Montag, 30. Mai 2022

La cazuela de Vitelio ( 1011)

    A continuaciôn de abandonar Albula, y antes de volver a la Kosmona, Kosmi-

thôs y Kosmos pasan por palacio. Penetraron en la corte por su puerta principal,

la que por su posiciôn en la construcciôn mayestâtica quedaba mâs lejos de la y

cocina que la puerta de atrâs, mas aun asî entrô por sus narices el profundo e in-

tenso olor de la carne de puerco que preparaba Endimiôn para la cena. A raîz de

esto sucedieron dos cosas disîmiles: Kosmithôs tapôse sûbito sus olfativos con-

ductos con su mano derecha; Kosmos, lo que ostensiblemente no harîa falta de-

cir que es lo contrario, respirô profundamente con el propôsito de alcanzar frui-

ciôn finita. Êstas dos cosas mantuviêronse hasta que ambos llegaron a la puerta

del salôn de los recibimientos donde estaba Dido, algo que supo Kosmos por la

señal codificada que hîzole el cibiosactes desde lejos, y la que no divisô Kosmi-

thôs. 

----Y esta novedad de ver a padre e hijo aquî en palacio?---pregunta Dido.

----Nos enteramos por Lucila y Crotonia de que hay un nuevo cocinero que se

llama Enmiodôn---dice Kosmithôs.

----Y risas de Kosmos.

----Ven acâ, ya tu risa de rîe de cualquier cosa?

----Câspita!!, que no es Enmiodôn sino Endimiôn.

----Asî es, y de momento preparara la cena, la primera que hace---dice Dido.

----Pero quê olor que sale de tal cena que prepara; tan fuerte que tuve que tapar-

me la narîz.

----Kosmithôs, es producto del sazôn que tienen las masas de carne de puerco, y

no hace mucho puestas en el fuego---dice Dido.

----Y cômo tû sabes que hace poco?----indaga Kosmos.

----Porque yo estuve en la cocina.

----Tû en la cocina, desde cuândo?, bueno, y segûn el oscuro de Êfeso, lo ûnico 

que perdura es el cambio.

----No empieces con tus apoyos filosôficos, que si yo estuve en la cocina fue por

motivo de una conversa entre las âcraticas y Endimiôn.

----Y cuâl tema tenîa como perîstasis?

----Un tema concreto no fue posible, mâs bien basôse en preguntas y respuestas.

----Pero tal mecanismo no es mayêutica?

----Êsa es la res, êsa!!--afirma Kosmos.

----Ya estâs igual que tu padre, Kosmithôs?---pregunta Dido.

----Igual, quê dices?, hay una tremenda diferencia entre êstos que estân aquî---y

responde Kosmithôs mirando a Kosmos.

----En lo atinente a las âcraticas, nos las encontramos en Albula.

----De eso no me dijeron nada---dice Dido.

----Sabes quiên tuvo un accidente?, Angelicus---barrunta Kosmithôs.

----Quê tipo de accidente?

----Le cayô una rama encima...

----Cômo, cômo que una rama encima?, por lo que la pregunta: estaba debajo y

de un ârbol?, estâ de mâs; pero, que la especificaciôn es importante, quê tipo de

ârbol?

----Buena pregunta que no podemos responder, porque no lo sabemos.

----Cômo que no, si estaban en Albula.

----En Albula sî, mas no encima del ârbol para reconocerlo, o para tener la certe-

za de quê ârbol era---dice Kosmos.

----Lo que sî sabemos, es que Angelicus miraba con prismâticos a las âcraticas y

 desnudas dentro del agua---deja saber Kosmithôs.

----Eso tampoco me lo dijeron ellas----dice Dido que pregunta: y ustedes quê y

miraron?

----Cômo corrîa el agua por Albula; la corriente que la empujaba---dice Kosmi-

thôs.

----Y risas de Kosmos.

----Verdad, no me digas?, como si no los conociera: de tal palo tal astilla!!

----Y cômo no mirarlas, si estaban frente a nosotros, al semblante que tenemos?

----Sî, Kosmithôs, ya sê que tales son sus semblantes; el tuyo y el de Kosmos.

----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, quê, ya tienes belebele

por el conditum paradoxum que tienes encima de la mesa?

----Bele quê?, nada de eso, Kosmos, que tû sabes que yo aguanto---responde Di-

do.

----Y quê respondes, que lo ûnico que tû sabes es que no sabes nada?---pregunta

Kosmithôs.

----Câspita!!, que adivinaste la respuesta----dice Kosmos agarrando la botella de

conditum paradoxum.


      Seguido a barruntarle Kosmos a Dido, de que habîa estado en la roca Tarpe-

ya por cumplirse hoy unos cuantos años del accidente sucedido, êsta deja osten-

sible dicho, de que precisamente tal cumplimiento fue el que diole pâbulo de te-

ner una botellita de conditum paradoxum, lo que vendrîa a ser algo asî como un

celebrar señero el hecho de haber sobrevivido (a)quel tanto inolvidable como y

deplorable acontecimiento acarreado por Euticô, allende que sumamente signifi-

cativo por estar embarazada; de que si el sprintia aûn viviese tomarîase con êl y

una sûmula de copas, y el que sempiternamente quedarâ en su nemôsine por ser

su salvador, el que eludiô su caîda al vacîo.

---Pues de señero ora ya no tiene nada tu celebrar porque estamos aquî---dice y

Kosmos.

---El celebrar tambiên va contigo, porque estabas dentro de mî; ya no es señero,

claro, sino que tiene concomitancia. Dônde estâ el vaso murrano que hace años

 te dadivê?---pregunta Dido.

---Câspita!!, que la copia hecha del vaso de mirra fue la engendrante del susodi-

cho accidente. El vaso de mirra no lo tengo en mi cuarto, sino en la Kosmona.

---Y cuâl es el porquê de que el vaso no estê aquî sino allî?

---Porque allî estoy mâs que aquî.

---No te pierdes una para hacer tus indefectibles virajes!!, le sacas el sumo pro-

vecho a todo lo que, segûn tû, tiene vitamina.

---Y no deberîa sacarle el zumo a todito que tiênela?

---Te quedô bien el jueguito con las palabrillas sumo con s y zumo con z.

---El rey del jueguito!!---afirma Kosmithôs.

---Mas que sin corona---agrega Dido.

---Pônesme la guirnalda?----pregunta Kosmos.

---Mira, y ya que tienes el vaso murrano en la instituciôn, coge esta copa, llêna-

la, y brindemos nosotros por estar en este mundo---dice Dido.

---Y yo quê, estoy en el otro?----pregunta Kosmithôs.

---Y risas de Dido y Kosmos.

---No, claro que no!!, a ver, toma esta copa tû, que es la mâs pequeña que tengo

aquî---dice Dido.

---Quê, tiene que ver el tamaño de la copa con el tamaño que uno tiene?

---Algo como eso...

---"El hombre es la medida de todas las cosas", y todas las tuyas no son grandes.

---Se cumple lo que dijo mi abuela: le sacas provecho a todo.

---Gracias, Kosmithôs, gracias!!---afirma Dido.

---Êsa es la res, êsa!!---afirma Kosmos.

---Ya estân llenas las copas?

---La mîa al mâximo---dice Kosmos.

---La mîa al mînimo, porque no es tan grande como la tuya.

---Dêjense de lo mâximo y de lo mînimo, y hagamos un brindis.

---Age en plural, age!!---afirma Kosmos.












 








 












  



 












































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