Freitag, 6. Mai 2022

La cazuela de Vitelio (999)

         Quedôse pensando Sabinsqui en la pregunta que hîzole el capitân orcivo:

uno se relaciona para conocer o conoce para relacionarse?, pregunta que como

ya habîa notado Sabinsqui incluîa la distinciôn entre intenciôn y hecho. Se pu-

diera decir a la postre y al cabo, que mâs por una reminiscencia que por la per-

cibida distinciôn, es que la pregunta no permite alcanzar un quedar totalmente

exento de algo, de lo que entonces prosigue que [flagrantemente] tal quedarse

pensando llega a posibilidad en su testa, tiene una justificaciôn, allende de sû-

bito acarrear una inversiôn de la mirada, o sea, hacia adentro. Este adentrarse

ostensiblemente que facilita un estar con mâs fijeza en lo que recuêrdase, una

participaciôn en el recuerdo si acaso con mayor intensidad, una especie inefa-

ble de acercamiento por efectuarse entre los espacios intersticiales, mas y que

asimismo una forma de control de lo compulsivo, algo que es garante de la y

mejora de la fluencia que hace de facto posible una conexiôn mâs productiva

entre dos sustancias separadas por el tiempo. Respecto a la reminiscencia fue

la de Scarnia, una de sus dos mejores amigas, y sî con êsta por esta esclusiva

razôn: por eyectar mâs su intenciôn que por regocijarse por el hecho. El pro-

pôsito de ella siempre fue el de conocer, el de estar como unas castañuelas al

tener la mirada puesta en algo concreta y especîficamente, menos que en na-

da que llevârala a lo irresoluto, o a un vacîo sin fondo donde nunca termina-

rîa de caer, todo lo contrario de Îcaro al darse con la superficie un mîtico gol-

petazo. Retomândose lo de su propôsito, volviêndolo a onomar, dirîase que y

por analogîa era el mismo que el de Sabinsqui: convertirse en un polîmata y

anônimo, lo que traduce el desdên por aplausos y medallas, por los endulco-

ramientos efîmeros que bombones aparentan mas que en realidad son azûca-

res que con disimulo azuzan, con sorna repasada y con talla (de jaez) inmen-

surable.

----Hombre y usted en quê piensa, que su jeta lo revela?---fisga Temîsclates

de Fuganvilla.

----Hombre?, que fîjese usted que yo no he conseguido ningûn premio en los

juegos olîmpicos.

----Sin duda que tienes conocimiento, Sabinsqui.

----No entiendo en quê ustedes estân---dice Cotisôn Alanda Coto.

----Es que Hombre es el nombre de un atleta cêlebre que obtuvo muchas ve-

ces el premio en tales juegos---clara Temîsclates de Fuganvilla.

----Me acabo de enterar de eso, hasta el momento lo desconocîa--- confiesa

Cotisôn Alanda Coto que pregûntale a Temîsclates: entonces usted preguntô

a propôsito de eso?

----No fue mi intenciôn, pero al parecer Sabinsqui le sabe sacar provecho y a

las cosas, lo que yo prudiera traducir como que es un excelente oportunista, y

segûn se dice, los oportunistas son destacados optimistas.

----Y no es mejor ser destacado optimista que pesimista?

----Escucha lo que leî una vez, Sabinsqui: un pesimista es un destacado opti-

mista, lo que con mucha informaciôn.

----Conozco esa proposiciôn, Temîsclates, la conozco desde hace rato...

----Que no es de extrañarme que asî sea, porque, como ya dije, sin duda tienes

conocimiento.

----Êse siempre ha sido mi propôsito, o sea, el de tener conocimiento, algo que

bien saben los polîmatas. Y mire, en lo atinente a lo siguiente pensaba: uno se

relaciona para conocer o conoce para relacionarse?

----Ah, la pregunta del capitân orcivo.

----Y quê si no?

----Quê usted quiere decir concretamente, Lolia Paulina?

----Temîsclates, que unas cuantas de las preguntas que hace el capitân orcivo o

dan quê pensar o dejan pensando.

----Ni a mî me ha dado ni me ha dejado pensando.

----Temîsclates, porque nunca le ha hecho una pregunta?

----Muy bien que entendiste, Sabinsqui, entendiste que muy bien.

----Pero, ya tû, Sabinsqui, no habîas dicho sobre eso de la intenciôn y el hecho?

----Exactamente, asî fue, mas me quedê pensando por otro motivo.

----Y quê usted dice entonces, Lolia Paulina?, porque si dice Sabinsqui que es y

por otro motivo, no es especîficamente porque las preguntas del capitân orcivo...

----Temîsclates, y antes que siga, creo haber dicho unas cuantas y no todas las y

preguntas de êl.

----Como que parece que de momento centralizase la mayêutica, no?--pregunta

Mildêsias de Bapullôn.

----Ni por aquî nos liberamos de la costumbre en la Kosmona, no estarâ hechi-

zada la susodicha instituciôn?

----Quê dices, Temisclates, tû hablando de hechizos?

----Mildêsias, y por quê a usted le asombra el hechizo, quê tiene que lo ha lleva-

do a formar parte de una interrogaciôn?----pregunta Cornelia.

----Que quê tiene, Cornelia?, que jamâs nosotros nos hemos encaminado por tal

direcciôn...

----Direcciôn, quê usted quiere decir con eso?

----Que es de mi decir una forma, como si uno se arrumbara por ese camino pa-

ra explicitar algo, algo que no encaja en nosotros: ha entendido usted lo que qui-

se decir?

----Asî explicado claro que puedo entenderlo.

----Yo me he quedado pensando, y pienso por quê utilicê tal palabra.

----O sea, Temîsclates, que su amigo tiene razôn, no?

----Sî que la tiene, Cornelia, y mucha al hacerme la pregunta que me hizo.

----Aunque ya sabemos que aquî todo es posible, me cuesta creer que lo sea el

oirte a ti hablar de hechizo---dice Mildêsias mirando a Temîsclates.

----Todo esto quiere decir que ustedes se conocen bien?----pregunta Cotisôn.

----Bien se queda corto, mâs que bien!!---afirma Mildêsias de Bapullôn.

----Entonces es usted, Cornelia, amante de los hechizos?

----No exactamente, Sabinsqui, pero ni me molestan ni me disgustan.

----En el mundillo de Vesta todo se mezcla---acentûa el eunuco Posides.

----Hestia para nosotros helênicos!!---afirma Temîsclates de Fuganvilla.

----Puedo aceptar que se forma como un pastiche, mas con cierta organizaciôn.

----Verdad, Cornelia, un pastiche organizado?

----Asî es, Mildêsias, asî!!

----Suena rara tal verdad---dice Cotisôn Alanda Coto.

----Y quê tû sabes de pastiches, a ver, dime?---pregunta Lolia Paulina.

----Cotisôn, que lo tuyo fueron las celadas y las intrigas en Ferencia, entre al-

gunas cosas---deja saber Atabân.

----Totalmente de acuerdo---dice Flacius Ilyricus.

----Y yo tambiên, aunque sea mâs joven que mis predecesores en el mando de

la tribu germânica---agrega Pandolfo Colunnecio.

----Quê, me caen en pandilla?----fisga Cotisôn Alanda Coto.

----Venganza semântica pacîfica!!---afirma Atabân.

----Entonces, uno se relaciona para conocer o conoce para relacionarse?

----Sabinsqui, las dos cosas, que mira que nosotros conocimos y nos relaciona-

mos, aunque el final no haya sido muy bonito que digamos---declara Flacius Ily-

ricus.

----Bueno, ya, se acabô la mayêutica?---pregunta Lolia Paulina.

----Para entonces preguntar quiên se ocupa de la prôxima tirada?

----Para eso mismo, Mildêsias, para eso; y es mâs, aquî estân los arilos del taxus, 

al alcance de quien los quiera.


















































   

 

    

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