tipo de conflicto como tampoco en plani-

ficadas promaquias, razôn por la cual queda descartada la posibilidad de vêrse-

le llevando una êgida con asa con su correspondiente ardid o un casco con cres-

ta, siendo esto ûltimo (invento militar) lo que diole pâbulo a los helênicos de y 

llamar  "gallos" a los carios.

     Era de esperarse entonces la reacciôn de los soldados bâtaros de posta, que

si normalmente detienen a cualesquier criaturas que sean desconocidas o que y

si no con no muy buen porte y aspecto, a Endimiôn, que viene de Kapia, ya ca-

si que lo que esperarîale serîa una mortal lluvia de flechas. De tal guisa, y en el

instante en que êsta iba a suceder, elûdela el magister equitum con su presencia

sûbita, quien barrûntale ipso facto a los soldados que tratâbase del responsable

de la indefectible alimentaciôn, lo que como tal traduce que es una persona im-

prescindible.

----Gracias por su intervenciôn, señor, gracias!!, que de haberme caîdo encima

toda esa cantidad de flechas, ya sî que no despertarîa jamâs---dice Endimiôn.

----Êse no es otro que mi trabajo aquî en la corte, o mejor dicho, es una parte y

de lo que me debo ocupar en palacio.

----Y cuâl es su nombre, puedo saberlo?

----Puede usted siempre decirme magister equitum.

----Si asî puedo decirle entonces asî le dirê.

----Debe usted estar famêlico, no?, porque un viaje nada corto es el que ha he-

cho usted.

----En realidad le confieso que he ingerido algunos sustentos por el camino.

----Entonces, quiere usted comer algo o no?

----Mejor algo de beber, y fuerte, para abrir bien los ojos. Pero, magister equi-

tum, no deberîa presentarme primero ante la reina?

----El edicto que tengo de su majestad es el siguiente: primero saciar alguna ne-

cesidad que usted tenga; segundo, llevarlo frente a la reina.

----Si asî es el edicto..

----Entonces venga para cumplirlo, Endimiôn.


      Simultâneamente el cibiosactes dejâbale saber a Dido de la llegada de Endi-

miôn, asimismo que del lugar de procedencia, por lo que la reina tiene la necesi-

dad de formular la siguiente pregunta:

----Estad usted seguro, cibiosactes, que viniendo de donde viene ese Endimiôn

no va a causar problemas en la corte?

----Puede usted quedar tranquila, majestad, que es un cario muy especial.

----Cibiosactes, y cômo usted sabe que es especial?

----No me dijo usted que me ocupara del asunto de conseguir un nuevo cocine-

ro?

----Asî fue, y?

----Que por ocuparme me ocupê bien, no faltô la correspondiente pesquisa, por

lo que por êsta lo que le digo de que es especial.

----Ah, es que ignoraba lo de la pesquisa que no faltô. Y por quê no me informô

de ella?

----Estaba por decîrselo, mas como usted me hizo la pregunta primera no pude.

Pero majestad, si usted me permite retirarme me retiro, que ya debe estar a la y

cocina llegando el magister con Endimiôn.

----Sî sî, puede usted retirarse, cibiosactes, que ya el magister tiene la orden de

traerme despuês a Endimiôn.


     A continuaciôn Dido acomôdase en los pulvinares. En un periquete ciêrran-

seles los ôculos, êntrale como un onîrico de sopetôn sin poderle encontrar y el

motivo, el porquê al tan acopas deseo de dormir. Sin resistencia alguna se deja

ir al mundillo de morfi, como una plumela que arrastra el pneuma de un desco-

nocido viento, el que tal vez castigarîa Jûpiter por razones que êl entiende? 


































 



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