(en palacio)
Pasado el tiempo de dos horas Dido zarandea a Kosmos por los hom-
bros al ver que no despertâbase, algo que no fue una improvisaciôn sino
que mâs bien lo que deberîa hacer la reina en el caso de que êste quedâ-
rase profundamente dormido. Pero coincidiô el zarandeo con el onîrico
que tenîa Kosmos con Cornelia; y justamente, y con una precisiôn tan
exacta que resultaba del todo insôlita, en el momento y en que Cornelia
daba calaña de jovialidad suprema eyectando una efîmera risa, motivo
por el cual amplifica lo siguiente Kosmos:
----Câspita!!, y menos mal que pude terminar con un inveterado acto y
placentero, que si no ya me hubieras tenido que oîr, tolerar a todo tran-
ce a pesar de lo que serîa un engorroso discurso.
----Y de quê tû hablas, Kosmos, pudiste terminar quê?, que yo sôlo hi-
ce lo que tû mismo me pediste---dice Dido.
----Estaba soñando con Cornelia, mas tanto ella como yo estâbamos y
en posiciôn horizontal.
----Sobre una alfombra o en la cama?
----Y ese detalle mâs importa que el inveterado acto?
----Ah, entonces ya entiendo eso de que menos mal que pude terminar.
Pero ahora dime tû: cômo yo pudiera saber que tû estabas soñando con
eso, a ver, dime?
----Es mentira porque es posible!!
----Deja de utilizar a Tertuliano para tus cosas, para desarrollar tus vira-
jes improvisados---pide Dido dândole golpecitos en el hombro derecho
de Kosmos.
----Percibo, noto [...] compruebo de que estâs informada. Êsa es la res!!
----Ya se te olvidô quiên fue la que te abriô el apetito por la lectura?
----Quiên?, que no me acuerdo, que mi nemôsine de vez en cuando falla.
----Tû me estâs fastidiando, no?
----Y risas de Kosmos que amplifica: el fastidio convertido en constante
Pi remite a que las pejigueras mâs superficiales engendren las preguntas
cortas del interlocutor.
----Verdad?, no me digas...
----Dîgote algo que mentira no es.
----Dêjate de patinaje verbal y dime: pensaste recientemente en Cornelia
o estabas pensando en ella antes de cerrar los ojos?
----No directamente, sino a travês del personaje de Sabinsqui.
---Ni que el personaje de Sabinsqui estuviera muy lejos de ti, en lontanan-
za o en arrabales.
----Arrabales!! Esta ubicaciôn en lo perifêrico darîa pâbulo de aberturar y
una polêmica.
----Pues olvîdate de la abertura y cierra tu lengua, o pâsale cerrojo a tus y
cuerdas vocales.
----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, quê pimpante y
poiêsico: aplausos!! Vuelves a leer poesîa?
----No mucho mas sî algo someramente.
----En lo atinente a la cantidad no importa lo poco siempre y cuando sea y
basto o deje dadorîa estimulante.
----Dadorîa estimulante, una de tus pinceladas mâs viejas y en funciôn de
lo difîcil.
----Êsa es la res, êsa!!, que lo fâcil no me toca.
----Tocar de llegar cerca o de incumbencia?
----Si de lo uno o de lo otro depende de algunos factores complejos.
----Como si solamente fuesen algunos factores y no tû el amante de la y
complejidad, Y dime: te quedas o te vas?
----Me parece que ya es hora de regresar a la Kosmona.
----No quieres llevarte algo para comer, aunque ya sê que no hace mucho
comiste?
----Idea mal no me parece llevarme algo, que cuando empiezo a hablar me
olvido de ingerir; êntrame aire por la boca y bloquêame la pudiencia de lo
que es menester.
----Muy bien!! Entonces hâgole la signal al cibiosactes para que se ocupe
de lo que te vas a llevar.
----Al avîo, al avîo!!
----Cômo?, que no soy yo la que lo va a hacer.
----Mas que sî la que lo va a edictar, no?
----Eso sî, el edicto sî. Pero debes esperar unos minutos.
----Câspita!!, que tiempo es lo que me sobra. Nihil mejor que lo que estâ
de mâs.
----Sea entonces la espera minutada.
Mas en lo que esperaba Kosmos por la fuente alimenticia, por los sus-
tentos que llevarîase para la Kosmona, los que traerîa el cibioscates a raîz
del edicto de la reina, llega a los pulvinares la campesina y trayendo consi-
go una pechina que encontrô cerca del lugar donde las plantas de las que y
ocûpase Rubria exhiben tanto lozanîa como tamaño, hallazgo que como y
tal si no especial resultaba insôlito, aunque Kosmos calificâralo raudamen-
te de jaez mâgico por la razôn de que en ese sitio, que cuasi es un sucucho,
suceden cosas crîpticas, lo que serîa un verbi gratia justo, concreto o exac-
to de lo enigmâtico la presencia llegada a dos veces del velocîsimo escara-
bajo.
----Tû sabes que yo no soy muy amante de esas cosas enigmâticas, de ha-
blar sobre algo que no ven mis ojos---dice la campesina.
----Y cômo tû dilucidarîas entonces el dar con una pechina donde estân la
hierbaluisa, el jazmîn de Arabia y el trêbol de cuatro hojas?
----Y por quê explicarlo si yo que bien me conformo con el hecho del en-
contrar, de agarrar con mi mano lo que aprecio y me gusta. Mâs tienen y
que ver las explicaciones contigo que conmigo, no?
----Una pregunta que no es crîptica sino todo lo contrario: totalmente in-
versa, ademâs que una perogrullada destacadîsima o descollante.
----Aunque seas mi padre yo no soy como tû, ya que yo gozo de otra ma-
nera, o sea, sin profundizar en la cosas por las que profundizas tû: una ex-
plicaciôn no es una profundizaciôn?
----No lo es siempre sino a veces, y de facto hay explicaciones someras.
Pero tû consideras que yo profundicê con tan sôlo decir lo del jaez crîpti-
co, sôlo por esto pudiera tratarse de una dilucidaciôn profunda?
----Yo sî que lo considero asî, que mantengo la consideraciôn. Y en fin,
que tû ya conoces algo de mi carâcter, mejor es abandonar este tipo y de
diâlogo; el que me recuerda, con algo de diferencia, al caracterîstico del
leñador de Britania y por el que siempre terminâbamos fajados: ya olvi-
daste las cuantas veces que me quise ir de la granja por tal fajazôn?
----Câspita!! Cômo olvidarlo siendo quien soy.
----Siendo quien eres por tu memoria, no?
----Êsa es la res, que me captaste bien!! Y si sâbeslo por quê preguntas?
----Y la memoria algunas veces no falla aunque sea buena?
----Êse no es mi caso!! No-lo- es.
----Pues sabes quê? No te creo, no estâs diciendo la verdad.
----Mondo lirondo que la negaciôn tiene fondo!!
----Negaciôn? Cuâl?
----La del "NO". A ver, y para sacarle el agua al tonel de las danaides y
que si no romperîase su madera...
----Cômo? Escucha: tal tonel no tenîa fondo. Quê, me querîas coger para
tus cosas?
----Quê va!! Quê amplificas? Probaba conocimiento, prueba perpetua.
----Cierto, seguro [....] verosîmil?
----De tal cariz, del susodicho sî que lo es. Y respôndeme una pregunta.
----Cuâl?
----Quê vas a hacer con la pechina?
----Lo de siempre: abrirle un hueco para por êste pasar un hilo.
----Ostensiblemente respondida la pregunta.
----A propôsito de preguntas, quiên es el señor del que me dijo Ateriana
que conversô contigo y con el didâscalos filosôfico?
----Macco, el venerabilis Inceptor, el interesado en saber sobre los cursos
gratis en la Kosmona.
----Primeta vez que escucho un nombre como êse.
----Asimismo para mî la primera. Y quê hace Ateriana?
----Se quedô mâs dormida que las danaides.
----Y risas de Kosmos que dice: bienvenida al lûdico semântico.
----Y quê trae el cibiosactes en sus manos?
----Sustentos que llêvome a la Kosmona.
----Mira, Kosmos, listos los alimentos y acabados de preparar por Viator.
----Gracias muchitantas, cibiosactes!! Y me voy, regreso a la Kosmona.
----Adiôs, Kosmos, adiôs!!---afirma el cibiosactes.
----Igual te digo---dice la campesina.
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