Angelicus diose un baño de oro en Cutilias, mas antes de la llegada
de la tribu germânica. A êsta la vio desde lejos cuando regresaba a su jor-
nada laboral en la tienda, y desde una colina que facilitaba una visiôn pa-
norâmica de una especîfica zona. Êsta fue la razôn de su pensar de pasar
primero por palacio para poner al tanto Dido, informarla de lo que sus y
retinas fueron testigo, que a la postre y al cabo unos minutos de retraso
en volver a ejercer su oficio como vendedor era mucho menos relevante
que lo anteriormente pensado, aunque sin olvidar que serîa detenido por
la guardia bâtara una vez que estuviera cercano a la corte. Diez minutos
despuês sucediô la detenciôn, empero a raîz de revelar el pertinente mo-
tivo de su presencia en la sede mayestâtica, el porquê de haber venido a
êsta acopas, la guardia bâtara bajô las armas e inmediatamente fue y en
busca del magister equitum uno de los soldados de posta.
----Cômo que usted vio a la tribu germânica, Angelicus, si êsta ya no y
existe?---pregunta el magister equitum.
----Usted me disculpa, magister, pero tendrîa que decirle que si no me
cree puede mandar a sus soldados a que lo comprueben, que quê nece-
sidad tendrîa yo de informar sobre algo que es mentira, o de inventar-
me algo como eso asî por asî. Cree usted que me es agradable pasar y
por la detenciôn de sus soldados de posta?
----Ya sê que no lo es, mas es lo que los soldados tienen que hacer por
ser un edicto.
----Comprobamos lo de la tribu germânica, magister?----pregunta uno
de los soldados bâtaros.
----Sin pêrdida de tiempo alguna, y encârguese usted mismo de la can-
tidad de soldados que usted crea necesaria.
----Enseguida, magister, enseguida!!
----Y conmigo que pasa, magister?---indaga Angelicus.
----Regrese a su negocio, y no le diga a nadie lo que usted vio. Me ha
entendido usted?
----Perfectamente, magister, asî lo harê.
----Muy bien, y ya puede retirarse.
Pero de suceder algo, fue lo siguiente: cuasi yêndose Angelicus
llega un correo de la ciudad del ocio, y entregado por uno de los bibe-
rius amantes del imperio de Dido; y claro estâ, por ya saberse indefec-
tible, despuês de la detenciôn, correo que es entregado personalmente
por el magister a la reina.
----No, no puede ser, de nuevo estos enemigos?
----De quê se trata el correo, majestad?---pregunta el magister equitum.
----De que hay una nueva formaciôn de la tribu germânica y su jefe no
es otro que el hijo de Pandolfo Colunnecio.
----Entonces lo que dijo Angelicus no es mentira, pero no se preocupe,
que ya di el edicto de hacer la debida pesquisa en Cutilias.
----Angelicus? No entiendo, magister.
----Angelicus acaba de venir a palacio e informarme sobre el asunto.
----Mas me pregunto el porquê de que la tribu interêsele Cutilias, don-
de solamente hay baños termales, quê hace allî? Sabe usted algo, ma-
gister?
----Majestad, los bructeros no soportan las fiestas lupercales.
----Y por quê no?
----Porque se oponen a las saturnales, que son las que idolatran.
----Pero fiestas lupercales en Cutilias, desde cuândo?
----Yo no creo que sean las fiestas como tal, sino el alboroto por êstas.
Pero recuerde que Cutilias estâ en el mismo centro; o mejor dicho, en-
tre la ciudad del ocio y Bedriaco.
----Quê me quiere decir usted con eso, magister?
----Que la distancia que separa Bedriaco de Cutilias favorece la forma-
ciôn de una defensa con tiempo, de la que me encargarê preparar y en
cuanto regresen los soldados bâtaros.
----Esperar a que regresen? Y por quê no de inmediato, magister?
----Si usted lo desea, majestad, serâ de inmediato.
----Pues inmediatamente ocûpese de ella, magister, sin dilaciôn alguna.
----A su edicto, majestad, a su edicto!! Ah, una cosa, que se me olvida-
ba.
----Cuâl, magister, cuâl?
----El biberius, por el correo, y a pesar de que gûstale su imperio, pide
una recompensa.
----Quê si no de un biberius? Mire, dele esta bolsita y el agradecimien-
to de mi parte.
----De acuerdo, majestad, ahora mismo voy hacia êl aunque no me lla-
me.
----Cômo, magister, lo contagiô mi hijo?
----Hablando de êl estâ en la cocina con Vercingetôrix y el leñador de
Britania. Y el flamen ya se fue?
----Se fue a la cocina con ellos.
----Entonces ya me fui, para cumplir con sus ôrdenes.
----Y mantêngame informada, magister.
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