Mittwoch, 16. Dezember 2020

La cazuela de Vitelio (772)

    Kosmithôs, para no entrar en tedio por la espera de Kosmos, decide llenar su

tiempo vacîo yêndose a Albula, donde aûn estaban las âcraticas. Ya habîa oscu-

recido un poco, que es lo mismo a decir que el dîa ya daba muestra de su vejez,

por lo que la antorcha con su lumbre descollaba en un primer plano, como si en

el porciento de oscuridad posible en el instante, el que aûn no estaba crecidito o

alto, sobresaliera para ser atisbada muchitantas veces por los ôculos mâs intere-

sados en la materia bâsica proporcionada por Prometeo, allende que la apellîda-

da primerîsima (asimismo que fundamental) desde la alcheringa del mundo. Pe-

ro ostensible estâ que esto a Kosmithôs importâbale lo que a un pitirre dos inso-

portables tâbanos en el lomo de un cuadrûpedo, por lo que entonces el fuego co-

mo tema carecîa de relevancia para êl, resultândole mâs significativo o dador la

concentraciôn de su mirada en las presentes en Albula. Ya las âcraticas no cum-

plîan con la actividad de entregarse a la danza ritualizada; a una parte de lo que

conôcese como venerable no sacâbanle provecho, sino que mâs exacto o mâs y

bien a la otra buscâbanle sacarle ganancias con la verba examinativa si no que y

con la pregunta necesaria. Y entonces Jancia pregûntale a Kosmithôs:

---Y dônde estân los que te acompañaban, te dejaron solo?

---Uno de los tres en el pasadizo y los otros dos de regreso a casa.

----O sea, que de los tres el uno que estâ en el pasadizo es tu padre, no?

----No otro que êse, ese mismo!!

----Pero, Kosmithôs, no le habrâ pasado algo a tu padre, que lleva tiempo allâ y

dentro?----pregunta Lucila.

----No lo creo, sino que mâs bien mi padre se entretiene solo, y vaya quiên a ora

saber con quê----dice Kosmithôs mirando con fijeza a Jancia.

----Y busca algo tu padre en ese pasadizo?----indaga Jancia.

----Sabes que mi padre no busca, encuentra?

----Ah sî?, y cômo va a encontrar si no busca?

----Una pregunta muy fâcil, haz una mâs difîcil----pide Kosmithôs y rîe.

----Entonces dime: leîste todo mi diario?

----Todo no!!, sôlo sê lo del diamante que te regalô Flacius Ilyricus, sôlo eso.

----Y por quê entonces me dijiste que no habîas estado en el cuarto?

----Porque fue un atrevimiento mîo hacer lo que hice, lo que no debî hacer.

----Eso es cierto!!, un diario es algo privado....

----Sî, ya sê!!, pero espero no estês por eso molesta conmigo.

----Has oîdo eso, de que a la tercera va la vencida?

----Claro que sî!!, por lo que te asegurô que no habrâ una tercera, aunque y nue-

vamente vuelva a ver la puerta del cuarto abierta.

----Espero que cumplas con lo que aseguras!

----Kosmithôs, y quê te hace ser tan curioso?----fisga Crotonia.

----Un impulso natural con un côdigo preciso!

----Cômo, cômo que con uno asî?

----Pues asî mismo es como es, no de otra manera, no!!

----Y, Kosmithôs, estâs completamente seguro de tal como es?

----Cômo no, Lucila, cômo no voy a estarlo, por eso es que lo estoy...

----Y cômo tû sabes del côdigo preciso?----pregunta Jancia.

----Quê tû crees?, a ver, piensa---dice Kosmithôs.

----Me parece que hay dos respuestas: porque lo leîste en uno de los libros y de

tu padre o porque êste le lo dijo, no?

----La segunda es la respuesta adecuada, la segunda!

----Bueno, bueno, en fin, quê hacemos ahora, se les ocurre algo?

----Hacer algo, Crotonia, acaso hacemos nada?----pregunta Lucila.

----Hablar es hacer algo, que es lo que hacemos!---afirma Kosmithôs.

----Kosmithôs, tû que eres curioso, quisieras saber de nuestro pasado en la isla de

la Espuma, de Aphros?----pregunta Jancia.

----Como no es un diario entonces digan, informen, dejen saber, sî, eso!!

----Y risas de las âcraticas.



































 





  

Keine Kommentare:

Kommentar veröffentlichen

199

         Terencio, el ônoma del cartero que dejaba las correspondencias en cada buzôn de mi edificio, fue el motivo de que acordârame en la ...