Abriêndose el tema de la tribu germânica, y por los tiempos en que Anaxî-
metro de Apolonîa comenzaba su laboro como tabernero en la ciudad del ocio,
y a raîz de la verba dejada por Flacius Ilyricus a manera de comentario, sûbito
recuerda Sabinsqui su traslado de Bedriaco a Apragôpolis, como asimismo su
llegada de noche a la taberna seguido a bajarse del navîo. De jaez super clarî-
simo fue su reminiscencia, y tan asî que en aquel instante pensô en la adecua-
da fruiciôn que dejarîale el mulsûm, la tîpica bebida de los asiduos biberius y
al local susodicho. Empero sucediô que al traspasar el umbral de la puerta de
la taberna su desilusiôn no demorô en aparecer, algo debido a lo que dilucîda-
se a continuaciôn.
Por los edictos pertinentes recibidos deberîa ocuparse una gran parte de la
tribu germânica de enfrentar al enemigo acampado en los arrabales de la ciu-
dad del ocio. Al frente de aquêlla estaba al mando un guerrero con bastîsima
experiencia, y seleccionado por Flacius Ilyricus para cumplir con la relevan-
te misiôn una semana antes. Empero por cuestiones de subestimar al estacio-
nado enemigo, a trancas y barrancas fue que sôlo pudo el guerrero el triunfo
alcanzar, y el que le llevô mucho mâs tiempo que el pensado por Flacius Ily-
ricus en el momento oportuno, Esto traduce en algo la deficiencia de la plani-
ficaciôn estratêgica, o la confianza absoluta en la supremacîa de la tribu ger-
mânica, algo que trajo como consecuencia el endeble estudio del terreno de
lucha, lo que entonces deja ostensible que no tuviêronse en cuenta toda una
cantidad, sûmula de posibilidades que harîan mâs fâcil y raudo el triunfo. Y
de tal guisa que no lloviô, que si no entre resbalones y fango vaya a saber y
quiên supiera cuântas dificultades mâs hubiesen presentado. Y en fin, y por
la jovialidad por el triunfo, la gran parte de la tribu germânica termina y en
la taberna, y como êsta no es tan grande quedô su espacio atiborrado.
---Lamento decirle que la taberna, como se ve, estâ mâs que llena, y por lo
tanto ya estâ cerrada, asî que si desea tomar unas copas venga mañana que
si no otro dîa---dice Anaximetro de Apolonia.
----Cômo que cerrada por estar mâs que llena, cômo que asî?---pregunta Sa-
binsqui.
----Mire, no se busque problemas de gratis, que estos guerreros son de la y
tribu germânica, asî que hâgame caso y regrese a su casa.
----Pero si yo no tengo casa, no soy de aquî, vengo de visita y a conocerlo a
usted.
----Conocerme a mî, a un tabernero? De dônde saliô usted?
----De Bedriaco y hace unas cuantas horas.
----Y eso de conocerme por quê? Mire, venga otro dîa, y me dice el motivo
cuando no haya tanto estrêpito aquî.
----Y dônde puedo encontrar un cuarto para pasar el tiempo que me quedo y
en Apragôpolis?
----En la zona de Omonia, allî todo es mâs barato y mâs placentero.
----Gracias!!, y entonces regresarê mañana.
Mâs ademâs de este recuerdo de Sabinsqui sucede simultâneamente otra
cosa: Circe entêrase por Casandra de que Pilaris estaba en el lûdico con los y
arilos del Taxus.
---Te agradezco la informaciôn, mas yo no conozco a esa Pilaris---dice Circe.
---Ya sê que la desconoces, pero te lo dije porque ambas dominan el mismo y
oficio---dice Casandra.
---Y tû crees que sôlo por eso harîamos una buena amistad?
---Amistad es una palabra que en este sistema no existe, si acaso relaciôn, en-
lace, o algo parecido.
----Y por quê un juego, no es eso para aburridos?
----Se nota que acabas de llegar a este sistema.
----Menos que jugar lo que deseo es comer.
----Ya te dije que aquî no hay horario de comida; que hay êsta todo el dîa.
----Sî que me lo dijiste, pero dônde estâ que no la veo?
----Cômo que no la ves, si estâ delante de ti, frente a tus ojos. Concentraciôn
solamente, sôlo eso. Concêntrate y ya verâs!!
----Quê, que la comida aparece por concentraciôn?
----Recuerda que aquî hay preguntas que no tienen respuesta: no lo olvides.
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